Javier Delgado Barrio, expresidente del Tribunal Supremo y del CGPJ.
Javier Delgado Barrio, el ejemplo de un buen juez
Figura sobresaliente no sólo de la judicatura, sino de todo el mundo del Derecho, nos deja la mejor enseñanza de cómo quiere la Constitución que se ejerza la potestad jurisdiccional.
Bajo el profundo pesar que me ha causado su fallecimiento, escribo estas líneas de urgencia sobre Javier Delgado Barrio.
Si hubiera que buscar un ejemplo de buen juez, sin duda en él lo encontramos.
Inteligencia, conocimiento riguroso del Derecho, prudencia en su aplicación y absoluta claridad en su explicación caracterizan su actuación jurisdiccional. A estas cualidades, se añade la cordial cercanía que transmitía.
Todas juntas explican la autoridad que se ganó y el gran aprecio que ha merecido.
No es extraño, pues, que su presidencia del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, para la que fue elegido cuando era magistrado del Tribunal Constitucional, pacificara en gran medida la disputa abierta sobre el órgano de gobierno de los jueces, potenciara al Tribunal Supremo y ayudara a que se alcanzara el Pacto de Estado para la Reforma de la Justicia de 2001.
Pudo ser reelegido, pero prefirió volver al Tribunal Constitucional. Y desde allí concurrió, de nuevo, a preservar los derechos fundamentales y la separación de poderes.
"Su presidencia pacificó la disputa abierta sobre el CGPJ, potenció al Tribunal Supremo y ayudó a alcanzar el Pacto de Estado para la Reforma de la Justicia de 2001"
Las aportaciones principales de su jurisprudencia y de sus escritos tuvieron por objeto el control de la discrecionalidad de la Administración y el valor de los principios generales. Su calidad explica el magisterio que le han reconocido los juristas, y que sus sentencias hayan sido objeto de trabajos académicos.
Trabajar con él era muy fácil. Sabía muy bien qué se debía hacer, escuchaba y consideraba las opiniones ajenas. Y siempre, incluso en los momentos de más agitación, transmitía una serena tranquilidad.
Me consta todo lo anterior porque me distinguió con su confianza y afecto, me apoyó cuando lo necesitaba y siguió al detalle todas las vicisitudes de mi trayectoria, alegrándose conmigo cuando había motivo y sintiéndolo, incluso más que yo, cuando no lo había.
Figura sobresaliente como pocas, no sólo de la judicatura, sino de todo el mundo del Derecho, nos deja la mejor enseñanza de cómo quiere la Constitución que se ejerza la potestad jurisdiccional. Y una memoria especialmente querida a quienes pudimos acompañarle en las distintas etapas de su vida pública y en su jubilación.
*** Javier Delgado Barrio nació en Barbastro (Huesca), el 21 de octubre de 1932, y ha muerto este viernes en Madrid a los 93 años de edad.
*** Pablo Lucas Murillo de la Cueva ha sido presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo hasta el pasado julio, y fue jefe del Gabinete de la Presidencia del Consejo General del Poder Judicial con Javier Delgado entre 1996 y 2001.