Salvador Illa y Carolina Darias en un Consejo Interterritorial de Salud.

Salvador Illa y Carolina Darias en un Consejo Interterritorial de Salud.

Política ESTADO DE ALARMA

El Gobierno se resiste a endurecer el estado de alarma pese a la catástrofe de los datos de la Covid

Casado y las CCAA del PP exigen "que sigan desaparecidos pero dejen trabajar". El Ejecutivo contesta: "Que agoten antes el catálogo de restricciones".

19 enero, 2021 02:36
Alberto D. Prieto Ana I. Gracia

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Este miércoles se celebra una reunión clave del Consejo Interterritorial de Salud, si es que acaso alguna de todas las celebradas (como mínimo) semanalmente desde el inicio de la pandemia no lo hubieran sido. Todas las Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Popular ya reclaman un nuevo decreto de alarma, e incluso lo hacen varias cuyo presidente es socialista. Y el Gobierno se resiste, pese al avance imparable de la Covid, confiando todavía en el catálogo de restricciones aplicables, y alegando que "no todas las CCAA lo han agotado, aún les queda margen".

Las populares se cuidan mucho de pedir cambios en el estado de alarman, o un nuevo decreto, para no comprometerse políticamente. Simplemente, exigen poder adelantar el horario del toque de queda, como ya ha impuesto Castilla y León, que lo adelantó este fin de semana a las 20.00 horas. El Ejecutivo, por iniciativa de Salvador Illa, ha recurrido esta decisión ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo.

Y las socialistas lo dicen con la boca pequeña. Emiliano García-Page, desde Castilla-La Mancha, y Ximo Puig, desde la Comunidad Valenciana, sugieren que si pudieran ellos también confinarían por obligación a la población antes de las 22.00 horas, que es el margen mayor que contempla el actual decreto de alarma. Hasta la alcaldesa socialista de Xinzo de Limia (Orense) se unió a Mañueco y adelantó el toque de queda en la localidad gallega a las 20.00 horas.

Cifras mucho peores

Lo cierto es que los datos parecen avalar a quienes piden más capacidad de decisión. Cuando se aprobó el actual estado de alarma, a finales de octubre, España tenía una incidencia acumulada de 452, un 13,5% de camas de hospital ocupadas por pacientes Covid y un 25,5% en las UCI. Ahora, la IA es de 638, la saturación de las UCI está en un 32,71% y la hospitalaria en un 18,61%.

Pero aun así, el Gobierno de Pedro Sánchez no prevé ningún cambio, al menos por ahora. Su ministra de Política Territorial, Carolina Darias, lo dejó claro este lunes, en una entrevista en Onda Cero. Lo mismo que hizo Illa, su compañero en el Ejecutivo y de quien tomará las riendas la política canaria cuando el catalán se vaya a encabezar la lista del PSC a la Generalitat, ya por mayo.

Pero aunque haya recurrido la decisión de Castilla y León, el Gobierno no ha pedido medidas cautelares, e Illa insistió en que "mientras no haya decisión del Supremo, rige la decisión de la autoridad competente delegada, que es el presidente castellanoleonés". Fuentes del Ejecutivo alegan que "el recurso era obligado, para defender la legalidad vigente". Pero parece evidente que la restricción no se puede criticar públicamente en sí, a la vista de la catástrofe de los datos.

Sanidad notificaba este lunes 84.287 nuevos positivos de Covid desde el pasado viernes, que elevaban los contagios desde el inicio de la pandemia hasta los 2.336.451, lo que supone un nuevo aumento de la incidencia acumulada hasta los 689,27 casos por cada 100.000 habitantes, cien puntos más que hace tres días.

Las presiones del PP

En todo caso, fuentes gubernamentales afirman que ambos ministros irán este miércoles a la reunión con los consejeros autonómicos en actitud de escucha. Y que en la cita no apoyarán los cambios que exigen las regiones del PP, que se ha colocado en bloque junto al presidente de Castilla y León.

Los populares, de Norte a Sur, presionan al Gobierno para que permita adelantar el estado de alarma allí donde sea necesario. El líder nacional, Pablo Casado, bendecía la decisión de su barón castellanoleonés y tildó al Gobierno de Sánchez de ser "como el perro del hortelano: que ni gobierna ni deja gobernar".

