Miriam Vallejo, asesinada en Meco.

Miriam Vallejo, asesinada en Meco.

Reportajes

La ropa de Miriam, un cuchillo y colillas: los restos para encontrar al esquivo asesino de Meco

Analizan todo lo encontrado en la escena del crimen para esclarecer el caso. Se cree que el autor del crimen puede ser de su circulo cercano. 

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Hace 19 días, Miriam Vallejo salió de su casa. Lo hizo junto a sus perros. Nunca más regresó. Hallaron su cuerpo en Meco (Madrid). Había recibido 20 puñaladas.  ¿De quién? ¿Por qué? Dos semanas después, nadie se atreve a dar una respuesta. No hay detenidos, no hay sospechosos… no hay nada. Sólo indagaciones. Se cree, tras analizar su móvil, que podría haber sido asesinada por una mujer. Pero nada más. En Alovera (Guadalajara), de donde es natural, siguen expectantes; y en Villanueva de la Torre, a pocos kilómetros de su pueblo, donde ella vivía, mantienen la tensión. Su vecina fue matada y siguen sin saber las causas. Eso sí, ya se investigan los restos del lugar del crimen en busca del asesino/a. 

La investigación, según ha podido saber EL ESPAÑOL, se centra todavía en su núcleo más cercano. Se piensa que el autor/a del crimen pudo ser algún amigo o familiar de la víctima. Por eso, se analizan todas las conversaciones que tuvo la joven de 25 años a través de las redes sociales las semanas previas a su muerte. Esa es la principal línea de investigación, la que puede arrojar luz sobre por qué recibió 20 puñaladas.

La segunda línea de investigación se centra en analizar todos los objetos que había en el lugar del crimen: colillas, varias latas de refresco, una botella o tetrabrik reciente, un cuchillo de cocina –que no sería el arma del asesino– y el fragmento de la punta metálica de un arma blanca que podría haber sido empleada en el asesinato, según desvela ABC. Aunque, eso sí, todo lo encontrado podría corresponder a alguien ajeno a Miriam

Miriam, con uno de sus perros.

Miriam, con uno de sus perros.

Pero no sólo se estudian esos objetos. También se analizan las ropas halladas, las dos uñas rotas –se peleó con su presunta asesino/a y trató de oponer resistencia– y las células epiteliales. Lo que se busca es encontrar el ADN del posible autor/a del crimen de Mimi, como la conocían sus familiares y amigos. Aunque, de momento, siguen sin tener claro quién pudo ser. Hay más sombras que luces en la investigación. 

Esas son las dudas. La certeza es que Miriam recibió 20 puñaladas. Que hace 20 días, cogió a sus dos perros, Nilo y Dana (un pastor alemán y un mestizo pequeño), y los sacó a pasear por un camino que conocía de sobra en Villanueva de la Torre (Guadalajara), donde vivía junto a su antigua compañera de piso. “Es un lugar transitado. Todo el que tiene animales los lleva por ahí”, comentan algunos vecinos a EL ESPAÑOL. Y eso hizo ella. Hasta que se encontró con su asesina/o. Su cadáver fue encontrado a las 20:55 horas en Meco (Madrid). 

Se cree que fue una mujer la que la mató por los mensajes encontrados en su móvil posteriormente. Se sabe que no fue agredida sexualmente. Se tiene constancia de que opuso resistencia: se peleó con su asesino/a y se rompió dos en la refriega. Y, también, se intuye que se trata de una persona cercana a Mimi porque los perros no atacaron al autor/a del crimen. 

La hipótesis principal es que fue matada por celos, aunque sus amigos y familiares descartan un triángulo amoroso como la razón principal. A partir de ahí, hay más incógnitas que certezas ¿Quién la mató? ¿Por qué? ¿Dónde se esconde el asesino/a? Esas son las dudas que tendrá que esclarecer la investigación. Eso sí, ya han pasado 19 días del crimen. 

Miriam Vallejo, a la izquierda, junto a la amiga con la que vivía en Villanueva de la Torre.

Miriam Vallejo, a la izquierda, junto a la amiga con la que vivía en Villanueva de la Torre. E.E.