Ana Peleteiro en un vídeo de su canal de Youtube
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Ana Peleteiro (30) sobre su experiencia en el parto de su hija: "Podría haber sido traumático"
La atleta compartió la experiencia de su primer parto con todos sus seguidores a través de su canal de YouTube
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La atleta gallega Ana Peleteiro ha compartido en su canal de YouTube cómo fue el nacimiento de su hija Lúa, una experiencia que vivió como mamá primeriza y que, según cuenta, no se pareció a lo que había imaginado durante meses, aunque la describe como "un momento brutal".
Su testimonio también pone el foco en la idealización del parto, esa idea extendida de que debe ser perfecto o ajustarse a un plan concreto. Sin embargo, muchas veces la realidad es distinta, y eso no implica que haya fallado nada: cada parto es único y válido, y hablar de ello sin juicios ayuda a comprender estas experiencias.
"Fueron 48 horas de parto con muchísimo dolor"
Ana Peleteiro describe su experiencia como intensa, larga y muy alejada de lo que había imaginado durante el embarazo. "Fue un parto que podría haber sido traumático, porque fueron 48 horas de muchísimo dolor", explica, aunque subraya que "gracias a dios todo salió bien, pero podría haber salido todo mal".
El proceso comenzó semanas antes de la fecha prevista de parto, con contracciones dolorosas e intermitentes desde principios de diciembre, cuando la fecha estimada era el 24 de ese mes. Todo comenzó a causa de una carrera a prisas para llegar a tiempo a un tren que debía coger con destino a Galicia.
Esta carrera le derivó en una pubalgia, que, para quien no lo sepa, es un dolor en la zona del pubis e ingle. Con el paso de los días, sufría muchas contracciones dolorosas, y decidió visitar a la ginecóloga, quien le comentó que todavía no estaba de parto.
Intentó distintos métodos para favorecer el inicio de parto: desde caminar y subir escaleras hasta remedios populares como el consumo de dátiles. También relata que expulsó el tapón mucoso, una señal de que el cuello del útero se prepara para el parto, lo que aumentó sus expectativas de que iba a ser inminente.
Sin embargo, el proceso seguía sin avanzar como esperaba, pese a que seguía con contracciones dolorosas y constantes. Tras intentar incluso acelerar el parto por su cuenta, acabó en el hospital, donde le comunicaron que la dilatación era muy escasa, solo de 0,5 cm.
En el hospital decidieron inducirle el parto con un dispositivo llamado Propess, que ayuda a madurar el cuello del útero. "Cuando te inducen el parto es mucho más doloroso que cuando te pones de parto natural", comentó.
Más tarde le administraron oxitocina para estimular las contracciones, un proceso que en muchos casos intensifica el dolor, como fue el suyo.
Tras 8 horas con oxitocina, 1 día y medio intentando parir, cansada y nerviosa, el equipo médico le recomendó la epidural para aliviar el sufrimiento, algo que ella había intentado evitar: "Dejo de sentir dolor. Soy imbécil, ¿en qué momento he querido parir sin epidural?", comenta en el vídeo.
Sin embargo, nada estaba siendo como ella se había imaginado y eso le generaba cierta tristeza, algo que le pasa a muchas mujeres, sobre todo primerizas.
Finalmente, y para garantizar el bienestar materno y fetal, se decidió realizar una cesárea, ya que la dilatación iba muy lenta.
"Fue rapidísimo, literalmente ni 10 minutos", eso es lo que tardó en tener a su hija Lúa en el pecho desde que entró en quirófano. "Fue un momento brutal", dice la atleta, que insiste en la importancia del acompañamiento médico durante todo el proceso.
Respecto a la cesárea, lo tiene claro: "Fue una experiencia que si lo llego a saber me la hubiese hecho antes, honestamente, después de todo el sufrimiento que había pasado".
También reflexiona sobre la distancia entre la expectativa y la realidad: "Pasé momentos de muchísima tristeza simplemente por no tener aquello que yo había visualizado e imaginado durante muchísimos meses", aunque lo tiene claro: "A día de hoy recuerdo la experiencia, pero no recuerdo el dolor".
Ahora la gallega espera junto a su marido Benjamin Compaoré a su segundo hijo, León, del que añade "va a nacer en un hospital público".