Manifestación en Ceuta.

Manifestación en Ceuta. Efe

Columnas EL PANDEMONIUM

La España de 2027 no se parecerá a nada que hayas conocido antes

En Europa ya nada renta: ni el trabajo, ni el ahorro, ni el emprendimiento. Europa y España son un cementerio.

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1. Lo dicen todos los sondeos, incluidos los de EL ESPAÑOL. España nunca había estado tan a la derecha como hoy.

2. Sociológicamente, la España de 2027 es un país radicalmente diferente al de hace ocho años, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. Ningún otro presidente ha generado una reacción feral de rechazo ciudadano tan visceral como Sánchez.

3. España nunca ha sido un país socialdemócrata, dijera lo que dijera el cliché, que yo también creí durante muchos años.

4. España ha sido un país con aversión instintiva a la responsabilidad individual, católico pero con una idea infantil del libre albedrío, y que seguirá al dueño del BOE que le anille las narices y le garantice un nivel de vida segundomundista, pero subsidiado y suficiente.

5. Hay que cambiar eso o entraremos en coma en la segunda mitad del siglo XXI. Sólo curará si duele.

6. El arte es conseguir que le duela a quienes no aportan. Hasta ahora ha ocurrido lo contrario: sólo les dolía a quienes aportaban.

7. El ingreso mínimo vital (IMV) es el ejemplo perfecto de ese régimen de cómoda semiesclavitud que mantiene al ciudadano colgando sobre el precipicio, pero sostenido por el fino hilo de su voto a la socialdemocracia de todos los partidos.

8. A PP y Vox les sobra Alvise, que come voto de derechas y le garantiza escaños clave a Pedro Sánchez.

9. Pedro Sánchez no "resiste" como tal. Pedro Sánchez se ha comido (o dormido) todo el voto ultra a su izquierda, que es algo muy diferente.

10. Pedro Sánchez tiene un dilema. Necesita un partido de extrema izquierda que active al electorado ultra que dormita hoy en la abstención, pero en su justa medida. Porque si ese partido demuestra más músculo del necesario, el PSOE, mucho más débil hoy de lo que parece, puede extinguirse.

11. El PSOE no resistiría hoy al Podemos de 2016-17. Ese Podemos llegaría en 2027 hasta los cien escaños y dejaría al PSOE en 30-40, como paso previo a la desaparición de los socialistas del escenario político español.

12. La suerte de Pedro Sánchez es que a su izquierda sólo existe un elenco de narcisistas adolescentes sin mayor mérito intelectual o político jugando a la burocracia de altos vuelos. Si no estuvieran en política, andarían grabando vídeos de TikTok a cambio de likes.

13. La izquierda está en mínimos históricos. Ni con Alfredo Pérez Rubalcaba y Cayo Lara hubo menos voto de izquierdas en España.

14. La conclusión parece obvia. España no está pidiendo socialdemocracia "gestionada por políticos de derechas que comprenden las leyes de la oferta y la demanda". Está pidiendo políticas de derechas. Es decir, un cambio real.

15. No está nada claro que el PP haya comprendido esto, aunque en Génova repiten una y otra vez, off the record, que sí.

16. ¿Qué hace un político como Alberto Núñez Feijóo con unos resultados electorales que le piden que sea un tipo de presidente que quizá él no deseaba ser? ¿Obedecer el mandato de los españoles o corregir la "desviación moral" de los españoles y darles una cucharada más de la misma socialdemocracia de siempre, al estilo Bruselas?

17. Estos sondeos (el PSOE maneja sondeos similares) sólo harán que Sánchez se reafirme en el plan que ya está aplicando en Ceuta a la búsqueda de una crisis social irresoluble. Veremos cuándo votamos los españoles y en qué condiciones lo hacemos, si es que lo hacemos.

18. Este análisis tiene fecha de caducidad: 2027. Porque en 2031, el censo electoral ya será otro muy diferente y las elecciones, en caso de un resultado ajustado, las decidirán los votantes extranjeros, vivan en España o fuera de España, hayan puesto o no el pie en nuestro país, y paguen o no impuestos aquí. El voto CERA es la nueva CiU-PNV.

19. El mayor de los errores que puede cometer la derecha es creer que el voto extranjero es ideológico. El voto de los extranjeros, nacionalizados o no, será siempre identitario. Incluso aunque huyan del socialismo.

20. El segundo error es creer que la inmigración masiva, es decir la que ya no tiene la necesidad de integrarse en la sociedad de acogida porque ha superado una masa crítica suficiente, se adaptará a tus valores culturales en vez de reproducir aquellos de los que huyó en un primer instante.

21. Lee Kuan Yew, el fundador de la Singapur moderna, lo explicó con claridad: "Los sesgos raciales, las preferencias raciales, no van a desaparecer. No nos engañemos. Todos somos prisioneros de nuestros propios instintos. Y el primer instinto del hombre es identificarse con alguien que se parece a él".

