Estudiantes de años anteriores con las notas de Selectividad más altas de la Comunidad de Madrid, Hai Park, Mariana Sánchez y Santiago Quemada.
Los colegios donde estudiaron Mariana, Santiago, Hai, Irene y otros alumnos con las notas más altas de la PAU en Madrid
En apenas unas semanas, miles de estudiantes madrileños volverán a enfrentarse a la PAU y, como cada año, muchos aspirarán a rozar la perfección.
Más información: El colegio de Madrid que ha conseguido la mejor nota de Selectividad los últimos 5 años: su Bachillerato de Excelencia.
En apenas unas semanas, miles de estudiantes madrileños volverán a enfrentarse a la PAU, la antigua Selectividad. Los exámenes de acceso a la universidad de este 2026 se celebrarán en la Comunidad de Madrid entre el 1 y el 4 de junio en convocatoria ordinaria. Y, como cada año, muchos aspirarán no sólo a aprobar, sino a rozar la perfección académica.
En los últimos cursos, Madrid Total ha hablado con algunos de los alumnos que han conseguido las notas más altas de la EvAU y la PAU madrileña. Detrás de los 14 sobre 14, de los expedientes impecables y de las carreras soñadas, hay rutinas de estudio, disciplina y también historias personales muy distintas. Pero todos coinciden en algo: no existe una fórmula mágica.
El ejemplo más reciente es el de Mariana Sánchez y Santiago Quemada, dos de los estudiantes que lograron la máxima calificación en la PAU de 2025. Ambos sacaron un 14 redondo y se convirtieron en referentes de toda una generación de alumnos.
Mariana, la nota más alta de la PAU de Madrid en 2025.
Santiago Quemada estudió en el colegio Retamar de Pozuelo de Alarcón, donde también se formó el alcalde José Luis Martínez-Almeida. Marina Sánchez hizo lo propio en el I.E.S. Carlos Bousoño de Majadahonda. Ambos habrían obtenido la máxima calificación en la nota ponderada en este examen tan decisivo en la trayectoria de un alumno.
Mariana Sánchez cursó Bachillerato de Artes Escénicas y sorprendió incluso a sus propios amigos con el resultado. En conversación con este diario, confesó que "regalaría puntos a cualquier amiga" porque ella solo necesitaba un 5 de nota y muchas habían trabajado tanto como ella.
La joven quiso orientar su futuro hacia el mundo de la música y el piano, y defendía que el secreto estaba en mantener la calma durante las semanas previas al examen.
Su preparación fue mucho menos obsesiva de lo que suele imaginarse cuando se habla de alumnos con matrículas perfectas. Mariana contó que dedicó apenas dos semanas específicas a preparar la PAU y que una de las claves había sido llegar descansada y sin ansiedad excesiva.
Muy distinta fue la historia de Santiago Quemada. El alumno del colegio Retamar se enteró de que había sacado un 14 mientras hacía el Camino de Santiago con unos amigos. Su reacción fue de incredulidad.
El joven madrileño aspiraba a estudiar Ingeniería Matemática e Inteligencia Artificial y reconocía que una de las pruebas que más respeto generaba entre los estudiantes, Matemáticas II, "no fue tan complicada".
También insistía en la importancia de la constancia más que de las jornadas maratonianas de estudio. En sus declaraciones a este periódico, defendía que el Bachillerato se prepara "durante todo el curso" y no únicamente en los días previos a la Selectividad.
En 2024, otra alumna madrileña volvió a demostrar que la excelencia académica no siempre está ligada a métodos imposibles. Irene Vega consiguió también un 14 en la EvAU y compartió una reflexión que hoy muchos profesores repiten a sus alumnos: "La clave es la organización y no pensar cada día lo que toca estudiar".
Alumnos haciendo la PAU.
Irene defendía la importancia de llevar una planificación cerrada desde semanas antes del examen para evitar pérdidas de tiempo y estrés innecesario. Su estrategia pasaba por fijar horarios concretos, objetivos diarios asumibles y descansos programados.
Un año antes, en 2023, otra estudiante había protagonizado una de las historias más recordadas de la EvAU madrileña. Hai Park, alumna del I.E.S. Jaime Ferrán de Collado Villalba, se convirtió en una de las mejores notas de la Comunidad tras obtener un 13,650 sobre 14 y cerrar Bachillerato con una media perfecta.
Su caso llamó especialmente la atención por su trayectoria personal. Hai había llegado a España desde Corea del Sur cuando tenía 8 años y reconocía que uno de los mayores retos había sido precisamente Lengua Castellana. "El 10 en Lengua no fue fácil", explicó entonces.
La joven, que quería estudiar Medicina, relató que el secreto de su rendimiento académico había sido la organización y la regularidad. Nada de improvisar. Nada de estudiar únicamente el último mes. Su instituto, además, terminó convirtiéndose en uno de los centros más destacados de la región por sus resultados en Selectividad.
Los testimonios de Mariana, Santiago, Hai o Irene coinciden además con una tendencia que reflejan los últimos datos educativos de la Comunidad de Madrid. Algunos municipios, como Pozuelo de Alarcón o Collado Villalba, y determinados centros con programas de excelencia académica, acumulan desde hace años algunas de las mejores notas de acceso a la universidad.
Pero, más allá de los rankings y las estadísticas, sus historias dejan una conclusión clara a pocos días de que arranque la nueva PAU: quienes logran las mejores notas no hablan de talento innato ni de fórmulas milagrosas. Hablan de organización, constancia y tranquilidad. Y, sobre todo, de haber aprendido a gestionar la presión de uno de los exámenes más importantes de su vida.