Juan Jesús Vivas y Alberto Núñez Feijóo este lunes en Madrid.

Juan Jesús Vivas y Alberto Núñez Feijóo este lunes en Madrid. Eduardo Parra Europa Press

Política

Vivas: "Marruecos está detrás del golpe y ha usado la invasión como instrumento para poner en jaque a un Estado de la UE"

El presidente de Ceuta exige a Sánchez "una fecha" para el retorno "de todos los que entraron ilegalmente y siguen en la ciudad".

Feijóo "no duda" de que el plan de invasión de Ceuta tenía como objetivo "desembocar en alguna clase de cesión a Marruecos".

Más información: El diputado que representa a toda Ceuta pide que el Congreso declare el Estado de Sitio y que el Gobierno nombre una "autoridad militar" temporal.

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Las claves

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Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, acusa a Marruecos de estar detrás de la crisis migratoria reciente y de usarla para desafiar la integridad territorial de España.

Vivas critica la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, asegurando que no estuvo a la altura antes, durante ni después de la crisis, y exige medidas inmediatas para la vuelta a la normalidad.

El presidente ceutí reclama una mayor implicación del Estado y la Unión Europea en la defensa, seguridad y desarrollo económico de Ceuta, solicitando un trato especial como región ultraperiférica.

Vivas subraya la importancia de la unidad nacional y exige respeto de Marruecos, advirtiendo que la cooperación solo será posible si hay respeto mutuo.

Tardó más en empezar el primer acto de esta mañana de vuelta al cole política por la inmensa cantidad de saludos y abrazos a Juan Jesús Vivas, que él deseaba devolver, "a todos", que a causa de la retahíla de menciones a las autoridades presentes, al inicio de las intervenciones, que ya fue larga.

Ante unos salones del Hotel Four Seasons más abarrotados que nunca, el diagnóstico de Vivas sobre la "crisis existencial" de su ciudad fue categórico:

"Marruecos está detrás del golpe, esto no es una crisis migratoria, sino un uso de ella para poner en jaque la integridad territorial de España y la soberanía de un Estado miembro de la UE".

Apenas cinco días después de que "salieran millones de españoles a la calle para hacernos sentir que no estamos solos", y a 24 horas de reunirse con las instituciones europeas, Vivas ofrecía un desayuno informativo, este lunes, en Madrid.

Y en él, el presidente de Ceuta, siempre institucional y respetuoso, quiso dar un paso adelante... uno más. Así que habló con tanto "respeto a la verdad" como a las "instituciones, la Corona y la Constitución".

O lo que es lo mismo, mandó un mensaje claro. Por un lado, exigiendo "la vuelta a la normalidad lo antes posible". Porque, dijo, se puede y "hay instrumentos legales para ello".

Y por otro lado, reclamando un refuerzo de "la disuasión" frente a Marruecos. Porque se debe. Y además, porque "el pilar fundamental" de la Constitución es, precisamente, "la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles".

O lo que es lo mismo, tal como explicó: que los dos Gobiernos implicados en "la invasión" se hagan responsables.

Uno, el de Pedro Sánchez de "ponerle fecha" al retorno "de todos los que entraron ilegalmente los días 30 y 31 de julio y permanecen en Ceuta":

Y el otro, el de Mohamed VI, de entender que "no nos podemos llevar bien si no nos respetan".

Después de una presentación (y discurso) de Alberto Núñez Feijóo, el pequeño gran hombre que preside Ceuta dio las "gracias" por el bárbaro aforo. "Este cariño, este apoyo y esta solidaridad, se reflejan en esta asistencia, no lo olvidaremos nunca, jamás".

Porque efectivamente, jamás tanto alto cargo, líder autonómico, presidente del Senado, el popular Pedro Rollán; el Defensor del Pueblo, el socialista Ángel Gabilondo... habían arropado a un líder de ningún partido, o de alguna institución, empresa o fundación en este tipo de eventos.

Además de toda la dirección nacional del Partido Popular, casi todos sus eurodiputados, no pocos parlamentarios y senadores e incluso meritorios de la formación política del invitado.