22. Entiendo la tentación del político de creer que él resolverá el nudo gordiano de la sociedad multicultural allí donde cientos de burócratas han fracasado antes. El remedio más efectivo contra el mesianismo de la ingeniería social es la humildad: probablemente no eres el genio político que crees que eres.

23. En algún momento el español medio llegará a una deducción ineludible. Hace veinte años se le dijo que la inmigración masiva era necesaria para salvar las pensiones, la natalidad y el Estado del bienestar. Veinte años y diez millones de inmigrantes después, las pensiones han quebrado, todos nos vamos a jubilar varios años más tarde de lo prometido, el mercado inmobiliario está roto, los salarios llevan estancados veinte años, la sanidad está colapsada, el transporte público se ha degradado hasta extremos africanos, la delincuencia se ha multiplicado y la educación pública (ahí están los resultados PISA para corroborarlo) sólo produce ignorantes en serie. Ahora se nos dice que el problema es que esos diez millones no eran suficientes.

24. Exactamente, ¿qué argumento racional hay para seguir creyendo en esa mentira?

25. El voto a la AfD no sale de la nada. Sale de quienes ya se han contestado por su cuenta, a falta de respuestas políticas, a la pregunta del punto 24.

26. El PP sólo tendrá una bala, la de las elecciones de 2027. La penúltima la malgastó Rajoy. No habrá más balas. En 2031 el escenario será muy diferente.

27. Hay elecciones en las que se votan candidatos y elecciones en las que se votan ideas. Creo que no hace falta ser un genio del análisis político para intuir que la derecha, hoy, no está votando candidatos, sino ideas. Porque ni Feijóo ni Abascal son Milei, Bukele o Meloni.

28. "Y menos mal que no lo son", pensarán quienes prefieren perder por 4 a 0 habiendo tenido el 90% de la posesión de la pelota moral, uno de esos hitos que no les reconocerá nadie, y mucho menos la izquierda. La mentalidad de "perdedor digno" es otra de las grandes herencias envenenadas del catolicismo mal entendido.

29. La izquierda sí vota nombres, porque no tiene ya ideas. De ahí el recurso desesperado a la opción "Sumisión Houellebecq", que consiste en aliarse con el islam mientras se reza para no convertirse en la minoría de esa alianza.

El escritor francés Michel Houellebecq.

El escritor francés Michel Houellebecq. Foto de archivo

30. En realidad, la izquierda está cavando su propia tumba. Que el voto del extranjero es siempre identitario también vale para ella. Al tiempo.

31. Ceuta es el modelo de lo que le espera a la derecha en cuanto llegue al poder. Ocho años de Sánchez ha convencido a la izquierda de que se acerca el fin de los tiempos progresistas y pocos parecen dispuestos a abandonar ese delirio escatológico fácilmente.

32. No es casualidad que los líderes de la nueva derecha sean hombres en el continente americano (Bukele, Milei, Espriella) y mujeres en Europa (Le Pen, Meloni, Weidel). Hay una explicación clara para ello, pero lo dejo para otra columna.

33. Si Vox tuviera un líder femenino con carisma, el PP tendría serios problemas.

34. 2026 no es 1992. Ese mundo ha muerto y los españoles llevamos veinte años dormitando mientras el resto del mundo avanzaba sin nosotros. Cuanto más tardemos en aceptarlo, menos recuperable será nuestra desventaja.

35. La historia de la humanidad oscila entre momentos-odre y momentos-fuente. La UE es una fenomenal maquinaria de estancamiento de aguas muertas, que ni sirve ya para llenar el odre ni para ayudar a que fluyan las corrientes.

36. En Europa ya nada renta: ni el trabajo, ni el ahorro, ni el emprendimiento. La UE es un cementerio.

37. El Estado en España ya es poco más que una inmensa máquina burocrática de compra del voto.

38. Como en tantas otras ocasiones de nuestro pasado, un solo autócrata ha conseguido que el Estado entero le declare una guerra fría a la Nación.

39. De momento, la Nación permanece sedada a base de bonobuses, dosis homeopáticas de manusancheces y sofocos hormonales de "que viene la ultraderecha". Veremos cuánto dura la sedación y si lo que despierta es un león o un ratón que exige queso público.

40. El futuro para el ciudadano-masa no depende en la España de hoy de su esfuerzo o su talento, sino de su habilidad para integrarse en alguno de los grupos cuyo voto necesita ser comprado por los partidos políticos: oenegés, sindicatos, jubilados e inmigrantes.

41. Fuera de esos grupos eternamente subvencionados, no hay futuro en España. Es tarea del próximo gobierno cambiar eso.

42. Una pregunta interesante. ¿El corrimiento a la derecha es demanda de otra política económica o sobre todo de orden, frontera e identidad?

43. Otra. ¿Podrá un gobierno de PP y Vox ejecutar el "cambio real" que los españoles demandan sin romper la coalición social que sigue queriendo sanidad y pensiones públicas? ¿Y qué o quiénes serán sacrificados a cambio de mantener ese Estado del bienestar?