Una de las gárgolas del Hostal dos Reis Católicos.

Una de las gárgolas del Hostal dos Reis Católicos. Cedida

Santiago

El fin de la polémica de las gárgolas de Santiago, cada vez más cerca: se buscarán "nuevas fórmulas"

El director xeral de Patrimonio Cultural y técnicos de Turespaña buscarán modelos alternativos que solucionen la caída del agua sobre la fachada y no generen impacto visual como las lanzas colocadas actualmente

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La Xunta y los técnicos de Turespaña encargados de la modernización del Hostal dos Reis Católicos han acordado este viernes presentar nuevas propuestas a los tubos o lanzas de las gárgolas. La medida, que ha generado polémica por su estética, está bien ejecutada a nivel técnico pero debe adecuarse al lugar en el que se encuentra por su valor patrimonial, según ha explicado el director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes.

Miramontes atendió a los medios de comunicación tras la reunión de esta mañana, señalando que los técnicos explicaron que era "una actuación en cierta forma provisional" para comprobar cómo funciona el sistema hidrológico y de la gestión del agua, que erosiona la fachada cuando cae sobre ella.

Esta medida garantizaba, desde el punto de vista técnico, la conservación de los elementos de la fachada, pero no es del todo satisfactoria. Así, Xunta y Turespaña han acordado "buscar otras fórmulas" en las que se tengan en cuenta aspectos como el tamaño de las lanzas, la tipología de las gárgolas o la posibilidad de jugar con el material.

Varias propuestas que se materializarán en tres o cuatro modelos de actuación para seleccionar el más eficiente desde todos los puntos de vista. La Xunta y los técnicos de Turespaña intercambiarán información y documentación en los próximos días, con la máxima coordinación: "Aquí entra el concello por las licencias, nosotros como responsables de Patrimonio Cultural y ellos como promotores y ejecutores".

Ángel Miramontes ha explicado que el equipo responsable de la restauración ha entendido lo transmitido. "Técnicamente, y por el libro, la finalidad de lo que hicieron se cumple, que es no dañar la fachada. Lo que nosotros les transmitimos es que estamos en la plaza do Obradoiro y está la Catedral, el Concello y el Reitorado y tenemos un valor patrimonial específico", explicó el representante de la Xunta.

El encuentro ha terminado con el acuerdo de hacer "el esfuerzo" de combinar los valores técnicos, que ya están bien ejecutados desde el punto de vista arquitectónico, con el cuidado del impacto visual que tienen las lanzas colocadas en el Hostal dos Reis Católicos. "Habrá que buscar otras fórmulas o mantener estas pero combinándolas", concluyó el director xeral de Patrimonio Cultural.

La polémica

El Parador de Santiago de Compostela está siendo sometido a unas obras de modernización que incluyen elementos artísticos y patrimoniales. Una de las actuaciones, que quedó recientemente a la vista, es la realizada sobre las gárgolas, que ha generado una gran polémica.

Vecinos de la ciudad denunciaban una intervención que definieron como "horrible" o "una barbaridad". "Se ocorre en Notre Dame ou en Oxford, que mira que chove, nunca se permitiría unha intervención deste tipo", aseguraba a Mari Carmen.

Fuentes del Concello de Santiago explicaron en ese momento que esta obra estaba prevista en el Plan Director del Hostal y autorizada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural da Xunta, organismo competente al tratarse el inmueble de un Bien de Interés Cultural (BIC). La reforma depende de Turespaña, adscrito al Ministerio de Industria y Turismo.

"La evacuación de las aguas de las gárgolas renacentistas no funcionaba bien desde que se hizo el balcón barroco del primer piso", añaden las mismas fuentes. Esto es así porque el agua caía sobre el balcón, erosionándolo y afectando a la fachada y a los pavimentos del primer piso que absorbían la humedad.

El informe de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural que daba autorización a las obras señalaba algunos aspectos que era preciso estudiar en detalle. Uno de ellos era la solución a las humedades en la fachada, provocadas por la caída del agua sobre la piedra, ante lo que mencionaba la colocación de lanzas.

"Pero lo que establecía era que había que analizarlo pormenorizadamente con un documento específico para encontrar la mejor solución; no solo desde el punto de vista arquitectónico y funcional, sino también desde el estético", ha matizado este miércoles el conselleiro de Cultura.

Esta documentación "nunca se llegó a remitir", según el conselleiro de Cultura, José López Campos. Turespaña, por su parte, defiende que las opciones y soluciones del proyecto "son fruto de un riguroso estudio por parte de sus responsables que contempla la conservación a futuro, la compatibilidad de materiales y la mínima intervención, alineados con los estándares nacionales e internacionales en materia de conservación, reforzando su calidad y solvencia".

Precisamente, y a raíz de toda la polémica, la Xunta solicitó una reunión con el arquitecto encargado del proyecto que se ha celebrado este viernes.