El ministro de Transportes, Óscar Puente, en la entrevista concedida este fin de semana.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, en la entrevista concedida este fin de semana. Europa Press

Política

Óscar Puente marca al PSOE su hoja de ruta: se ofrece como delfín de Sánchez tras hacer de ariete de Moncloa contra el Rey

La crisis de Ceuta ha aflorado la tensión con una ofensiva sin precedentes del Gobierno contra el jefe del Estado.

Más información: Puente, el ministro 'pirómano', crea incendios políticos ya sea en Madrid o en Los Gallardos, en verano o en invierno

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Óscar Puente se posiciona como posible sucesor de Pedro Sánchez en el PSOE, aunque afirma que no es su objetivo inmediato.

El ministro de Transportes encabezó una ofensiva del Gobierno contra el Rey Felipe VI, criticando una foto con el periodista Javier Negre y reivindicando su "alma republicana".

Puente sostiene que Sánchez seguirá gobernando hasta 2027 y que su retirada podría estar motivada por cuestiones personales y contexto político.

El debate sobre la visita del Rey a Ceuta y Melilla se intensifica, con el Gobierno condicionando la autorización y políticos de oposición reclamando el viaje.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, descubre sus cartas y marca al PSOE la hoja de ruta para la sucesión de Pedro Sánchez.

Lo hizo este domingo en una entrevista, recurriendo a una metáfora del baloncesto. Precisamente, el deporte en el que Sánchez militó hasta los 21 años como alero del Estudiantes. Y donde vio roto su sueño de convertirse en jugador profesional.

Ahora Óscar Puente se deja querer por la afición y afirma que si le toca saltar a la cancha en su lugar, cuando a Sánchez le falte el resuello, no desaprovechará la oportunidad.

A la pregunta de si se ve como posible sucesor de Sánchez al frente del partido, el ministro se cubrió de modestia y jugó a la ambigüedad.

"No creo que yo sea ese jugador, no creo que yo tenga que jugarme la última pelota, haciendo un símil baloncestístico", señaló.

Pero, aclaró a continuación, "también digo que si me llegara, faltando dos segundos y me la tuviera que jugar, no soy de los que la pasan".

Aunque el ministro de Transportes no ve probable ese escenario antes de 2031.

En su entrevista concedida a Europa Press, se mostró convencido de que Sánchez podrá seguir gobernando tras las próximas elecciones generales (que situó en el verano de 2027) y se retirará de la política, "por cuestiones incluso personales", tras un último mandato.

Por tanto, dentro de cuatro o cinco años, "¿quién sabe lo que puede pasar?", dejó en el aire la pregunta.

Pero los acontecimientos pueden precipitarse, en el caso de que Sánchez se vea obligado a abandonar la Moncloa tras las elecciones de 2027, como apuntan todas las encuestas (salvo el CIS de Tezanos).

Con una decena de frentes judiciales abiertos, que atañen directamente a su familia (Begoña Gómez), al partido (que financió la cloaca de Leire Díez), al expresidente Zapatero y al Consejo de Ministros (en los rescates de Plus Ultra y Air Europa), Sánchez podría decidir no continuar cuatro años como jefe de la oposición.

Puente se ofrece así al partido como posible sucesor de Pedro Sánchez, tras convertirse en el ángel de la crispación, como tuitero compulsivo, y tras dirigir una ofensiva sin precedentes del Gobierno contra el Rey.

El ministro utilizó el saludo que el periodista Javier Negre dirigió a Felipe VI, al encontrarse en la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, como pretexto para arremeter contra el jefe del Estado.

"Esta situación me parece una absoluta ignominia", escribió Puente en X, con un vídeo del encuentro.

Luego se reafirmó en su comentario, cargando más las tintas. Esgrimió su "alma republicana" para sostener que el Rey ha cruzado una "línea roja" con su imagen "ofensiva" e "intolerable" junto al periodista.

Un ministro marcando públicamente "líneas rojas" al Rey (con el saludo casual a un periodista en el extranjero como pretexto) era una situación inédita hasta ahora en casi cuatro décadas en democracia.

Aunque el ataque no parece improvisado, ya que la crisis de Ceuta ha recrudecido las tensiones entre el Gobierno y la Casa del Rey.

Sorteando el filtro de la Moncloa, Felipe VI difundió el 1 de agosto un mensaje en el que advirtió de que no pueden "volver a repetirse" hechos tan graves como la invasión de Ceuta por 80.000 inmigrantes ilegales.

Y dado que el Gobierno (primero el de Rajoy y luego el de Sánchez) no le ha permitido desde su coronación visitar las ciudades autónomas, pues Mohamed VI lo consideraría un desaire, Felipe VI decidió recibir en el Palacio de Marivent al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para transmitirle su apoyo a los ceutíes en unas circunstancias tan dramáticas.

Tras la audiencia, Vivas explicó a los periodistas que el Rey le había expresado su deseo de visitar Ceuta tan pronto como sea posible.

Aunque para ello precisa la autorización del Gobierno, que es el encargado de "refrendar" sus actos, según la Constitución.

El presidente de la ciudad autónoma expuso que el Rey "está comprometido con la visita a Ceuta. Y la hará, porque el Rey cumple con sus compromisos, lo que no le puedo decir es cuándo".

Actuando como portavoz del Ejecutivo, el ministro Óscar López no tardó en aclarar que ese viaje se producirá cuando el Gobierno lo juzgue "oportuno".

El País filtró el viernes que un ministro sugirió a Felipe VI que telefoneara a Mohamed VI para "darle las gracias", pocos días después de que 80.000 inmigrantes invadieran Ceuta desde Marruecos.

Esa llamada no se ha producido. A lo largo de la última semana, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha insistido en reclamar el "derecho" de su país a hacerse con la soberanía de Ceuta y Melilla.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se mostró este sábado convencido de que Felipe VI quiere viajar a Ceuta, para reafirmar su aliento a los ceutíes como jefe del Estado, y pidió al Gobierno que autorice ese viaje.

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, se sumó públicamente a esta petición.

"Creo que ya ha llegado el momento que nuestro Rey Felipe VI visite Ceuta y Melilla. Lo hicieron antes Alfonso XIII y Juan Carlos en 2007. ¡Pero sin más dilación!", escribió en X.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, se coloca ahora en la corrala por la sucesión de Pedro Sánchez, con su más reciente credencial: haber encabezado la ofensiva del Gobierno contra el Rey Felipe VI.

Utilizando su red social favorita, Puente intentó matizar este domingo sus declaraciones a Europa Press: "La obsesión de muchos por abrir el debate sucesorio de Sánchez y situarme a mí en él lleva a construir titulares que poco tienen que ver con lo que realmente he dicho", escribió.

Y señaló que sus palabras son tan aplicables a la "sucesión de Sánchez", como a la sucesión del "Papa, de Kylian Mbappe o del novio de Angelina Jolie" (aunque ninguno de estos tres últimos se mencionaban en su entrevista a Europa Press). "No hay más", aclaró.

El tuit publicado este domingo por el ministro Óscar Puente.

El tuit publicado este domingo por el ministro Óscar Puente. X