Una médico se equipa con EPI para entrar en una zona de tratamiento de alto riesgo en República Democrática del Congo.
La OMS declara el brote de ébola en la República Democrática del Congo como emergencia internacional
La cepa actual del Ébola está causada por el virus Bundibugyo para el cual no existen medicamentos ni vacunas aprobados.
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La Organización Mundial de la Salud ha catalogado el brote de ébola en la República Democrática del Congo como una emergencia sanitaria de alcance internacional, activando así los protocolos de alerta máxima.
La decisión se ha tomado tras registrarse 246 casos sospechosos de contagio y cerca de 80 fallecimientos.
Sin embargo, las autoridades aclaran que, pese a la gravedad de la situación, el brote aún no cumple con los criterios para ser considerado una amenaza pandémica.
No obstante, se teme que la magnitud real del brote sea muy superior a las cifras oficiales, advirtiendo de un peligro inminente de expansión tanto a nivel local como en los países vecinos.
Con el fin de frenar la propagación, los países vecinos han comenzado a blindarse; este domingo, Ruanda reforzó sus controles sanitarios y procedió al cierre de sus fronteras.
Según la agencia de salud de la Unión Africana (UA), el virus del Ébola de la cepa Bundibugyo en la provincia congoleña de Ituri comenzó a circular a fines de abril, donde se han reportado hasta 87 fallecimientos más un caso importado en Uganda.
Medidas preventivas
Como medidas preventivas y de rápida actuación, la UA puso en alerta a sus sanitarios a través de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), que han desplegado equipos, laboratorios y personal de respuesta primaria hacia la zona.
Por su parte, la OMS reforzó la asistencia con el envío de 18 toneladas de suministros médicos desde sus centros en Dakar y Nairobi que se trasladarán por vía aérea y continuarán por tierra en un convoy escoltado por la misión de paz de la ONU en la RDC hacia Bunia, capital de Ituri.
Las provisiones incluyen equipos de protección personal, kits de diagnóstico, recolección de muestras, carpas y camas de hospital.
Termómetros en la entrada de un centro de tratamiento del ébola en la ciudad de Butembo, al este del Congo.
El epicentro del brote se mantiene en la zona sanitaria de Mongwalu, en Ituri, un área catalogada de peligro epidemiológico debido al movimiento poblacional con Uganda y Sudán del Sur.
La variante Bundibugyo
La cepa actual del Ébola está causada por el virus Bundibugyo, según informó la agencia de salud, para el cual no existen medicamentos ni vacunas aprobados.
Los CDC de África están diseñando un protocolo científico de urgencia para ensayar una estrategia de “protección cruzada” con la vacuna Ervebo ,eficaz contra la cepa Zaire, para determinar si puede generar inmunidad contra el virus.
La directora de operaciones de los CDC de África, Shanelle Hall, afirmó en rueda de prensa que las pruebas iniciales con este fármaco mostraron cerca de "un 50 % de eficacia".
Hall añadió que las farmacéuticas Oxford y Moderna tienen prototipos específicos para esta cepa, pero no se han testado en humanos y podrían llevar años antes de sacarlas al mercado
"Para esta cepa específica no tenemos vacuna ni medicamentos. Lo que significa que dependemos principalmente de las medidas de salud pública", sumó el director general de los CDC de África, Jean Kaseya.
El organismo alertó que los test portátiles de PCR, capaces de diferenciar las cepas de ébola, son fabricados en exclusiva por la empresa coreana KH Medical.
El precio de estas pruebas puede llegar a los 20 dólares por cartucho, mientras que las máquinas alcanzan los 15.000 dólares.
La situación se ve agravada por el conflicto armado, que ha provocado más de 273.000 desplazados internos, que limitan el despliegue sanitario y las prácticas funerarias inseguras impiden un rastreo efectivo de contactos.