Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos.

Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos. Reuters

Europa

Meloni plantea suspender la libre circulación desde España y Albares convoca al embajador italiano pero no a la marroquí

El ministro de Exteriores italiano ha relacionado la crisis migratoria con la regularización de 500.000 migrantes llevada a cabo por el Gobierno.

Más información: Bruselas ofrece a Marlaska desplegar agentes de Frontex en Ceuta y pide a Marruecos que frene las salidas

E. Rodríguez
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Las claves

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Italia, liderada por Giorgia Meloni, amenaza con suspender la libre circulación con España tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta.

El ministro italiano Antonio Tajani apoya el cierre del espacio Schengen con España y critica la regularización de inmigrantes llevada a cabo por el Gobierno de Sánchez.

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, convoca al embajador italiano por las declaraciones, pero no al marroquí, y defiende la cooperación europea.

La normativa europea permite el cierre temporal de fronteras en casos de crisis migratoria, pero exige notificación y justificación a la Comisión Europea.

El Gobierno de Giorgia Meloni ha amenazado este jueves con cerrar el espacio Schengen con España después de que miles de personas hayan accedido a su territorio desde Marruecos de forma irregular.

La primera ministra Meloni, ha asegurado que las imágenes de Ceuta demuestran "una vez más", que la inmigración "ilegal e incontrolada supone una amenaza a la seguridad de las fronteras europeas".

"Estamos convocando a los organismos pertinentes y, tras estas reuniones, estamos dispuestos a intervenir con medidas extraordinarias para defender las fronteras y la seguridad de los ciudadanos, incluida la suspensión del Espacio Schengen con España", ha amenazado.

"En materia de inmigración ilegal, no cederemos ni un ápice: la defensa de las fronteras, la lucha contra los traficantes de personas y la garantía de repatriaciones efectivas seguirán siendo la línea de actuación de este Gobierno", ha añadido Meloni.

Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, en un breve mensaje en sus redes sociales, donde ha reiterado que "la inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional".

"Estoy a favor del cierre del espacio Schengen con España y tengo plena confianza en la actuación del ministro (del Interior, Matteo) Piantedosi. La inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional", ha señalado.

De esta forma, Tajani ha recordado una de las decisiones más polémicas dentro de la legislatura de Pedro Sánchez: la regularización de 500.000 personas que vivían y trabajaban en España de forma irregular.

"Las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de otorgar la ciudadanía española, por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos", ha instado.

Por todo esto, Roma ha puesto sobre la mesa que se pueda cerrar el espacio Schengen con España que, en las últimas horas, ha sufrido una de las peores crisis migratorias de su historia con Marruecos.

Ante las amenazas, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha convocado este mismo viernes al embajador de Italia para paliar lo sucedido, aunque por el momento no hablará con el marroquí.

"Este mensaje es impropio del Ministro de Exteriores de un país socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista", ha escrito Albares en un mensaje en X, citando lo que había publicado Antonio Tajani horas antes.

Dentro de la crisis, el Gobierno español y Marruecos han acordado reforzar la coordinación para devolver "lo antes posible" a todas las personas que han entrado de forma irregular.

Por su parte, Sánchez ha asegurado que ambos países trabajan conjuntamente para recuperar la normalidad y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se desplazará hasta allí este viernes para gestionar sobre el terreno la crisis.

La suspensión de Schengen

En caso de que fuera así, Italia podría cerrar sus fronteras de forma temporal, como contempla el Código de Fronteras de Schengen, que permite blindar sus pasos fronterizos ante situaciones de crisis migratoria extrema o amenazas graves a la seguridad interior, según recoge la normativa europea.

Aun así, la legislación de la Unión Europea precisa que ningún país tiene la facultad de suspender unilateralmente el tratado de forma indefinida ni de expulsar a otro miembro del área de libre circulación.

No obstante, las cláusulas de salvaguardia habilitan a las autoridades nacionales a reintroducir verificaciones de pasaportes y controles policiales cuando haya certezas de un pico migratorio compromete la estabilidad o el orden público.

En el caso particular de las crisis registradas en lugares como Ceuta, que están fuera del territorio europeo, el marco normativo establece una distinción clara entre la contención en el punto de entrada y la posterior movilidad dentro de Europa.

Por ello, mientras España asume la responsabilidad directa de la custodia y gestión de la frontera exterior comunitaria, los socios europeos vigilan con especial atención la evolución de los acontecimientos para prevenir eventuales "flujos secundarios".

Esto último se refiere a la posibilidad de que inmigrantes llegados a la península o a los enclaves españoles intenten desplazarse posteriormente hacia el corazón del continente, lo que supone el principal argumento que llevaría a otros gobiernos europeos a activar los mecanismos de excepción.

De aplicarse, el país solicitante debe notificar previamente su decisión a la Comisión Europea y a las instituciones comunitarias, justificando el carácter de urgencia, la proporcionalidad y la duración máxima de la medida.