Sánchez "no ha estado a la altura"

"Gracias al presidente Feijóo", dijo Vivas, "por haber aceptado presentar este acto. Por las numerosas llamadas, varias cada día, y por las propuestas para Ceuta", a las que dedicó el jueves pasado en el congreso, más de un tercio de sus minutos en la tribuna.

"Y gracias por el consejo que trato de seguir", desveló, "de que cuando está en juego la integridad territorial de España y su soberanía, hay que defenderla por encima de todo, incluso de los intereses del partido".

Fue explícito Vivas en su sentencia al Gobierno de la nación: "Siempre he defendido que con nuestra condición extraterritorial, aislada y geopolítica", apuntó refiriéndose a la ciudad que preside, "la lealtad debe funcionar siempre".

Pero esa lealtad, aclaró, debe empezar "por el interés nacional".

Y por eso, "con objetividad", se atrevió a diagnosticar sin eufemismos el comportamiento del Gobierno de España: "No ha sido el adecuado, no ha estado a la altura ni antes, ni durante ni después de la invasión".

Antes...

Antes, porque él llamó insistentemente a Madrid cuando ya era alarmante la situación.

"No era presumible esa avalancha" que vino el jueves 30 de julio. "Pero en una semana habían entrado ya 1.500 personas. Y los menores a nuestro cargo habían pasado de 180 a 800".

Algo pasaba "y llamamos adonde teníamos que llamar, a Moncloa, a Interior... pidiendo auxilio".

Pero no se atendió la petición del Estado de alarma, ni la del mando único, ni la de reforzar a Policía y Guardia Civil... "todos nos dijeron que no pasaba nada, que las relaciones con Marruecos eran magníficas y que era la misma tormenta de todos los veranos".

Y eso que ya había habido "avisos del puesto fronterizo", y eso que la propia Delegación del Gobierno mandó un escrito a Moncloa advirtiendo de que la situación era "insostenible", y que hacían falta "medidas extraordinarias e inmediatas".

Y yo presumo que el CNI "indicaron hasta el día en que se iba a producir la invasión".

...durante y después

Se preguntó el líder ceutí por qué si ya pasó lo de 2021, cuando el asalto de más de 10.000 personas a la misma frontera, "no había un plan... o no se aplicó". Estuvo en un cajón el plan de seguridad durante años...

Y por qué se tardó un mes en activar el mando único, en invocar la ley de seguridad nacional, en pedir ayuda a Frontex.

Porque ese mes de vacaciones de Sánchez y de ausencia de respuesta del Estado "es un retraso en la vuelta de la normalidad, un retraso en quitarle la ansiedad a los ceutíes, un retraso en las obras inmediatas que hacen falta para reforzar la frontera".

Es decir, un mes con "consecuencias graves", tal como diagnosticó Vivas, que exigió aclarar todas estas cuestiones, ya que "sólo desde la verdad se puede alimentar la esperanza" y reconstruir Ceuta. "Espero", concluyó por tanto, "que la verdad se conozca en todos sus términos".

"Indolencia o irresponsabilidad"

Pero lo primero, advirtió, es "volver a la normalidad, acabar con la angustia". Y obviando cualquier otra opción, advirtió de que eso "sólo tiene un camino, el retorno a su país de origen de todos los que entraron masivamente y aún permanecen en nuestra ciudad".

Para el ceutí no hay otra salida, que aúne la recuperación con la garantía: "Para que nunca se vuelva a repetir, no con 80.000, sino con 100.000, o 200.000, o 300.000".

Así que insistió en que es posible, y que "sólo hace falta voluntad política, es decir, poner los medios necesarios para que ocurra cuanto antes", con una fecha definida, "aunque sea orientativa".

Porque los ceutíes, insistió, necesitan una luz al final del túnel. "Una fecha da esperanza".

Así que esta inacción antes, durante y después, "¿es indolencia, irresponsabilidad, o no querer molestar a Marruecos", se preguntó Vivas. "Es una de ellas, o en parte las tres... o lo que sea", dijo elegante. "Pero ninguna justifica de ellas la falta de protección a nuestra seguridad".

