El teniente coronel Tejero, en la tribuna del Congreso durante el golpe.

El teniente coronel Tejero, en la tribuna del Congreso durante el golpe. EFE

Política LOS PAPELES DEL 23-F

Los golpistas admitieron tras el 23-F que su "primer fallo" fue "dejar al Borbón libre" cuando debía ser "objetivo a batir"

Un documento manuscrito de noviembre de 1980, clasificado por Interior como 'Presunta planificación del golpe', indicaba los pasos para "articular la operación", empezando por "neutralizar las comunicaciones de las personas con posibilidad decisoria".

Más información: El CESID detectó la "participación activa" de varios de sus mandos en el golpe del 23-F y gestiones para encubrirlo.

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Las claves

Militares españoles planificaron el golpe de Estado del 23-F en 1980 y elaboraron recomendaciones tras su fracaso.

Consideraron como "primer fallo" haber dejado al rey Juan Carlos I libre, calificándolo como "objetivo a batir y anular".

El plan contemplaba inicialmente la Corona como pieza clave, apostando por una operación "civil con complemento militar" y el apoyo del monarca.

La denominada "operación Halcón" debía ejecutarse antes de las elecciones generales previstas para octubre de 1982.

En noviembre de 1980, los militares españoles encargados de la planificación del golpe de Estado del 23-F dejaron por escrito, en varias páginas manuscritas, un plan en el que no quedaba —al menos sobre el papel— ningún cabo suelto.

Operaciones en marcha, ideología de cada grupo político para conocer sus posibles afinidades, posibles apoyos, viabilidades y "problemas" se enumeraban en un documento que mezcla dos escenarios: la preparación del golpe militar (fechado en noviembre de 1980) y una serie de recomendaciones tras el fracaso del golpe.

Este segundo apartado, que evalúa los errores de los militares, gira en torno a una convicción central: "el Borbón", es decir, el rey Juan Carlos I, debía ser considerado un "objetivo a batir y anular".

Ese escrito, encabezado por militares españoles, forma parte del conjunto de documentos sobre la planificación del golpe elaborados a finales de 1980 y cuya desclasificación fue aprobada este martes por el Consejo de Ministros.

En él se fijan consignas para actuar tras el fracaso del 23-F y se asume como "primer fallo" haber dejado "al Borbón libre" y haberle tratado "como si fuera un caballero".

Esta parte del manuscrito, redactado con posterioridad a los acontecimientos, alude expresamente a lo sucedido el 23 de febrero y sostiene que los militares "no están decepcionados" por aquellos hechos.

No era el momento, dicen, de criticar lo que debieron hacer los "heroicos camaradas de armas", sino de analizar qué hacer "de ahora en adelante".

Documento en el que los militares no se muestran decepcionados por lo que ocurrió en el 23-F

Documento en el que los militares no se muestran decepcionados por lo que ocurrió en el 23-F EE

En ese ejercicio de autocrítica interna, los autores enumeran los "fallos" que consideran necesario "corregir" de cara a "actuaciones sucesivas" y formulan "sugerencias para el futuro". Entre ellas, identifican como error capital haber dejado al "Borbón libre" y haber mantenido con él un trato deferente.

A su juicio, el Rey persistiría en su "intento suicida" de impulsar un Gobierno con los socialistas, por lo que no podría ser considerado "ni como un símbolo a respetar". La conclusión es tajante: "Es por tanto un objetivo a batir y anular".

La corona, imprescindible

Paradójicamente, la Corona aparecía al mismo tiempo como un elemento indispensable en la arquitectura del golpe que habían proyectado para 1981. En este caso, en el apartado referente a la previa al golpe de Estado. 

Así lo refleja un croquis anterior fechado también en noviembre de 1980, incluido en la documentación desclasificada, en el que se dibuja la estructura de poder prevista para que el levantamiento prosperara.

Tras evaluar distintas fórmulas de Gobierno para asegurar el éxito del alzamiento, los militares encargados del documento concluyen que la única opción viable sería una operación "civil con complemento militar".

El primer fallo para los militares, según el manuscrito, fue dejar al borbón libre.

El primer fallo para los militares, según el manuscrito, fue dejar al "borbón libre". EE

Para ello proponen situar al frente del Ejecutivo a un general de perfil liberal y citan expresamente a Gutiérrez Mellado, Sáenz de Santamaría o Díez-Alegría, convencidos de que esa fórmula actuaría como "antídoto al golpismo".

Sobre la viabilidad del plan, sostienen que tendría "credibilidad casi total" si se cumplían dos condiciones: reclutar a un general con esas características y contar con el "apoyo de la Corona".

Además, subrayan la necesidad de introducir "dispositivos de seguridad" que garantizaran que todos los implicados actuaran conforme a lo previsto.

El documento culmina con la planificación detallada del conocido como "golpe de los coroneles", denominado por sus promotores "operación Halcón".

Según el texto desclasificado este miércoles, la intención era ejecutarlo antes del 28 de octubre de 1982, fecha prevista para las elecciones generales. "El ideal sería la explotación de una acción violenta que se produjera del 20 al 28 de octubre", se señala literalmente en el manuscrito.