Imagen exterior de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa.

Imagen exterior de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. Alexander Ermochenko Reuters

Europa

Zelenski exige "el control" de Zaporiyia a la OIEA para evitar un desastre nuclear por culpa de Rusia

La central nuclear ocupada por las fuerzas rusas lleva semanas recibiendo ataques en la zona y crece el temor a una posible fuga radioactiva.

28 agosto, 2022 03:22

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha exigido al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que libere de las fuerzas rusas “el control” de la central nuclear de Zaporiyia ante un alto riesgo de que se produzca un desastre nuclear por culpa de Moscú. 

El máximo dirigente ucraniano ha considerado que la única respuesta posible al "chantaje nuclear ruso" es que el OIEA logre que la central esté "bajo control permanente de Ucrania". Este mensaje ha llegado tras la reconexión a la red eléctrica general de los dos reactores de la planta, que fueron desconectados el jueves por primera vez desde su inauguración en 1985.

"Por eso es tan importante que las tropas rusas se retiren de la planta y de las zonas cercanas para que desaparezca la amenaza de bombardeo de la propia planta o de las líneas eléctricas conectadas a ella", ha asegurado el presidente. El riesgo de que se produzca una catástrofe es tan alto que las autoridades de la zona han distribuido tabletas de yodo a los residentes que viven cerca de la planta en caso de exposición a la radiación.

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Zelenski ha emplazado a la OIEA a personarse "lo antes posible" en la central, ya que "la situación sigue siendo “muy arriesgada y peligrosa”. "Cualquier desconexión de la planta de la red eléctrica, cualquier acción por parte de Rusia que podría desencadenar el cierre de los reactores, pondrá nuevamente a la planta a un paso del desastre", ha aseverado en su discurso diario.

El director de la OIEA, Rafael Mariano Grossi, ha mostrado su confianza por esta situación en que la agencia de la ONU, cuya presencia en Zaporiyia es "urgentemente necesaria". Asimismo, el dirigente también ha anunciado que visitará "muy pronto" la planta. No obstante, Grossi ha advertido de la "potencial vulnerabilidad" de una central como esta en una zona de conflicto.

Este llamamiento ha coincidido con los preparativos para que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) envíe un grupo de expertos a Zaporiyia, algo que podría ocurrir "en los próximos días", según su director.

Persiste la preocupación

Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente de bombardear los alrededores de la planta nuclear. Por un lado, Kiev ha señalado a Moscú de bombardear la central durante las últimas horas. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa de Rusia ha afirmado que las tropas de Ucrania “bombardearon el territorio de la estación tres veces” en el último día.

Energoatom -la empresa nuclear estatal ucraniana- también ha denunciado que Rusia está presionando a los operadores de la central para que no desvelen "los crímenes de los ocupantes en la planta y su uso como una base militar".

Energoatom ha considerado que es el momento de "tomar medidas urgentes" para que Rusia ceda el control de la mayor planta atómica de Europa a Ucrania "en aras de la seguridad del mundo entero".

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Además, esta entidad ha acusado en un comunicado en Telegram al ejército ruso de atacar "repetidamente" el recinto de la central. “Debido a la presencia de las tropas rusas con sus armas, equipos y explosivos en las instalaciones hay graves riesgos para mantener segura la planta”, ha señalado.

"La infraestructura ha resultado dañada, hay riesgos de vertidos de hidrógeno y pulverización de sustancias radiactivas, y el riesgo de incendio es alto", ha añadido Energoatom en su mensaje.

Por su parte, Rusia ha bloqueado el acuerdo en el Tratado de No Proliferación debido, precisamente, a esta central, ya que Occidente exige la completa desmilitarización de la zona. Pero Moscú, que ha creado un corredor terrestre entre el Donbás y la anexionada península de Crimea a través de las regiones de Zaporiyia y Jersón, se ha negado a ceder el control de la planta.

Rusia mantiene el pulso

El Ministerio de Defensa de Rusia ha denunciado este sábado tres ataques de la artillería ucraniana contra las inmediaciones de la planta, donde habrían impactado hasta 17 proyectiles. Cuatro de esos cohetes habrían alcanzado el tejado del edificio que guarda el combustible nuclear de la compañía estadounidense Westinghouse, según el general Ígor Konashénkov.

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Estos misiles habrían sido lanzados desde la región de Dnipropetrovsk. Como respuesta, la artillería rusa habría destruido un cañón M777 del Ejército ucraniano. Asimismo, Konashénkov ha subrayado que "la situación radiactiva en la Central de Zaporiyia está dentro de la norma" y ha negado rotundamente que en las instalaciones haya "armamento pesado".

Mientras tanto, el subjefe del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, ha asegurado al canal de televisión francés LCI que "la operación militar especial se lleva a cabo para que no ocurra la Tercera Guerra Mundial".

Medvédev ha explicado que si Ucrania hubiera ingresado en la OTAN y se hubiera producido una operación militar contra territorio ruso, eso habría provocado "el inicio de la Tercera Guerra Mundial". "Por ahora la situación está siendo controlada. El apocalipsis aún no ha llegado y espero que no llegue", ha añadido.