El presidente del PP, Pablo Casado, este lunes en el Círculo de Economía de Barcelona.

El presidente del PP, Pablo Casado, este lunes en el Círculo de Economía de Barcelona. David Mudarra

En un encuentro en el Círculo de Empresarios de Cataluña, Casado se quejó de la inacción del Ejecutivo central y de que sus barones se sienten atados de pies y manos: "Ni consigue frenar el virus ni deja que otros tomen medidas para intentar frenarlo".

Mañueco, que decidió de manera unilateral adelantar el toque de queda a las ocho de la tarde en Castilla y León, ha recibido el respaldo de todo su partido. Al presidente de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, no le parece ningún "disparate" la posibilidad de ampliar el horario del toque de queda y que se puedan ordenar confinamientos municipales para aquellos pueblos donde la incidencia del virus esté disparada.

El presidente de Murcia ha optado por escribirle una carta al presidente del Gobierno y solicitarle oficialmente la opción de que cada comunidad pueda adelantar el toque de queda en función de su situación sanitaria. Fernando López Miras también ha solicitado al Ejecutivo central que los gobiernos autonómicos puedan decretar confinamientos domiciliarios selectivos en el caso de que fuera necesario. "Unidad, cooperación y coordinación para vencer al virus", pide el presidente murciano.

Andalucía también se ha dirigido a Sánchez por carta para solicitar que se permita adelantar el toque de queda a las 20.00 y se pueda decretar el confinamiento domiciliario si fuera necesario. "Confío en que las peticiones que le hemos hecho al Gobierno central sean atendidas, porque son de sentido común", insistió Juanma Moreno este lunes.

La más señalada por el Ejecutivo de Sánchez, la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha mostrado su apoyo público a Mañueco tras visitar el hospital Zendal. "Respetamos cada decisión y estrategia contra el virus que decida cualquier gobierno autonómico, cosa que no ha ocurrido siempre con Madrid".

Tras dar su apoyo explícito a Mañueco "y a todo el Gobierno" de Castilla y León, Ayuso pidió al Gobierno que "siga como estaban", "desaparecidos", pero que deje de "arremeter" contra una Administración inferior: "Primero lo hizo con Madrid y ahora con Castilla y León".

Madrid, ¿culpable?

El Gobierno creyó haber alcanzado cierta tranquilidad institucional cuando a finales de octubre logró aprobar en el Congreso un estado de alarma de seis meses, hasta el 9 de mayo, y otorgar la autoridad competente delegada a los presidentes de las Comunidades Autónomas.

Que haya sido Alfonso Fernández Mañueco el barón popular que los haya puesto en este brete ha pillado con el pie cambiado al Ejecutivo central. La relación de Illa con Mañueco es cordial y en Moncloa no creían que si alguna CCAA del PP les iba a montar este lío fuera a ser la castellanoleonesa.

Al contrario, el argumentario estaba preparado para arremeter contra Isabel Díaz Ayuso, a cuya laxitud en las restricciones apuntan las fuentes del Gobierno como responsable delo que le está pasando a las dos Castillas en esta tercera ola de la Covid.

"Madrid tiene abierta toda la hostelería, pero Castilla y León no... algunas autonomías aún podrían hacer más. Y todo lo que hace Madrid acaba repercutiendo en las dos Castillas", apuntan desde el Gobierno central.

Fuentes del Ejecutivo siguen sorprendidas de que haya sido Mañueco el presidente del PP que ha desafiado el decreto del estado de alarma. Los ministerios que preparan la reunión del Consejo Interterritorial del miércoles, Sanidad y Política Territorial, han transmitido al vicepresidente castellanoleonés, Francisco Igea (Ciudadanos), que aún le quedan medidas "dentro de lo que contempla el decreto" antes de tratar de saltarse los horarios del toque de queda.

Y este portavoz de los ministerios implicados en la cita del miércoles pone como ejemplo a Castilla-La Mancha: "En el mismo día, lo que han hecho ellos es agotar las muchas opciones que da el estado de alarma en vigor". Y Andalucía, que aunque gobierne el PP en esto también le sirve al Ejecutivo para criticar a Madrid, "también ha tomado nuevas medidas".