El presidente de Ceuta explicó que los ciudadanos le lloran cuando lo ven en la calle. "Son lágrimas de angustia, y es inadmisible que eso ocurra desde hace más de un mes".

No es admisible, dijo, y hay que advertirle al país vecino de que "nos tendremos que llevar bien", pero que eso "no será posible si no nos respetan".

Ceuta "es España", y "es UE"

La frontera, advirtió, no puede estar subrogada, sino "en manos de España y de la Unión Europea". Y el Estado, debe hacerse presente: "No debemos replegarnos, sino potenciarnos en Defensa, seguridad, sanidad y educación".

Así, pidió inversiones en infraestructuras y en políticas de inclusión social, para "equiparar" las condiciones sociales a otras regiones de España.

Reclamó que la Unión Europea le dé, junto a Melilla, un tratamiento "como región ultraperiférica". Y además, "una atención concreta por su situación geopolítica". Junto al apoyo a un modelo económico que "mejore el régimen fiscal, facilite las comunicaciones y atraiga talento".

Arrancó en todo caso, la mayor ovación, cuando apeló a lo emocional, desde su figura de "hombre de Estado", como lo había definido Feijóo:

"Con rotundidad, Ceuta es España hasta la médula, se mire por donde se mire, por los cuatro costados; por derecho, por historia y por voluntad de los ceutíes, recen como recen".

Ésa fue la única respuesta que quiso dar cuando se mencionó a los tres ministros marroquíes que, en este mes, han insistido en reclamar las dos ciudades autónomas para Rabat.

De Feijóo abajo, todos

El desayuno informativo había reunido a todo el PP visible e invisible, la práctica totalidad de la cúpula nacional y a una amplia representación de sus gobiernos y direcciones autonómicas.

El acto tuvo así un marcado tono de presentar la crisis de Ceuta como "una crisis existencial", dijo Vivas, o una "crisis de Estado", como diagnosticó Feijóo.

Junto a ellos, también se dejó ver un nutrido entorno profesional vinculado a la estrategia, la comunicación y los asuntos públicos. E incluso tomaron la palabra Juan José Imbroda, presidente de Melilla, e Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.

Exministros, expertos y responsables relacionados con el ámbito de la defensa... perfiles conectados con el debate que Vivas quiere elevar a Bruselas: el uso de la presión migratoria con "objetivos políticos", la integridad territorial, la cooperación con Marruecos "sólo si hay respeto" y la respuesta europea.

A Feijóo, la presentación ante el micrófono de Vivas le permitió convertir ese respaldo al presidente ceutí en una impugnación frontal de la respuesta del Gobierno ante la crisis.

El líder popular exigió "conocer qué ha trasladado España a Marruecos y qué contestación ha recibido", a la vista de las informaciones manejadas por los servicios de inteligencia y la Policía, en esas quejas diplomáticas "que consistieron en convocar a una embajadora que estaba de vacaciones".

Porque una situación de esa dimensión, dijo, no puede gestionarse "con silencio, ambigüedad o subordinación".

Sino que España "debe hablar con claridad y hacerse respetar" tanto ante Rabat como ante las instituciones europeas.

Feijóo situó a Vivas como contrapunto del Ejecutivo de Pedro Sánchez: elogió su "energía y su sosiego", su capacidad para unir a los ceutíes. Y le atribuyó un liderazgo político y moral frente a lo que describió como "falta de respuesta" del Ejecutivo de Sánchez.

El presidente del PP aseguró que Ceuta no puede pagar el precio de la "impotencia diplomática" del Gobierno y reclamó explicaciones en la comisión de Secretos Oficiales de las Cortes, donde "tiene que comparecer la directora del CNI".

Porque los ceutíes, dijo, han reaccionado con "serenidad y firmeza" frenando lo que él dijo "no dudar" de que respondía a "un plan que pretendía aprovechar la entrada irregular, la resignación de la población y la indiferencia del resto de España para desembocar en alguna clase de cesión a Marruecos".