Yolanda Díaz, en la manifestación en apoyo a Jenni Hermoso, junto a Marta Lois y Ernest Urtasun.

Yolanda Díaz, en la manifestación en apoyo a Jenni Hermoso, junto a Marta Lois y Ernest Urtasun. TW

Política CASO RUBIALES

El 'caso Rubiales' aflora la pugna entre PSOE y Sumar por quedarse con el Ministerio de Igualdad

El primer conflicto tras las elecciones se ha desarrollado justo como decían Sánchez y Díaz que querían evitar: haciendo públicas las diferencias.

1 septiembre, 2023 03:20

Tanto Pedro Sánchez como Yolanda Díaz explicaron abiertamente antes de las elecciones generales que, para un nuevo Gobierno de coalición entre ambos, querían un nuevo modelo de relación. Sobre todo, uno en el que las discrepancias no se diriman de forma pública, como ocurrió en la etapa anterior, cuando existía Unidas Podemos, sino entre bastidores y con discreción.

Sin embargo, a pesar de ese propósito, la primera discrepancia tras las elecciones del 23-J, ya con Yolanda Díaz como líder de Sumar, se ha desarrollado justo como no querían: con exposición pública y críticas cruzadas entre socialistas y Sumar.

Ha ocurrido a propósito de la gestión del llamado 'caso Rubiales', provocado por los comportamientos machistas del presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La líder de Sumar y vicepresidenta segunda en funciones no se ha privado de criticar en público la lentitud del Gobierno, especialmente del Ministerio de Cultura que dirige Miquel Iceta.

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Y a la parte socialista del Gobierno y a los responsables de la Moncloa les ha irritado sobremanera que Díaz no se privara de acusar a Iceta y a Víctor Francos, presidente del CSD (Consejo Superior de Deportes), de pasividad para sacar a Rubiales de la Federación de Fútbol.

Así ha sido a pesar de que el propio Iceta intentó en varias ocasiones frenar a los responsables de Sumar o, al menos, evitar que formulara públicamente las críticas mientras se intentaba actuar con tino para no provocar posteriores recursos judiciales.

Es decir, la vicepresidenta y su equipo en Sumar han actuado justo como lo hacía Unidas Podemos cuando había discrepancias de fondo con los socialistas y pese a que ella misma rechazó abiertamente esta manera de gestionar los conflictos, según explican fuentes del PSOE.

Según estas fuentes, esta actuación de Díaz, que califican de "sorprendente", se explica por la necesidad de la líder de Sumar de marcar perfil propio, su decisión de seguir orillando a Irene Montero, pese a que es la titular de las competencias y, además, el pulso futuro con el PSOE para hacerse con el Ministerio de Igualdad, si es que Sánchez es investido presidente del Gobierno.

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En la anterior legislatura, multitud de ministros y dirigentes socialistas lamentaron haber cedido a Unidas Podemos la competencia de Igualdad. De hecho, aseguran que gran parte del precio que pagaron en las elecciones de mayo y de julio se corresponde con actuaciones del Ministerio de Montero, según admitió en algún momento el propio Sánchez.

Por eso, en el PSOE aseguran que ahora deberían recuperar ese departamento y la bandera de la Igualdad y el feminismo sobre los que siempre estuvieron en vanguardia. Obviamente, es prematuro para decidir ese reparto de ministerios que depende primero, de la investidura y luego, de la decisión de Sánchez y sus conversaciones con Yolanda Díaz para cerrar el Gobierno.

Por el momento, adivinan una clara intención de Díaz para situarse sobre esta competencia, aprovechando el "caso Rubiales".

Los socialistas, además, ven clara la intención de Díaz de buscar perfil propio y presencia pública. Por ejemplo, haciendo ver que participaron con papel destacado en las conversaciones para elegir la Mesa del Congreso, encargando a Jaume Asens la interlocución con Junts o encargando a juristas estudios sobre la futura ley de amnistía.

En la Moncloa se relativiza ese supuesto papel destacado de Díaz y se da largas a sus emplazamientos para empezar a negociar el nuevo Gobierno de coalición.