Un alborotador lanza una valla ante una barricada de fuego en la calle Aragó de Barcelona, en las protestas violentas por el encarcelamiento de Pablo Hasél.

Un alborotador lanza una valla ante una barricada de fuego en la calle Aragó de Barcelona, en las protestas violentas por el encarcelamiento de Pablo Hasél. Efe

Política INTERIOR

Moncloa teme que se intensifiquen este sábado los disturbios que Podemos sigue alentando

Policías acusan a Podemos de "mentir en el Congreso" y denuncian "desamparo" y "manga ancha" con la ultraizquierda en las protestas pro Hasél.

20 febrero, 2021 02:23

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Alerta en la Policía. Los agentes están "preparados" y Moncloa teme el recrudecimiento de la violencia en las calles de los alborotadores organizados que se amparan en las protestas contra el encarcelamiento de Pablo Hasél. La división en el Gobierno está pasando factura, con el lado socialista, en torno al presidente, condenando los hechos y ningún rechazo explícito del lado morado a las pedradas, barricadas y adoquinazos a los agentes.

Después de la cuarta noche de enfrentamientos, este viernes, el Ministerio del Interior ya ha dado orden a las delegaciones de Gobierno para que prevean todos los escenarios. Y se concentra con atención en las marchas convocadas en Madrid y Barcelona, epicentros estos últimos días de las algaradas.

"Especialmente, preocupa la de Madrid", explica una fuente oficial de Interior, una marcha convocada por las redes sociales en un "lugar por determinar". La Policía Nacional está preparando un dispositivo preventivo y de intervención, tanto desde el punto de vista técnico como de efectivos.

Convocatoria de protestas pro Hasél en Madrid.

Convocatoria de protestas pro Hasél en Madrid.

El Sindicato Unificado de Policías (SUP) acusó este viernes a Unidas Podemos de "mentir en la Comisión de Interior del Congreso" atacando a los policías por "defenderse".

Echenique "nos puso en riesgo"

Entretanto, Pablo Echenique trataba de desviar la atención en las redes, centrada en su tuit del pasado miércoles, en el que mostraba "todo su apoyo" a las protestas, acusando a los medios de "mentir dando por bueno un bulo" publicado por un periódico sobre unas declaraciones de Pablo Iglesias en 2014.

Pero el sindicato policial, harto de sentirse "atacado, acallado y amordazado", insistía en acusar a Echenique de haber "incitado y jaleado a los violentos comprometiendo la seguridad de los agentes".

Tanto los agentes como diversos dirigentes políticos -entre ellos, varios miembros socialistas del Gobierno- le dieron la vuelta a las justificaciones de la formación morada a las declaraciones de Echenique. El jueves, el portavoz de Podemos, Rafa Mayoral, justificaba las algaradas alegando que los alborotadores podían considerar una "opción viable" el uso de la violencia cuando "no hay consecuencias a los abusos policiales" o el presunto "uso de fuego real ante la ciudadanía desarmada".

Entre los que aludieron a Podemos para reprocharle su posición, por fin, apareció este viernes el presidente del Ejecutivo. Pedro Sánchez condenaba expresamente los actos violentos de los últimos días en las manifestaciones a favor de la libertad del rapero Pablo Hasél y dejó claro, en alusión a su socio de Gobierno, que "en una democracia plena es inadmisible el uso de la violencia". Y que "no hay excepción a esta regla".  

"Manga ancha"

En la misma línea, José Luis Ábalos -"si la Policía interviene, será por algo"-, Margarita Robles -"un demócrata tiene que condenar la violencia, nunca justificarla"-, o el mismo ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska: "La Policía garantiza los derechos y libertades de toda la sociedad frente a una minoría que con un concepto equivocado de los derechos, hace uso de la violencia", dijo, tras calificar de "injustificables" esos actos violentos "en una sociedad democrática".

Pedro Sánchez condena la violencia y señala a Podemos: "Es inadmisible en una democracia plena"

En su comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso, Marlaska quiso reconocer el trabajo de las fuerzas de seguridad "prestando servicio a la ciudadanía, especialmente a los colectivos más vulnerables".

