Pedro y Estefanía Orgaz, tras recibir el premio

Pedro y Estefanía Orgaz, tras recibir el premio

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Dos hermanos coruñeses repiten triunfo en la Mostra do Encaixe de Camariñas: "Fue un shock"

Estefanía y Pedro Orgaz logran un hito al convertirse en los primeros en ganar dos años seguidos el certamen de jóvenes diseñadores en Camariñas con su colección Albor

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El encaje es una forma de arte que ha pasado de generación en generación gracias al trabajo paciente de las "palilleiras". En lugares como Camariñas, este oficio se convierte cada año en protagonista con la celebración de la Mostra do Encaixe, un escaparate donde la artesanía dialoga con la moda contemporánea.

Entre el miércoles 1 y el domingo 5 de abril, la XXXV Mostra do Encaixe volvió a poner en valor este legado, reuniendo a diseñadores emergentes que reinterpretan el encaje desde nuevas perspectivas. En este contexto, Estefanía y Pedro Orgaz han vuelto a destacar, consolidando su talento en uno de los certámenes más exigentes del panorama gallego.

Un hito inédito en el certamen

Los hermanos coruñeses se alzaron con el primer premio del XXXII concurso de Noveis Deseñadores con su colección Albor, logrando además un hito inédito: son los primeros en ganar dos años consecutivos el máximo galardón. El pasado año ya habían triunfado con Mitra, una propuesta inspirada en el Entroido gallego y en los peliqueiros.

"Nos dijeron que era la primera vez que pasaba esto en el certamen, que los mismos ganadores repitiesen de forma consecutiva. Es un orgullo", explica Estefanía Orgaz, todavía sorprendida por el reconocimiento.

La nueva colección, Albor, nace de una sensación muy ligada al paisaje gallego: ese instante en el que el invierno parece dar paso a la primavera. "Queríamos reflejar ese amanecer en Galicia, con niebla, fresquito, pero con todo empezando a florecer, las gotitas de rocío, la luz clara… esa sensación tan agradable", detalla.

Esa idea se trasladó a las prendas a través de un fuerte componente artesanal. Aunque la confección se realizó en taller, los detalles -encaje, apliques o bordados- están hechos completamente a mano. "Todo está trabajado puntada a puntada. Queríamos darle ese respeto que merece el encaixe y la artesanía", subraya.

Uno de los diseños de la colección

Uno de los diseños de la colección @claulopez_photography

Tradición artesanal

El proceso creativo mantiene la esencia del trabajo que ya les llevó a ganar en 2025. Si en Mitra el protagonismo recaía en los elementos bordados inspirados en los peliqueiros, en Albor la naturaleza vuelve a estar presente, aunque desde una óptica más sutil. "No hay tanta diferencia en la forma de trabajar. Sigue siendo un proceso muy artesanal, con muchísimas horas detrás", reconoce.

La experiencia en la Mostra va más allá de la competición. Para los diseñadores, supone formar parte de una comunidad creativa. "Al final te sientes como en una familia. Aunque haya rivalidad, nos ayudamos mucho entre todos, incluso en el backstage. Se crea un ambiente muy bonito", cuenta.

Detalle de la colección, con flores bordadas y aplicaciones que evocan el rocío y la naturaleza, elaboradas de forma manual puntada a puntada

Detalle de la colección, con flores bordadas y aplicaciones que evocan el rocío y la naturaleza, elaboradas de forma manual puntada a puntada

Colección Albor

La colección presentada consta de cuatro diseños en los que ambos hermanos combinan sus roles: Pedro en la parte más técnica y Estefanía en la creativa. "Todo tiene un poco de los dos", afirma ella, destacando el equilibrio que han logrado tras años trabajando juntos.

El momento de conocer el veredicto volvió a ser inesperado. "Pensábamos que nuestro trabajo era bueno, pero no que pudiésemos repetir. Cuando dijeron nuestro nombre, nos quedamos en shock", recuerda. Estefanía asegura que la experiencia se vive con la misma intensidad. "Es una sensación rara, como de no creerte que esté pasando otra vez. Pero también es muy agradecido ver que el trabajo se valora", añade.

Más allá del premio, los hermanos ponen el foco en reivindicar el valor del encaje y del trabajo artesanal. "Queremos poner en valor el talento que hay y el arte de las palilleiras. El encaixe es un material espectacular, muy versátil, aunque a veces se vea solo como algo delicado", defiende.

Tras este doble reconocimiento, el siguiente paso podría pasar por dar una nueva vida a sus colecciones. Entre sus planes está realizar una editorial fotográfica o incluso llevar sus diseños a nuevas pasarelas. "Han sido muchísimas horas de trabajo y queremos aprovecharlo más, hacer algo visualmente bonito", avanzan.