Fernando Valdés./

Fernando Valdés./ TC TC

Tribunales

El juez del Supremo ve motivos para que el magistrado del TC Valdés vaya a juicio por maltrato

El instructor del alto tribunal aprecia indicios de un delito de violencia de género hacia su mujer durante una discusión

7 octubre, 2020 13:11

El juez de la Sala Penal del Supremo Andrés Martínez Arrieta ha propuesto juzgar por un presunto delito de maltrato en el ámbito familiar al magistrado del Tribunal Constitucional Fernando Valdés.

El instructor del Supremo ve indicios de criminalidad contra Valdés, que fue detenido el pasado 10 de agosto después de que varios testigos presenciaran cómo forcejeaba con su esposa durante una discusión en la terraza de su vivienda, a la que la mujer salió pidiendo socorro.

Martínez Arrieta ha transformado las diligencias en procedimiento abreviado, por lo que, si el fiscal presenta acusación, el magistrado del TC irá a juicio.  La Fiscalía se pronunció a favor de abrir el proceso al magistrado del Constitucional. No obstante, la Sala de Apelaciones del Supremo tendrá que pronunciarse sobre la decisión del instructor ante el previsible recurso del encausado.

Valdés, que actualmente se encuentra de baja en el TC por motivos de salud, declaró el pasado 1 de octubre como investigado ante Martínez Arrieta, que recibió otras 10 declaraciones: a la esposa del investigado, a dos testigos del incidente y a guardias civiles y policías locales que acudieron al domicilio del magistrado del TC el 10 de agosto. 

Pese a que el magistrado del TC y su esposa sostuvieron que fue una "simple discusión de pareja" que pudo ser "sacada de contexto" por las personas que la escucharon desde la calle, el instructor de la Sala Penal ha llegado a la conclusión de que lo ocurrido podrçia constituir un delito del artículo 153 del Código Penal, que castiga con prisión de hasta un año o trabajos en beneficio de la comunidad a quien "por cualquier medio o procedimiento causare [a su esposa] menoscabo psíquico o una lesión de menor gravedad".

"Temiendo por su integridad"

Los hechos provisionalmente establecidos por el magistrado instructor son que en la tarde del 10 de agosto pasado Valdés mantuvo una discusión con su mujer en la que ambos se gritaron.

Ella, "para zanjar la discusión", abandonó la estancia y subió a una de las habitaciones del piso superior "confiando en que, dadas las patologías que sufría su marido, no la siguiera".

Sin embargo, Fernando Valdés también subió con intención de continuar la discusión, por lo que la mujer, "temiendo por su integridad, gritó al exterior 'socorro, auxilio, ayúdenme por favor'" desde la terraza del piso superior de la casa.

Valdés, "al percibir que los gritos eran oídos por personas que se encontraban en un parque público al que daba la vivienda, introdujo a la mujer de forma violenta al interior, cerró la ventana y corrió las cortinas, continuando en el interior la discusión".

Desde el exterior "los viandantes percibieron movimientos bruscos y golpes, que determinaron una lesión, no diagnosticada, en el dorso de la mano derecha de la mujer". Los testigos llamaron al telefonillo de la vivienda "para socorrer a la víctima y avisaron a la Policía".

La descripción provisional de los hechos que contiene la resolución de Martínez Arrieta se apoya tanto en la declaración de esos testigos como en el atestado que elaboró la Guardia Civil, adelantado por EL ESPAÑOL.

De acuerdo con el atestado, a las 20:05 horas del 10 de agosto se recibió un aviso "informando de la existencia de un posible delito de violencia de género en el domicilio (....) de Majadahonda (Madrid)".

Cuando los agentes de la Guardia Civil llegaron a la vivienda -un chalé adosado pegado a un parque y que tiene una terraza en el segundo piso- ya se encontraba allí una patrulla de la Policía Local.

Los municipales estaban hablando con los testigos del incidente, dos jóvenes que pasaban por el parque y vieron a una mujer en una terraza pidiendo auxilio.

Los guardias civiles se entrevistaron con los ocupantes de la vivienda -Valdés y su esposa- que "manifiestan que ha sido una simple discusión matrimonial".

Con posterioridad "acuden a tomar manifestación a los testigos para ampliar información". "Estos exponen que la mujer ha salido a la terraza gritando 'socorro, socorro' y además vieron cómo la agarraba de manera agresiva y la metía hacia el interior de la vivienda, por lo que decidieron llamar a la Policía".

"Tras esta información", añade el atestado, "los agentes vuelven al domicilio para preguntar a las partes lo acontecido realmente".

Dos agentes se quedaron entrevistándose con Valdés, "el cual sigue manifestando que ha sido una discusión de pareja que se ha solucionado".

Una brecha en la mano

Otra agente "se va a otra estancia para entrevistarse con la supuesta víctima, la cual en un primer momento se muestra reacia a contar lo sucedido, alegando que ha sido una simple discusión. Pero, tras ser preguntada por el motivo de salir a la terraza gritando socorro, la mujer comunica que han empezado a discutir y su marido ha empezado a ponerse agresivo, lo cual sucede habitualmente, una vez al mes, y que su medio de escape es salir al balcón, ya que allí no se va a atrever a hacerlo porque hay testigos".

La Guardia Civil hace constar que la mujer añadió que "una vez que ha salido a gritar, su marido la ha agarrado con fuerza y la ha introducido en el interior de la habitación. Al forcejear se ha golpeado con la pared, haciéndose una brecha en la mano derecha, la cual es observada por los agentes que está reciente".