Donald Trump es recibido por el vicepresidente chino.

Donald Trump es recibido por el vicepresidente chino. REUTERS/Evan Vucci

Asia

Donald Trump aterriza en Pekín para una trascendental cumbre EEUU-China con Irán, Taiwán y la IA como temas a tratar

Comienza una visita de Estado de tres días en la que el presidente de EEUU debe persuadir a Xi Jinping para que le ayude a reabrir el estrecho de Ormuz e invierta en Estados Unidos.

Más información: Trump pide ayuda a Elon Musk y Tim Cook para presionar a Xi Jinping: la lista de objetivos del presidente para su viaje a China

P. Fava
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Las claves

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Donald Trump ha llegado a Pekín para una cumbre con Xi Jinping centrada en Irán, Taiwán, la tregua comercial y la inteligencia artificial.

Trump viaja acompañado por altos ejecutivos estadounidenses como Elon Musk, Jensen Huang y Tim Cook, buscando impulsar inversiones chinas en Estados Unidos.

La agenda incluye reuniones bilaterales, una cena de Estado y visitas a lugares emblemáticos como el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai.

Estados Unidos busca reducir el desequilibrio comercial, negociar inversiones y establecer normas para la inteligencia artificial, mientras China exige prudencia sobre Taiwán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aterrizado este miércoles en Pekín a las 19.50 hora local para iniciar una visita de Estado a China que se alargará hasta este viernes. Persuadir al presidente chino, Xi Jinping, para que coopere en el final de la guerra de Irán y para que invierta en EEUU son dos de sus principales objetivos.

Trump viaja acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y una delegación de altos ejecutivos estadounidenses que incluyen a Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) y Tim Cook (Apple). La primera reunión con Xi tendrá lugar este jueves en una visita marcada por la tregua comercial entre ambas potencias, las tensiones tecnológicas, Taiwán y el cierre del estrecho de Ormuz.

El mandatario estadounidense fue recibido a pie de pista por el vicepresidente chino, Han Zheng, junto al embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng, y el viceministro chino de Exteriores Ma Zhaoxu. En la ceremonia de bienvenida participaron unos 300 jóvenes chinos, además de una banda militar y una guardia de honor.

Más de 2 millones de usuarios ha seguido este miércoles en directo el aterrizaje del Air Force One en Pekín, según las emisiones de la cadena estatal china.

Trump afronta una agenda concentrada en apenas dos días que incluirá reuniones bilaterales con Xi, una cena de Estado y actividades protocolarias en espacios emblemáticos del poder chino como el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai, sede de la cúpula del Partido Comunista chino (PCCh).

La visita se produce nueve años después del anterior viaje de Trump a China, en noviembre de 2017, cuando participó junto a Xi en actos en la Ciudad Prohibida de Pekín.

La recepción a Donald Trump en el aeropuerto de Pekín.

La recepción a Donald Trump en el aeropuerto de Pekín. REUTERS/Evan Vucci



Ambas partes buscan ahora consolidar la tregua comercial alcanzada tras meses de guerra arancelaria, aunque persisten disputas sobre tecnología, tierras raras y acceso al mercado chino.

Antes de su llegada a Pekín, delegaciones lideradas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvieron este miércoles en Seúl unas consultas económicas "constructivas" para avanzar en la resolución de sus tensiones arancelarias, según la agencia de noticias china Xinhua.

Trump también adelantó antes de partir hacia Pekín que abordará con Xi la situación de Taiwán, la isla autogobernada a la que Washington vende armamento, y que China reclama para su reunificación. Washington también presiona a China, principal comprador de crudo iraní, para que contribuya a favorecer una desescalada en Oriente Medio.

El Gobierno chino instó este mismo miércoles a EEUU a "manejar con prudencia" la cuestión de Taiwán y a "detener" el envío de armamento a la isla. Por su parte, el líder republicano dijo que pedirá a China "abrir" el país a las empresas estadounidenses.

Trump llega a esta importante cita en desventaja. La palanca del petróleo que Washington quería emplear en la negociación ya no está en sus manos. En las circunstancias actuales, la capacidad de la delegación estadounidense para presionar a Pekín a cerrar acuerdos favorables se ha debilitado.

La comitiva de altos ejecutivos que acompaña a Trump pretende constituir un comité de inversiones y comercio con China. Sobre la mesa se pondrán acuerdos para vender a los asiáticos productos agrícolas, aviones comerciales y otros bienes, así como fijar normas en el desarrollo de la Inteligencia Artificial.

El objetivo declarado por EEUU es reducir el desequilibrio comercial actual que les es desfavorable. También persigue un compromiso de inversión para construir fábricas en suelo estadounidense por valor de un billón de dólares.

"Los líderes chinos confían en su capacidad para maniobrar mejor que el presidente Trump y ganarle la partida en sus principales objetivos de política exterior", explicaba a EFE Scott Kennedy, analista del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) de Washington.

"Podrán intercambiar gestos de bajo coste y alto valor a cambio de compromisos políticos firmes", apunta el analista.