El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Moncloa Omicrono

Omicrono

Australia da una lección a España: está dando 3 horas de electricidad gratis por el sobrante de la energía solar

El Solar Sharer Offer ofrece 3 horas diarias de electricidad a coste cero, pero su adopción en España tendría varios obstáculos.

Más información: España da una lección a Europa: instalará una gigantesca batería de 9,2 MWh para almacenar energía renovable en Albacete

Publicada

España se ha convertido en una gran productora de energía solar, hasta el punto de que ahora la cuestión no es obtenerla, sino cómo usarla; por eso están arrancando tantos proyectos de baterías para almacenar la energía sobrante y usarla después.

Pero puede haber otra alternativa. Este verano, Australia ha empezado a aplicar una nueva iniciativa llamada Solar Sharer Offer, que obliga a las comercializadoras con más de 1.000 clientes a ofrecer 3 horas diarias de electricidad a coste cero a los usuarios que se apunten al plan y tengan una tarifa regulada.

Después del éxito inicial en tres regiones australianas, la medida se está desplegando a otras como Victoria a través de otros esquemas y tarifas destinadas al ahorro energético, con el coste cero activándose de manera automática durante las horas más productivas del día.

El ministro de Energía australiano, Chris Bowen, explicó la medida afirmando que, cuando el sol brilla con más intensidad y la energía en el mercado mayorista registra precios negativos o mínimos, todos los consumidores deben poder beneficiarse de ello, independientemente de si disponen de paneles solares propios en su tejado o si viven de alquiler.

El principal requisito es tener una tarifa regulada y que la vivienda disponga de un contador inteligente que permita establecer el consumo de energía por horas. En ese caso, entre las 11:00 y las 14:00 (o las 12:00 y las 15:00 en algunas regiones) la energía consumida es gratuita y no computa para la factura de la luz mensual.

Para evitar abusos y garantizar la sostenibilidad de la red eléctrica, el regulador ha fijado un límite máximo diario de 24 kWh que puede ser usado sin coste en las horas especificadas.

Sin embargo, esa cifra sobrepasa por mucho el consumo medio de un hogar familiar durante todo el día, estimado entre los 10 y los 20 kWh, por lo que en la práctica, no es un límite real y permite a los consumidores encender los electrodomésticos que consumen más como la lavadora, el lavavajillas o el aire acondicionado.

También debido a las horas elegidas, esta medida beneficia de manera especial a las familias que puedan desplazar sus hábitos de consumo a la franja del mediodía; de esta manera, también se reduce la demanda en la hora punta de la tarde.

La ventaja es incluso superior para los consumidores con baterías o coches eléctricos; según los datos del IEEFA (Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero), recargar un coche eléctrico dos veces por semana durante el periodo gratuito permite ahorrar entre 731 y 893 dólares australianos.

Sin embargo, el plan ha generado un gran debate en el país. Algunos expertos advierten que, para compensar la falta de ingresos durante esas horas gratuitas, los cargos de suministro y el consumo en las horas puntas de la tarifa regulada se han duplicado en algunos casos respecto a las tarifas del mercado libre, lo que perjudica a los consumidores que no pueden cambiar sus hábitos de uso y ahora están pagando de más.

¿Es posible en España?

España cumple las condiciones técnicas para adoptar un esquema semejante, ya que muchos hogares españoles ya cuentan con contadores inteligentes y la producción de energía solar es tan alta que ya se ha dado un caso de 'precio negativo', por el cual los consumidores cobraron por consumir electricidad.

Sin embargo, los obstáculos son otros, y son más difíciles de solventar porque el marco regulatorio español es completamente diferente del australiano. En vez de medirse por oferta y demanda en tiempo real, se fijan peajes en tramos prefijados que no tienen que concordar con el precio de la electricidad en el mercado diario.

Adaptar este modelo, por lo tanto, requeriría una renovación completa del modelo español con nuevas compensaciones a las distribuidoras y una nueva regulación de los impuestos sobre la electricidad y el IVA.