Mariem (21 años) y su esposo sostienen a Khadija y Cherive, las recién nacidas después de la operación.

Mariem (21 años) y su esposo sostienen a Khadija y Cherive, las recién nacidas después de la operación. Hospital Sant Joan de Deu Hospital Sant Joan de Deu (Barcelona)

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Khadija y Cherive, las siamesas operadas en el Sant Joan de Déu, recibirán el alta la próxima semana

Los responsables de la intervención han confirmado en rueda de prensa que el estado de las niñas mauritanas ha evolucionado favorablemente. 

17 noviembre, 2023 18:09

El pasado 25 de octubre, dos niñas siamesas fueron aeroevacuadas de Mauritania para recibir atención médica en el hospital Sant Joan de Déu (Barcelona). Dada la complejidad de la operación que iba a acometer este centro especializado en pediatría, en aquel momento no se conocía cómo iba a evolucionar el caso. Este 17 de noviembre, con la presencia de la ministra de Sanidad de su país de origen, Naha Mint Mouknass, los responsables de la intervención han comparecido en rueda de prensa en las instalaciones del reconocido hospital maternoinfantil  para explicar cómo se ha manejado el procedimiento y la recuperación de las niñas. 

"Fue el equipo de Mauritania el que contactó con el hospital para ver si podría ofrecer alguna solución", ha explicado Ana Alarcón, una de las neonatólogas que acompañó a las niñas durante la aeroevacuación y que ha coordinado su evaluación. Durante su intervención, la ministra Naha Mint Mouknass, quien ha seguido el caso muy de cerca, expresó su agradecimiento al equipo de médicos españoles y al Hospital Sant Joan de Déu. 

"Tuvimos la oportunidad de pedir ayuda para la separación a otros países socios, pero hemos recurrido a España, un amigo de Mauritania, porque confiamos en el sistema de salud español", expresó. También aprovechó la ocasión para "agradecer a la ministra de Defensa española —Margarita Robles— que ha asumido el traslado de las siamesas de Mauritania a España", añadió. 

La ministra también pudo realizar una visita junto a la habitación de la planta donde se encontraban las niñas y la familia, acompañada de los responsables médicos y de profesionales mauritanas. 

Poco después del nacimiento de las niñas, el pasado 8 de octubre, médicos del Sant Joan de Déu recibieron información (informes y pruebas de imagen) del hospital de origen con la cual pudieron evaluar la condición de las niñas. 

"Vimos que eran gemelas unidas por el abdomen, pero teníamos dudas de si compartían o no el hígado", ha explicado. Después, el doctor Javier Tarrado, jefe de Cirugía Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu, "vio que era factible operarlas y con un pronóstico bueno". 

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Una vez planteada la intervención, se dispusieron a planificar el traslado y la evacuación de las niñas, con ayuda del Ejército del Aire, y más concretamente de la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER) del Ejército del Aire. Como se trataba de un caso complejo, "la coordinación fue muy importante", explica Alarcón. Un equipo encabezado por ella, otra neonatóloga y una enfermera se desplazaron a Nouakchott para evitar que surgieran complicaciones. 

"Fuimos a recogerlas (...) a pie de pista porque el equipo de Mauritania las había cuidado desde entonces", señala Alarcón. Dentro de las tareas de coordinación se incluía también el desplazamiento dos familiares de las niñas: su madre, Mariem (21 años) y su tío. Ellos dos llegaron antes al hospital para recibir allí a la madre. En declaraciones posteriores a EL ESPAÑOL, Alarcón señaló que, a pesar de que el procedimiento no era de urgencia, el componente emocional era muy fuerte en este caso: "La madre quería que se las operara de inmediato". 

Las gemelas llegaron al hospital la madrugada del pasado 26 de octubre. Y enseguida los profesionales les realizaron diferentes pruebas de radiodiagnóstico para ver el alcance de la conexión: qué órganos compartían, y si había conexiones y/o vaculares entre ambos cuerpos. El diagnóstico final: siamesas onfalópagos, esto es, unidas por la parte inferior del esternón y con dos hígados diferenciados pero conectados por una zona común de 6 centímetros. 

