El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el pasado 3 de septiembre antes de la Sesión de Control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.
¿En el PSOE son tan idiotas como creen que somos nosotros?
El argumentario del PSOE ha dejado por escrito que su política consiste en crear una red clientelar.
¿Por qué se produjo el ataque en Ceuta?
Porque "los poderes fácticos internacionales quieren la cabeza de Sánchez por haber posicionado a España en el mundo y en la historia".
Además, "PP, Vox y los Pseudomedios están usando sus contactos con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado para desacreditar al Gobierno".
Esta explicación no te la compran ni los alumnos que han participado en las últimas pruebas PISA, pero forma parte de un argumentario del partido socialista diseñado "sólo para cargos públicos y los que van a medios".
"For your eyes only", que diría James Bond, aunque lamentablemente (para ellos) no se ha autodestruido tras su lectura.
Además de proporcionar estas directrices, el argumentario revela las estrategias básicas del PSOE. Son dos, y no muy sofisticadas.
"Pensionistas y subsidiados saben que somos el Gobierno que mejor garantiza el cobro de esas pagas. Hay que fomentar el miedo a que la derecha las elimine".
Es decir, han dejado por escrito que su política consiste, básicamente, en la creación de una red clientelar subvencionada. Es como si en sus estatutos hubieran escrito que el Partido Socialista es una organización caciquil.
La APM considera la lista de periodistas elaborada por Interior una práctica incompatible con el Estado de derecho. https://t.co/BMPMj0HOmJ
— José Ignacio Wert (@JoseIgnacioWert) September 8, 2026
La segunda estrategia también es previsible. Consiste en, a la vez que se hacen muchos gestos de alarma, mohines y aspavientos, fomentar el ascenso de la extrema derecha.
"En Ceuta y Melilla no hay nada que hacer electoralmente", pero "Vox absorberá y parará la subida del PP ante la inmigración".
Y así "la izquierda se movilizará ante la llegada de Vox y (nosotros) movilizamos nuestros votantes de la abstención con presidente fuerte y valiente".
Y guapo, les ha faltado añadir, aunque cuando hablan de Sánchez ya sólo puedo visualizar a Carlos Latre con un flotador.
Ese mismo día (8 de septiembre) se filtró también que el Ministerio del Interior ha creado un dossier de periodistas, clasificados según su orientación ideológica. Incluye nombre, apellido y foto de cada uno, y describe si es de derechas o izquierdas, y qué tal trata al Gobierno.
El ministro calcinado Marlaska ha dicho que no tiene una finalidad espuria. Pero decir esto supone que tiene una finalidad legítima, y eso no es posible.
Porque la normativa de protección de datos prohíbe expresamente el tratamiento de datos personales que revelen las opiniones políticas. Que el ministerio del Interior haga una lista de periodistas por ideología no es legítimo, sino ominoso.
Pero aparte de eso, la lista parece haberla elaborado un becario poco aventajado (o tal vez Patxi López).
Comienza, inesperadamente, con José Luis Ábalos, de quien dice que "defiende las políticas del PSOE".
Luego menciona a Cristina Narbona, presidente del PSOE, que también los defiende.
Los datos están muy desactualizados. Califica a Ignasi Guardans como de derechas y moderadamente crítico con el Gobierno, cuando desde hace unos meses es poco más que una alfombra.
Por cierto, la sincronizada queda muy mal. Ignacio Escolar, Javier Aroca, Carlos Cué, Jesús Maraña, Afra Blanco, Alan Barroso, Esther Palomera o Carmen Ro aparecen retratados con alguna variante de "defiende al Gobierno" o "apoya las tesis del Gobierno".
Dado que éstas son muy variables, el apoyo tiene mucho mérito.
La lista, por lo demás, es perfectamente arbitraria: deja fuera a periodistas destacados, e incluye políticos cuya orientación debería darse por conocida.
La concurrencia de argumentario y lista negra plantean una pregunta legítima: ¿son completamente idiotas?
Ya ha quedado claro que son bastante incompetentes, pero ¿tan estúpidos?
El argumentario:
— Inés García (@inesgcaballo) September 8, 2026
“Los poderes fácticos internacionales quieren la cabeza de Sánchez por haber posicionado a España en la Historia”.
Ay, la Historia.https://t.co/UZbGnkUKy9 vía @articulo14_es
Uno tendía a pensar que los que dirigen los partidos pueden (y suelen) ser malos, pero al menos son maquiavélicos. Intrigantes que siempre van un paso por delante de los demás. Es lo malo de haberse creído House of cards o Baron Noir (del Ala Oeste ni hablamos).
Pero resulta que no era House of Cards sino El mago de Oz. Y al final, detrás de los decorados, lo que hay es hombrecillos produciendo mucho ruido y expeliendo relatos malolientes.
Y para qué hablar de los spin-doctors de Pedro Sánchez.
También aquí uno esperaba encontrar a brillantes y temibles manipuladores como Surkov, Cummings, Bannon, Finkelstein o Casaleggio, pero se ha tenido que conformar con Iván Redondo. Y no se puede negar que el responsable de redactar el argumentario (¿Diego Rubio?) es un piernas.
En fin, quizás convenga insistir en ese asuntillo de la eventual violación de la normativa de protección de datos. Parece una cosa secundaria, pero podría llegar a tener la misma utilidad que el contable de Al Capone.