Opinión EL COMENTARIO

¿Se merece Castilla-La Mancha a sus artistas?

Ángel Tomás Lázaro
Publicada

El Greco permaneció olvidado casi tres siglos desde su muerte en 1614 hasta que en 1908 Manuel Bartolomé Cossío publicó la primera gran monografía crítica sobre el pintor. Aquella amnesia histórica debería hacernos reflexionar; sin embargo, parece que estamos condenados a repetirla. ¿Es acaso necesario esperar otros tres siglos de indiferencia para que creadores de la talla de Antonio López, Rafael Canogar o Cristina García Rodero —así como tantas otras creadoras y creadores que han fecundado el mapa espiritual de nuestra tierra— sean puestos en valor y definitivamente custodiados en su región de origen con la dignidad que merecen?

Castilla-La Mancha no puede seguir postergando la creación de un gran espacio museístico que no solo dignifique sus trayectorias individuales, sino que devuelva a la región la soberanía sobre su propio patrimonio cultural. ¿Nos merecemos a nuestros artistas si no demostramos realmente lo que nos importan y lo que significan para nuestra sociedad? ¿Es capaz nuestra región de dar un contundente paso al frente en este sentido?

Existe el Premio y Muestra Mujeres en el Arte "Amalia Avia" en Castilla-La Mancha, pero ¿alguna vez su tierra le ha dedicado una exposición antológica? ¿Cuántas obras de Antonio López ofrece en su patrimonio nuestra región? ¿Está correctamente musealizada la obra de Alberto Sánchez? Y así se podría seguir formulando numerosas preguntas incómodas sobre nuestros artistas…

Actualmente la gran batalla cultural es tratar como un tesoro el propio patrimonio. ¿Estamos a la altura del nuestro, estamos luchando para situarlo en el lugar que debería ocupar? Un pueblo que no sabe reconocer o ignora la herencia de sus maestros se condena a habitar la periferia de su propia memoria. Es hora de detener la difusión de nuestro talento y dar cobijo, bajo el sol de nuestra propia tierra, a la luz que ellos y ellas tejieron para la posteridad.

Se exige la impostergable fundación del Museo Regional de las Artes de Castilla-La Mancha, una infraestructura concebida como un órgano vivo de autoconciencia social, desarrollo económico sostenible y justicia histórica hacia nuestro arte y ciudadanía.

Es imperativo que la sociedad manchega pueda contemplar, en un mismo discurso expositivo, la evolución de un pensamiento estético que es, a la vez, local y universal. Reivindicamos un espacio donde la vanguardia constructiva y el humanismo de Alberto Sánchez establezcan un puente con la mística de El Greco. Un hogar común donde la ruptura informalista y matérica de Rafael Canogar —puntal del grupo El Paso— dialogue con la metafísica del realismo de Antonio López García, donde los retratos del XIX de Casiano Alguacil hablen con el presente de Cristina García Rodero.

Bajo las directrices del Espacio Europeo de Cultura, el acceso a las manifestaciones artísticas y culturales no constituyen concesiones graciosas ni ornamentos de la administración. Se trata de un derecho fundamental e irrenunciable de la ciudadanía.

Se da el evidente agravio comparativo que sufre Castilla-La Mancha respecto al resto de las comunidades autónomas españolas. Instituciones de referencia en sus respectivos territorios —como el IVAM valenciano, el CAAC andaluz, el MUSAC castellanoleonés o el Museo de Bellas Artes de Asturias— demuestran que los centros de arte contemporáneo y moderno operan como los activos más sólidos de la marca territorial y como formidables vehículos de cohesión social.

Se hace un llamamiento urgente a la acción política. Se solicita que el apoyo de las instituciones se traduzca en partidas presupuestarias reales. "Es hora de que Castilla-La Mancha exponga con orgullo y contundencia su legado artístico ante el mundo". La pelota se encuentra en el tejado de los gestores públicos. ¿Qué mejor manera de celebrar el día de los museos poniendo en marcha una institución así?