Dos siamesas, dos intervenciones

Tarrado y José María Quintilla, responsable del programa de simulación del Hospital, y Xavier Tarrado, declararon que en la rueda de prensa que nunca antes habían tratado un procedimiento de separación tan complejo en el complejo hospitalario. La tecnología que se empleó desde el momento en el que las niñas llegaron fue un factor que contribuyó a que todo fuera "como habíamos previsto", sostienen. 

"Esta intervención tenía una complejidad añadida", ya que "se iniciaba con una operación y una paciente, con las niñas conectadas que debíamos separar, pero en un momento determinado, cuando ya las habíamos separado, continuaba con dos pacientes y dos intervenciones", ha señalado Tarrado. 

Para hacer frente al reto, los profesionales médicos contaron con un periodo preparatorio en el que se realizó un trabajo de planificación y una serie de simulaciones adaptada al caso. Este trabajo preparatorio sirvió para evitar posibles complicaciones en el procedimiento. En el ámbito de la planificación, ha compartido Tarrado. "Existían dos retos: entender las relaciones anatómicas entre las dos bebés y coordinar a todos el equipo de personas que tenía que trabajar allí", explica.

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El equipo de 20 personas que atendió durante la operación estaba compuesto por anestesiólogos, cirujanos, neonatólogos, enfermeros, auxiliares, ingenieros, bioingenieros y técnicos de imagen, entre otros. "Teníamos que disponer de dos mesas de operación en el mismo quirófano para poder acabar de intervenir a las dos niñas por separado", ha añadido Tarrado. Y cada profesional debía saber dónde colocarse y qué hacer en cada momento, cuenta Tarrado. 

Se prepararon dos tipos de planificación: un ensayo con un escenario impreso en 3D y una jornada de simulación clínica con supuestos de situaciones críticas (sangrado intraoperatorio, problemas de manejo de la vía de ventilación de una de las gemelas, etc.) con los profesionales. Estos dos experimentos facilitaron la tarea durante la operación, que tuvo lugar el pasado 8 de noviembre. "Encontramos hasta 50 datos concretos que había que tener en cuenta el día de la cirugía y que pudimos anticipar a través de esta jornada de simulación", explica Tarrado.

Cirugía bifásica 

"La cirugía propiamente tiene dos fases: la primera de separación de las vísceras compartidas y la segunda de reparación del defecto resultante", explica Tarrado. En la primera, los médicos controlaron el posible sangrado que podría ocurrir en el hígado, donde "pueden producirse por fugas biliares". Y, en la subsecuente fase "se queda un defecto grande en el abdomen de las gemelas.

"Fue tan bien que no tuvimos ni que usar material protésico para cerrar este defecto, sino que pudimos darle cobertura a los propios tejidos". El equipo de Tarrado completó la operación en cinco horas "de las cuales la mitad del tiempo fue de preparación anestésica". En principio, calcularon que duraría unas 10 horas, pero el tiempo se redujo a la mitad. 

Tras la intervención, pasaron a las niñas a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), donde se recuperaron rápidamente. Y a los cinco días, se las movió a planta, donde permanecieron con sus familiares, que junto al equipo multidisciplinar del hospital han podido estar implicados en sus cuidados. El proceso de recuperación también transcurrió sin contratiempos. "Está previsto que a principios de la semana que viene puedan volver a su país de origen", señala Alarcón. 

Trabajo en red

El caso de Khadija y Cherive es fruto de la colaboración de este hospital barcelonés con el Ministerio de Sanidad de Mauritania. Cuando se dio a conocer la situación de las niñas, los profesionales mauritanos se pusieron a disposición de los españoles para realizar un seguimiento de cómo se estaban haciendo las cosas. En este sentido, es importante el papel que ha desempeñado el Dr. Yacoub, jefe de Cirugía pediátrica del Centre hospitalier mère et enfant de Nuakchott. 

Desde hace muchos años el Hospital Sant Joan de Déu tiene un programa de cooperación que tiene dos tipos de actuaciones: ayudar a construir capacidades locales compartiendo conocimientos para propiciar una atención primaria digital y el programa Cuida'm. Es a través de este segundo programa por el cual se ha facilitado la compleja operación.

El programa Cuida'm lleva funcionando alrededor de 15 años y permite la atención adecuada a pacientes de países en vías de desarrollo recibir tratamiento en las instalaciones del hospital español. Su objetivo es que puedan regresar a su país de origen sanos o con mejor calidad de vida.