Rivera, Sánchez y Casado, en el Congreso de los Diputados.

Rivera, Sánchez y Casado, en el Congreso de los Diputados.

España INVESTIDURA

El PSOE da por imposible a Iglesias pero se cierra la puerta de PP y Cs al contar con Bildu en Navarra

Esparza recuerda que "PP y Cs no pactarán nada con el PSOE a nivel nacional si Chivite preside Navarra gracias a Bildu. No pueden, lo han firmado". 

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Tras el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez, el PSOE está afinando su estrategia para las próximas semanas y trata de trasladar la idea de que Unidas Podemos no ha puesto de su parte y ya no es un socio factible.

En los últimos días, varios dirigentes y miembros del Ejecutivo han apuntado en esa dirección, y ahora vuelven a apelar a la "responsabilidad de Estado" de PP y Ciudadanos para que se abstengan y faciliten la gobernabilidad.

Sin embargo, este escenario se torna si cabe más complicado tras el pacto de Gobierno alcanzado por el PSN en Navarra con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra y el respaldo necesario de EH Bildu. 

María Chivite es la candidata del Partido Socialista Navarro a la presidencia de Navarra.

María Chivite es la candidata del Partido Socialista Navarro a la presidencia de Navarra. Efe

En las filas del PSOE ya se descarta del todo la idea de formar un gobierno de coalición con Unidas Podemos y creen que Pablo Iglesias ya se ha cerrado las puertas. Cristina Narbona, presidenta del PSOE, daba ya por imposible un gobierno de coalición con Unidas Podemos y aseguraba que "la oferta ya no está sobre la mesa". La también senadora anunciaba asimismo que los socialistas se disponían a "explorar nuevas vías", porque España necesita "con urgencia" un Gobierno "con toda la capacidad de tomar decisiones".

Esas "nuevas vías" consisten en volver a pedir la abstención de PP y Ciudadanos apelando a su responsabilidad para que permitan la gobernabilidad y responsabilizándolos de llevar a España a una repetición electoral.

Durante el debate de investidura Pedro Sánchez llegó a llamarlo "obligación" en varias ocasiones señalando a PP y Cs, a quienes reclamó su abstención. Este llamamiento fue criticado por Iglesias desde la tribuna del Congreso por considerarlo una "falta de respeto" hacia su formación, con quien estaba negociando el PSOE en ese momento.

Sin embargo, aquellas llamadas de atención a Pablo Casado y Albert Rivera ahora toman forma y desde las filas socialistas ya caminan abiertamente en esa dirección. El PSOE ahora apela al "carácter constitucionalista" de estos partidos y trata de trasladar la idea de que Casado y Rivera podrían impedir un gobierno dependiente de los partidos independentistas y, en última instancia, la repetición electoral. 

El pacto en Navarra complica la estrategia

José Luis Ábalos, el secretario de Organización del PSOE, ha sido uno de los más claros en este sentido, y en una entrevista este domingo emplazaba directamente a Casado y a Rivera a que desbloqueen la actual situación de ingobernabilidad y eviten la repetición de elecciones en noviembre. "Ahora les toca el turno a ellos. Ya no tienen esa excusa", la de que el PSOE quería alumbrar un gobierno radical junto a Pablo Iglesias. Y añadía: "Lo que procede ahora es desbloquear".

A su juicio, "en un momento de ofensiva de la derecha", Pablo Iglesias "ha estado jugando con los tiempos y con si en septiembre va a doblar el brazo al PSOE". 

También apuntaba en esa dirección la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, quien pedía este domingo "responsabilidad" a los grupos parlamentarios del Congreso, especialmente a los "mayoritarios" del PP y Ciudadanos, para desbloquear la investidura de Pedro Sánchez.

Carcedo daba por "agotada" la posibilidad de un Gobierno de coalición con Unidas Podemos, y pedía así al resto de partidos que faciliten "el funcionamiento normalizado de las instituciones".

Sin embargo, si PP y Ciudadanos ya se habrían mostrado contrarios a facilitar con su abstención un gobierno de Pedro Sánchez, el escenario se vuelve más complicado tras el pacto aprobado este domingo por las bases del PSN en Navarra para que gobierne su candidata, María Chivite. Un acuerdo alcanzado entre el PSN, Geroa Bai, Podemos y el apoyo de Izquierda-Ezkerra, y que sólo se podrá formalizar gracias a la abstención de Bildu. 

De hecho, hay que recordar que el acuerdo firmado por PP y Cs con Unión del Pueblo Navarro (UPN) por el que ambas formaciones reforzaron su coalición electoral Navarra Suma (N+) incluye una cláusula que es clave. Ni Pablo Casado ni Albert Rivera podrán llegar a "ningún tipo" de acuerdo con Pedro Sánchez una vez se consume el acuerdo en Navarra que la socialista María Chivite ha sometido este domingo a la aprobación de sus bases, para ser presidenta de la Comunidad Foral apoyándose en la abstención de Bildu.

Lo recuerda el mismo Javier Esparza en una entrevista este lunes con EL ESPAÑOL: "PP y Ciudadanos tienen firmado con nosotros un documento en el que se dice que si en Navarra Chivite es presidenta con la abstención de Bildu, no van a pactar nada con el PSOE a nivel nacional. Eso es lo que tienen firmado con nosotros y yo no dudo de que van a cumplir lo firmado", asegura. Y añade: "Y si no van a pactar nada con el PSOE, que Sánchez no vuelva a salir pidiendo la abstención. No pueden abstenerse. Lo tienen firmado".

Unidas Podemos "acudirá a la llamada" del PSOE

Mientras, desde Podemos confirman el cese de las conversaciones con los líderes socialistas desde el pasado jueves. El secretario de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique, afirmaba este domingo que que Sánchez e Iglesias no han vuelto a conversar desde el fracaso de la investidura el pasado jueves, como tampoco lo ha hecho él mismo con la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo.

Sin embargo, en las filas moradas no descartan continuar con las negociaciones y Echenique aseguraba que acudirán "a la llamada" del PSOE en cuanto rectifique, al tiempo que calificaba de "terrible irresponsabilidad" la posibilidad de que Sánchez "obligara a votar [en noviembre] por querer quedarse con todo el poder".

En este momento todas las opciones están sobre la mesa y quedan dos meses por delante para negociar. Finalmente, en caso de que Pedro Sánchez cierre definitivamente la vía para formar gobierno con Unidas Podemos y no logre la abstención de PP y Ciudadanos, habrá nuevas elecciones generales el 10 de noviembre. Un escenario que el PSOE dice que trata por todos los medios de evitar.