Pero miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP) denunciaban el mismo viernes el "criterio político" que impregna las órdenes con las que salen a la calle en situaciones así. "Hay demasiada manga ancha con la extrema izquierda", advertía un representante de los conocidos como "antidisturbios" en Onda Cero.

"Desamparo" de los Mossos

En el mismo tenor se manifestaban los sindicatos de mandos de los Mossos d'Esquadra en Barcelona. En declaraciones a Efe, el secretario general del Sindicato de Mandos de los Mossos d'Esquadra (SICME), Jordi Silva, ha mostrado su disgusto por el hecho de que su jefe directo, el conseller Miquel Sàmper, no haya salido "firmemente" a defender a los efectivos policiales ante las críticas de JxCat: "No podemos estar contentos".

Los Mossos dicen sentirse desautorizados en plena ola de violencia callejera después de que Sàmper no los haya amparado ante las críticas de su propio partido, JxCat, que censuró la "inaceptable respuesta policial" ante los disturbios. En la misma línea, la Asociación Profesional de Mandos de la Policía de Cataluña (COPCAT) difundía un mensaje muy crítico para denunciando su "desamparo" respecto de los políticos.

Mensaje de COPCAT en las redes, por el desamparo  de los Mossos ante los políticos.

Mensaje de COPCAT en las redes, por el "desamparo " de los Mossos ante los políticos.

En concreto, simulan un anuncio en la web de compraventa Wallapop en la que afirman que buscan "políticos profesionales para ser adoptados", con una condición: "payasos e irresponsables, abstenerse".

Entretanto, el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, llamaba la atención sobre las algaradas. Franco ya criticó frontalmente los actos violentos el pasado jueves y prefirió "morderse la lengua para ser prudente" al ser preguntado por el tuit de Echenique.

El alcalde, José Luis Martínez Almeida, ha cifrado en 200.000 euros el balance "provisional" de los destrozos en las dos primeras noches de actos violentos. Su número dos, Begoña Villacís (Cs), reclamaba a Sánchez que hiciera extensiva su condena de la violencia al vicepresidente, Pablo Iglesias, "que aún no ha rechazado estos actos violentos". Y desde Unidas Podemos se insistía en que la formación no hincará la rodilla "poniendo el foco en los alborotadores y no en el porqué de las protestas".

Según el responsable gubernativo de la seguridad en la capital, y líder del Partido Socialista de Madrid, se está trabajando para ubicar la convocatoria de este sábado al anochecer en Madrid, que no se ha comunicado a las autoridades. Los agentes temen que, en pleno toque de queda y siendo éste el primer fin de semana tras el inicio de las algaradas, los actos violentos puedan recrudecerse.

Sin "dispositivo especial"

Sin embargo, desde el Ministerio del Interior se trataba de rebajar la emergencia. Fuentes oficiales aseguraban que, pese a lo llamativo de las imágenes, "nos enfrentado a cosas peores". Y Franco quitaba hierro afirmando que la Policía está preparada, pero no con un dispositivo especial, a la espera de fijar el lugar de la protesta

En un intento de enfocar la polémica por la vía política y no la de seguridad ciudadana, Franco reiteraba el compromiso del Gobierno de "ampliar y mejorar" la protección de la libertad expresión a través de una reforma legislativa, pero también en la lucha contra la violencia. "La violencia no lleva a nada y es condenable, ajena a los que se van a manifestar pacíficamente", ha dicho.

Los convocantes, el Movimiento Antirrepresión, dice reclamar la libre absolución para los 19 arrestados el miércoles por la noche. Según Efe, aseguran que comunicarán con tiempo la localización exacta de su protesta, que será a las 19.00 horas, "una vez haya anochecido".

Lo que tienen claro es que no será en la Puerta del Sol, ya que según han expuesto algunos de los agitadores de esta protesta en redes sociales, la céntrica plaza madrileña es "una ratonera" o "la boca del lobo" muy controlada por la Policía, que tiene protocolos para disolver la plaza y contener a los elementos violentos. Buscan, por tanto, un lugar más abierto y menos conocido por los agentes.