Los golpistas admitieron tras el 23-F que su "primer fallo" fue "dejar al Borbón libre" cuando debía ser "objetivo a batir"
Un documento manuscrito de noviembre de 1980, clasificado por Interior como 'Presunta planificación del golpe', indicaba los pasos para "articular la operación", empezando por "neutralizar las comunicaciones de las personas con posibilidad decisoria".
Más información: El CESID detectó la "participación activa" de varios de sus mandos en el golpe del 23-F y gestiones para encubrirlo.