Soldados israelíes se encuentran junto a tanques en el lado israelí de la frontera con Líbano , en el norte de Israel.Soldados israelíes se encuentran junto a tanques en el lado israelí de la frontera con Líbano, en el norte de Israel.

Soldados israelíes se encuentran junto a tanques en el lado israelí de la frontera con Líbano , en el norte de Israel.Soldados israelíes se encuentran junto a tanques en el lado israelí de la frontera con Líbano, en el norte de Israel. Reuters

Oriente Próximo

Destrucción total, aislamiento y control absoluto: el Ejército israelí replica el 'modelo Gaza' en el sur de Líbano

Las fuerzas israelíes están arrasando puentes, carreteras y aldeas fronterizas para hacerse con la zona, que representa un 10% del territorio libanés.

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Las claves

Israel está aplicando en el sur de Líbano una estrategia de destrucción de infraestructuras y aislamiento similar a la usada en Gaza.

El objetivo declarado es controlar la franja al sur del río Litani, expulsar a la población y crear una zona de seguridad bajo control israelí.

Los ataques y bombardeos israelíes han provocado más de mil muertes y cerca de un millón de desplazados, según autoridades libanesas y la ONU.

Hezbolá considera la posible ocupación israelí como una amenaza existencial y asegura que resistirá cualquier intento de invasión.

Volar puentes para aislar, frenar y cortar las líneas de suministro del enemigo. Esa era la lógica militar que Israel decía estar aplicando en Líbano en los últimos días. Una operación selectiva para borrar del mapa los principales cruces sobre el río Litani —situado a unos 30 kilómetros al norte de la frontera entre ambos países— e impedir que por ellos circularan "miles de armas, cohetes y lanzacohetes" que Hezbolá usara luego para atacar territorio israelí.

Ahora, sin embargo, Israel ha admitido que su objetivo va más allá: invadir el sur del país. El encargado de verbalizar ese giro, por otro lado esperado, ha sido el ministro de Defensa, Israel Katz, que este martes ha asegurado que Israel controlará esa zona de Líbano. Se trata de una franja que supone alrededor del 10% del territorio nacional y donde se concentran unas 150 comunidades, con una población total que ronda los 250.000 habitantes.

De esta manera, Katz puso por escrito lo que el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu había dejado entrever en días anteriores, cuando llamó a la movilización de miles de reservistas para una invasión terrestre del país vecino e incrementó los bombardeos. 

¿El pretexto? Asestar el "golpe final" a Hezbolá, la milicia chií libanesa aliada del régimen de los ayatolás que, tras más de 15 meses de alto el fuego, reanudó los bombardeos contra el norte de Israel como respuesta a la guerra iniciada hace ya casi un mes por EEUU y Tel Aviv contra Irán.

"El Modelo Gaza"

El objetivo, según fuentes militares citadas por el diario israelí Ynet News, es "implementar el modelo de Gaza, pero en Líbano". Ese modelo pasa por arrasar primero las localidades de contacto: acelerar el desalojo y la destrucción de las aldeas situadas a lo largo de la frontera que, según las autoridades israelíes, "sirven de avanzada para los terroristas".

En paralelo, Israel ha continuado con la demolición de los puentes y las carreteras que conectan el norte con el sur, pese a que, según el derecho internacional, los ataques contra infraestructuras civiles —incluidas viviendas y puentes— están, en principio, prohibidos.

Por último, el objetivo es crear una franja vacía, "limpia" de presencia civil y considerada hostil. Una supuesta "zona de amortiguación defensiva", también llamada "de seguridad". Es, al fin y al cabo, convertir el Litani en una réplica de la Línea Amarilla que la tregua de octubre trazó en Gaza. Una frontera interna que deja tras de sí una vasta zona fantasma, casi la mitad del territorio, bajo control de las fuerzas israelíes.

Ataque israelí contra un puente en Líbano.

Ataque israelí contra un puente en Líbano.

El propio Katz, en su comunicado, subrayaba que el Ejército israelí está "siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun", dos ciudades gazatíes arrasadas tras más de dos años de guerra en el enclave palestino y que siguen bajo control militar israelí.

No ha sido el único en airear las verdaderas intenciones. A inicios de marzo, el ministro de Finanzas, el ultranacionalista Bezalel Smotrich, advirtió de que "muy pronto, Dahiyeh [los suburbios del sur de Beirut] se parecerá a Jan Yunis", en referencia a la segunda ciudad más grande de la Franja de Gaza, cuyas infraestructuras quedaron derruidas casi por completo durante la guerra.

Luego afirmó que Israel "debería anexionarse el sur del Líbano hasta el río", recoge Reuters. Esa anexión supondría una violación de la soberanía y la integridad territorial libanesas, ya que la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que puso fin a la guerra de 2006, insta a Israel a retirarse del sur de Líbano por debajo de la denominada Línea Azul (una frontera no oficial) y a Hezbolá a replegarse al norte del río Litani.

Esa franja intermedia, de unos 30‑32 kilómetros concebida como zona de amortiguación, es un área donde, sobre el papel, solo pueden desplegarse el Ejército libanés y los cascos azules de la UNIFIL, la fuerza provisional de la ONU para Líbano. En los últimos años, sin embargo, la milicia proiraní nunca se ha retirado del todo de la zona.

Striving2767. CC BY-SA 4.0

Striving2767. CC BY-SA 4.0

Más allá de Irán

En las últimas dos semanas, en las que las fuerzas israelíes han intensificado los ataques aéreos contra el Líbano, han muerto más de un millar de personas —entre ellas decenas de niños— y miles han resultado heridas, según el Ministerio de Sanidad libanés.

Además, la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) calcula que cerca de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Pero los desplazados "no podrán regresar al sur del río Litani hasta que se garantice la seguridad de los residentes del norte de Israel", han ordenado las Fuerzas de Defensa israelíes.

Describen así un escenario que apunta a una ocupación de facto y a un desplazamiento prolongado en el tiempo. De hecho, según explicaba en una newsletter Firas Maksad, director general para Oriente Medio de Eurasia Group, "es probable que Israel continúe bombardeando objetivos de Hezbolá en todo el país, incluso más allá del conflicto con Irán".

Amenaza existencial

Por el momento, Hezbolá, que quedó debilitado el año pasado en el marco de la guerra en Gaza, ha afirmado que luchará para impedir que las tropas israelíes ocupen el sur del Líbano, al considerar esas acciones como una "amenaza existencial" para el Estado libanés.

El destacado legislador de Hezbolá Hassan Fadlallah insistió en declaraciones a la agencia Reuters que cualquier ocupación encontraría resistencia. "No nos queda más remedio que hacer frente a esta agresión y aferrarnos a la tierra", dijo.