Pedro Sánchez, este lunes durante su entrevista en El Intermedio.

Pedro Sánchez, este lunes durante su entrevista en El Intermedio. LaSexta

Política

Sánchez anuncia que habrá 10.000 plazas para migrantes en Ceuta y alaba la "inteligencia" de Marruecos durante el asalto

Califica de "bulo para una serie de Netflix" la teoría de que está siendo chantajeado por Marruecos tras el espionaje de su móvil con Pegasus.

Asegura que "los whatsapps" del CNI "no son prueba de que hubiera alerta" y que "en un país serio como es España lo que se hace son informes".

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Las claves
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Pedro Sánchez anuncia la creación de 10.000 plazas para migrantes en Ceuta, ampliando significativamente la capacidad respecto a las 500 iniciales.

El presidente defiende la gestión de la crisis migratoria y destaca la colaboración e inteligencia de Marruecos durante el asalto.

Sánchez reconoce dificultades para afrontar la avalancha migratoria y señala que la mayoría de los migrantes fueron devueltos a Marruecos.

El presidente menciona que la ampliación de plazas para migrantes responde a una apuesta estructural y de futuro en Ceuta.

Pedro Sánchez ha vuelto a defender su gestión de la crisis migratoria en Ceuta en una entrevista en televisión: si la semana pasada fue en La 1, este lunes ha sido ante el Gran Wyoming, en la Sexta.

"No diría que se ha hecho mal", ha asegurado en El Intermedio, donde ha avanzado que, a finales de esta semana, habrá 6.000 plazas para inmigrantes y que el objetivo es llegar "a las 10.000", lejos de las 500 que había al inicio del asalto.

Aunque no ha querido aclarar cuándo volverá la normalidad a la ciudad autónoma, el presidente del Gobierno ha admitido que se trata de "una crisis compleja", y ha señalado que esperan que la "estabilidad" llegue "a final de año", coincidiendo con la fecha prevista para el final del mando único contemplado en el decreto.

Una vez más, Sánchez ha evitado señalar directamente a Marruecos por su actuación durante la avalancha de 72.000 personas: "No vemos tanto una actitud pasiva sino una intención de tratar de gestionar esta multitud de una manera inteligente".

El propio Sánchez ha reconocido, no obstante, que "no pudimos hacer frente a la avalancha" y que lo que hicieron "fue absorber a esa gente para luego devolverlas a Marruecos". "La prueba es que 9 de cada 10 volvieron", ha rematado.

Pero las cuentas no salen. Si así fuera, no sería necesario habilitar hasta 10.000 plazas. Y, según se desprende de sus palabras, esas plazas están para quedarse en previsión de nuevas entradas de migrantes.

Por ello habló Sánchez de una "apuesta estructural" y "a futuro" en "centros de estancia temporal".

Tampoco cuadran esos números con su afirmación de que "doscientas personas cada día están regresando" a Marruecos de forma voluntaria.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que hubo colaboración y advertencias por parte de las autoridades marroquíes, lo que, a su juicio, permitió "una preparación en los días previos" con "un Marruecos mucho más activo para controlar".

Casi ha hablado mejor de los servicios marroquíes que de los españoles, pues ha restado importancia a los informes desclasificados del CNI que acreditan alertó a la Delegación del Gobierno: "Al final, los whatsapps no son prueba de que no hubiera alertas", ha sentenciado Sánchez.

"En un país serio como es España, lo que se hace es hacer informes, compartirlo con superiores para actuar", ha añadido, en línea con la defensa del delegado del Gobierno de Ceuta, que sostiene que deberían haberle entregado un "sobre lacrado".

Sobre los avisos al jefe de Gabinete y la llamada de 11 minutos con el enlace del CNI, en la que se alertaba de grupos de hasta 180.000 personas, Sánchez ha reducido la cuestión a "una atención, un estar pendiente".

El espionaje de Pegasus

El presidente del Gobierno también se ha referido al espionaje mediante Pegasus, justo cuando el presidente del PNV, Aitor Esteban, se ha sumado a las sospechas de que Marruecos está chantajeando al Gobierno.

"Estos bulos sobre el móvil, para una serie de Netflix estaría bien", ha asegurado, antes de rematar que "en absoluto" está chantajeado.

Preguntado sobre la posibilidad de que se produzca otro asalto, Sánchez ha evitado concretar, aunque ha reclamado estar preparados con más plazas, en línea con el anuncio de un centro de estancia temporal de mayor capacidad en Ceuta.

Ya en materia de corrupción, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que el juez Juan Carlos Peinado "ha hecho mucho daño a la justicia" y ha elogiado la "trayectoria impecable" de su mujer, Begoña Gómez, y de su hermano, ya condenado.

Sobre el juicio a su mujer, ha dicho que espera que el jurado popular sea "ecuánime". Más cauto ha sido sobre José Luis Rodríguez Zapatero: "Todo el mundo tiene derecho a la presunción de inocencia".

Una vez más, ha prometido que el Gobierno presentará los Presupuestos y que, en función del resultado de la votación, decidirá si convoca elecciones, aunque ha alejado la posibilidad de un adelanto electoral. "Mi intención es ser presidente del Gobierno hasta el último día", ha añadido.

Pese a ser una entrevista en un programa de entretenimiento, sólo ha habido una ovación al final, contrariamente a lo que sucede en el plató de El Intermedio, donde son habituales las interrupciones con aplausos.