Irene Montero y Ione Belarra, ministras y líderes de Podemos, ante el presidente, Pedro Sánchez, en el Senado.

Irene Montero y Ione Belarra, ministras y líderes de Podemos, ante el presidente, Pedro Sánchez, en el Senado. EP

Política CRISIS EN EL GOBIERNO

Podemos tensa la cuerda con el 'sí es sí' y Ucrania: "Si luego Sánchez quiere echarnos, será cosa suya"

Igualdad eleva la amenaza a Moncloa: "Nosotras no romperemos, pero votar con el PP" en la guerra o en leyes feministas "no puede ser una opción".

19 febrero, 2023 02:05

Este viernes, desde Eslovenia, Pedro Sánchez transgredió una norma no escrita, y habló "como secretario general del PSOE" durante la rueda de prensa conjunta con el primer ministro, Robert Golob, como colofón a su visita oficial al país balcánico. No le quedó más remedio, dado que se le había preguntado no ya por un "asunto nacional", sino por "la ruptura en el seno de la coalición de Gobierno" por la reforma de la ley del sólo sí es sí, impulsada por él mismo.

Pasó sólo 24 horas después de saltarse otra regla de la coalición: en una conversación informal con periodistas, el presidente retara a su ministra, Irene Montero, a hacer públicas las supuestas siete propuestas distintas que dice haber enviado al PSOE para subir las penas de los delitos sexuales.

Y únicamente 12 horas después de que la líder morada recogiera el guante: "La propuesta que quiero hacer pública es la propuesta de acuerdo del Gobierno y de la mayoría feminista", complementada por la información que, este sábado publicaba EL ESPAÑOL: Igualdad no ofrecerá más alternativas.

Hasta ese nivel ha llegado la posición de fuerza que mantiene Montero, ministra de Igualdad. La también líder de facto de Podemos ha dado orden de no mover un músculo más en busca del acuerdo con el PSOE, tras la presentación de la proposición de ley por parte del Grupo Parlamentario Socialista.

"La propuesta del PSOE es calcada a la del PP, que está en contra de la ley", explican fuentes de Igualdad a este diario. "Y votar con el PP en leyes del Gobierno de coalición no puede ser una opción".

Paralelamente, Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y secretaria general de Podemos, aprovechaba la lejanía geográfica de Sánchez -en los Balcanes- y la cercanía temporal del aniversario de la guerra en Ucrania, para atacar al presidente sin miramientos: "España debe empezar a ser parte de la solución, y no del problema", proclamó en la III Conferencia por la Paz, que organizaba también Podemos. "Más Lula y menos Borrell; menos Felipe VI, rey belicista".

Errores sí o sí

Y para concluir, su traca final: "Hoy dicen que nunca habrá soldados españoles combatiendo en Ucrania, que no habrá soldados americanos pilotando aviones de combate. Pero no tenemos absolutamente ninguna garantía de que no van a volver a incumplir su palabra. ¡No pasa nada por reconocer un error!".

Precisamente, desde el PSOE, se niega ese "error". Tanto la portavoz, Isabel Rodríguez, como el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, coincidieron con otras palabras de Sánchez ante el primer ministro esloveno: "Hay que estar con el agredido, en una guerra ilegítima no se puede ser equidistante". Al tiempo que se busca, denodadamente, que Podemos reconozca su propio "error", el del sí es sí.

¿Ha habido peor momento en la coalición? Las fuentes consultadas en el ala morada del Gobierno insisten en que "no hay riesgo de ruptura", aunque se apresuran a matizar. "No por nuestra parte", aclaran, aunque tanto en el seno del PSOE como en el de Unidas Podemos se reconocen las tensiones, mayores que en cualquier otro momento de la coalición.

En el entorno de la dirección de Podemos se recuerdan sólo dos situaciones comparables, ambos la inicio de la legislatura: las fotos del PSOE en Moncloa con Ciudadanos durante los primeros Presupuestos y el anuncio de la salida de Juan Carlos I de España, en el verano de 2020. "Y aunque hubo amenazas cruzadas, ambas crisis se pudieron superar".

En todo caso, en esta ocasión los morados se sienten fuertes. Y retan a Sánchez: "Nosotras no romperemos; y seguiremos cabezonas, presionando. Si luego Sánchez nos quiere echar, ya será cosa suya", explican dos fuentes cercanas a la dirección morada.

Igualdad asegura haber enviado "siete propuestas" al PSOE para subir las penas de las agresiones sexuales. Y por eso, Sánchez ha retado a Irene Montero a hacerlas públicas. Pero la ministra se niega: "Si quiere una propuesta de acuerdo, ya llegamos a uno en el Consejo de Ministros", insiste una portavoz de la titular de Igualdad.

La estrategia de Unidas Podemos es forzar a Sánchez a enmendar su propia reforma, con un pacto que se base en las tesis moradas. "Su texto es conocido, y es igual al del PP, que está en contra de la ley", explica, "¿qué mayor prueba de que eso es eliminar el consentimiento como núcleo del delito? Si cediéramos, aplicando su texto, las mujeres agredidas tendrían que volver a demostrar la violencia y la intimidación para lograr condenas elevadas".

Acorralar a Sánchez

Así, dejando el debate para el día 7 de marzo, Igualdad se parapeta en que "tenemos tiempo para el acuerdo" al tiempo que cree tener a Sánchez atrapado. "No va a darse, en ningún caso, un voto común en el que Unidas Podemos esté con el PP, Sánchez lo sabe y ahora le toca a él decidir si quiere romper la unidad del feminismo". 

El desafío es mayúsculo y trasluce la ruptura absoluta que se vive en el Consejo de Ministros. En este caso, todo el espacio morado trabaja al unísono, según confirman fuentes de todas las confluencias de Unidas Podemos. De modo que Sánchez no puede ni siquiera contar con el recurso a Yolanda Díaz para "cuidar la coalición".

Además, tanto Esquerra Republicana como Bildu han tomado partido: públicamente, reclaman a PSOE y Unidas Podemos que "se pongan de acuerdo y presenten una propuesta conjunta". Pero de puertas adentro, han demostrado que quien pilota la relación con los aliados parlamentarios de Sánchez es Podemos, ya que votaron en contra de la tramitación urgente de la norma, dilatando así su debate en el Congreso a la víspera del 8-M.

Y aunque las ministras de Hacienda y la portavoz, María Jesús Montero e Isabel Rodríguez, han empezado a abrir la puerta a "negociar con otros grupos" y a los "votos del PP" para sacar adelante la reforma, en Unidas Podemos no piensan moverse más. "El PSOE no puede llegar al Día Internacional de la Mujer con la ministra de Igualdad en contra", sostienen desde el Ministerio de Irene Montero.

De este modo, se llegaría a un punto de colapso, reconocen las fuentes del entorno morado, pero no habrá ruptura, al menos por parte de Unidas Podemos. "Será el voto del PSOE en defensa de la ley bandera del feminismo o de la mano del PP", opinan diversas portavoces del socio minoritario. "Si luego es él quien quiere echarnos, será cosa suya".