Presentación de 'Andanzas de un bordón. La historia continúa'.
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Nueva vida para los bastones del Camino de Santiago: viajan al origen de la ruta para otros peregrinos
Los bordones son testigos silenciosos de una experiencia de peregrinación que los caminantes podrán compartir con la persona que los reutilice a través de un mensaje
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Los míticos bastones de los peregrinos del Camino de Santiago tendrán una segunda vida. La campaña 'Andanzas de un bordón. La historia continúa' permitirá enviar desde la capital gallega hasta el punto de origen de diferentes rutas este elemento para que otros caminantes puedan darle uso.
Impulsada por Camino Francés Federación, la iniciativa cuenta con la colaboración de El Camino con Correos y el monasterio de San Martín Pinario. El propio monasterio compostelano acogió hoy la presentación del proyecto, con la asistencia del presidente de Camino Francés Federación, Miguel Pérez Cabezas; el responsable de El Camino con Correos, Charo Calvo; y la directora de la Hospedería San Martín Pinario, María del Carmen Furelos.
El Monasterio, lugar en donde tradicionalmente muchos peregrinos depositan sus bordones al finalizar el Camino de Santiago, será el punto de recogida. Correos se encargará de enviar los bastones a distintos puntos de inicio de la Ruta Jacobea, donde estarán disponibles para aquellos que comiencen una nueva peregrinación.
Correos también facilita el envío de bordones de vuelta a sus ciudades de origen para aquellos peregrinos que quieren seguir utilizándolos. La empresa dispone para ello de cajas adaptadas, ya que los bastones no pueden viajar en la cabina del avión, por lo que hay que facturarlos o enviarlos previamente.
Un mensaje
Los peregrinos podrán escribir un breve mensaje dirigido a quien lo reciba en el futuro cuando depositen su bastón en San Martín Pinario. Esa tarjeta permanecerá unida al bordón durante su siguiente viaje, convirtiendo cada entrega en un acto de continuidad entre personas, de forma que sus historias perduren a lo largo del tiempo.
La Federación organizará la redistribución de los bordones a través de los albergues gestionados por las asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de Estella, Los Arcos, Navarrete, Burgos y Ponferrada, así como en la Oficina de Atención al Peregrino de Pamplona, donde podrán iniciar una nueva andanza.
La iniciativa parte de una idea sencilla: un bordón no es únicamente un apoyo físico, sino también el testigo silencioso de una experiencia de peregrinación. La organización añade que, junto a esta dimensión humana, la iniciativa incorpora un claro compromiso con la sostenibilidad: la reutilización de los bordones evita que cientos de ellos queden abandonados cada año.