La escritora Camilla Läckberg.

La escritora Camilla Läckberg. EFE.

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Camilla Läckberg publica 'El llanto de los muertos': "Algunos vecinos me piden que mate a su suegra"

El libro es la decimosegunda entrega de la saga criminal superventas "Los crímenes de Fjälbacka", ambientada en su localidad natal.

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La nueva Agatha Christie. Así es como bautizó el diario The Washington Post a la escritora sueca Camilla Läckberg. No es para menos, desde que comenzó su exitosa saga Los crímenes de Fjälbacka en el año 2007, las 11 entregas de la franquicia han acumulado más de 40 millones de ejemplares vendidos y se han publicado en 60 países.

Tres años después de El nido del cuco, Läckberg regresa a Fjällbacka con El llanto de los muertos (Planeta), un nuevo caso que pondrá contra las cuerdas al investigador de policía local Patrick Hedström y su mujer, la periodista y escritora Erica Falck. Lo ha presentado en el hotel Wellington de Madrid.

Tras casi 20 años de asesinatos, secretos familiares, investigaciones y cadáveres en esta oscura versión de su propia localidad, la escritora ya considera a sus personajes viejos amigos: "Me he hecho adulta con Erika", explica al hablar de la protagonista. Ambas han dado una importante vuelta a su vida desde que la imaginó por primera vez. Cuando empezó la saga, ninguna había tenido hijos, y Erika era soltera. Tuvo que pasar mucho tiempo para que la escritora sueca se sintiera más confiada y se atreviese a jugar más con ellos, encarando sus arcos de manera más libre y personal.

Con El llanto de los muertos, Läckberg vuelve a explorar qué ocurre con quienes sobreviven a una muerte. La idea de la novela nació a partir de un artículo sobre las plañideras profesionales que, según cuenta la autora, incluía incluso varios clips de audio en los que se las podía escuchar llorar por un fallecido. Pronto creció su fascinación por una tradición que considera preciosa y que le hizo pensar en cómo la sociedad moderna sigue teniendo dificultades para enfrentarse al duelo, ya sea de manera personal o colectivamente.

En estos 20 años de saga dedicada a su tierra natal, su relación con Fjällbacka se ha vuelto de lo más particular. Según cuenta, lejos de molestarse por la visión vertida sobre la localidad, sus vecinos están encantados de que su ciudad sea escenario de tantos crímenes oscuros. Algunos de ellos incluso le hacen peticiones para aparecer de una forma u otra en la obra: "Hay gente que me dice que ponga un cadáver en su jardín o que mate a su suegra". Läckberg ha convertido así su localidad natal en uno de los escenarios más reconocibles del noir nórdico y asume con orgullo el apodo de "la que mejor mata".

La autora Camilla Läckberg con un ejemplar de su nuevo libro.

La autora Camilla Läckberg con un ejemplar de su nuevo libro. EFE.

Pero detrás de sus crímenes hay algo más que el simple entretenimiento habitual del misterio. La escritora quiere poner el foco en quienes suelen quedar relegados a un segundo plano. "En muchas de estas historias las mujeres son víctimas. Me interesa mucho centrarme en ellas, sus perspectivas y el impacto que la muerte tiene en sus allegados", explica.

La maternidad es otra de sus preocupaciones. La autora pone de ejemplo a una madre que se ve envuelta en un caso de violencia perpetrado por su propio hijo. Un escenario en el que los dilemas morales y la condición de madre modifica sus decisiones y sus límites. Es un terreno que también ha explorado a través de Erika, cuya evolución la ha acompañado durante años.

A la hora de tratar la violencia, la muerte y los asesinatos, Läckberg no ocupa territorios como el terrorismo, las bandas criminales o la guerra, sino que prefiere buscarla en entornos más cercanos. Ella misma recuerda que nueve de cada diez muertes son perpetradas por una persona conocida de la víctima. Muchas veces, de hecho, se dan dentro de la propia familia. Para la escritora resulta interesante alterar esos lugares que deberían ser los más seguros para convertirlos en los más peligrosos.

Esa proximidad también explica, en parte, su fascinación por los asesinos. Läckberg reconoce que ha llegado a empatizar con algunos de ellos cuando sus crímenes tienen una motivación que puede comprender. "Cualquiera puede ser asesino en la circunstancia adecuada", sostiene. Para ella, lo fascinante está precisamente en el sitio en que cada uno pone sus límites.

Cubierta de 'El llanto de los muertos'.

Cubierta de 'El llanto de los muertos'. Planeta.

Sin embargo, la autora es consciente de que estos casos no ocurren a la gente normal en la vida real, y justo ese es uno de los motivos por los que nos gustan este tipo de historias. Para Läckberg, son el equivalente moderno de las historias de fantasmas que se cuentan alrededor de una fogata, aquellas que, por muy aterradoras que sean, uno sabe que pueden escucharse a salvo.

Los países nórdicos han sido a lo largo de los últimos años un espacio creativo particularmente prolífico para estas tramas. Läckberg comentó durante la presentación de la novela que es complejo estudiar este fenómeno, pero que existe una mezcla entre la curiosidad por descubrir esta sociedad, y el contraste que se genera entre su apariencia ideal y la presencia de crímenes terribles, rompiendo así las ideas preconcebidas sobre los países escandinavos.

A pesar de su enorme éxito, Läckberg asegura que no piensa en los lectores cuando escribe, sino que su objetivo es el de disfrutar. Tanto es así que su curiosidad por los crímenes reales se ha convertido en un pasatiempo para ella. Actualmente sigue como aficionada los juicios de Lindsay Clancy y Jared Bridegan. En ocasiones ese interés termina incorporándose a sus novelas.

El caso de Clancy le ha hecho reflexionar especialmente sobre la depresión posparto, que ella misma sufrió tras el nacimiento de uno de sus hijos. Considera que, si algo positivo puede sacarse de este terrible suceso, es que haya servido para abrir un debate sobre un problema del que todavía se habla demasiado poco. "Clancy pidió ayuda y no la recibió", ha señalado la escritora, que ya había querido reflejar esta realidad en Erika en el tercer libro de la saga.

Además, ha aprovechado para comentar el estado de su país a nivel político y social, expresando su preocupación por el giro de Suecia hacia la ultraderecha, que ya ha abordado tanto en sus redes sociales como en sus novelas. Considera que los países deberían aprender de su pasado y advierte de que el fenómeno puede seguir la tendencia de Estados Unidos.

En cuanto a su relación con España y el público español, ha explicado que es uno de los países en los que más nota el cariño del público. Según cuenta, su vínculo con el país comenzó antes de que alcanzara su actual fama internacional, cuando acudió a la Feria del Libro de Madrid. El recibimiento y cariño por parte de la prensa y el público siempre le ha conmovido cuando nos visita, y dice sentirse como una "estrella del rock" cada vez que vuelve.

Ahora busca nuevos retos. Está trabajando en proyectos para televisión y cine, tanto en la escritura de guiones como en la producción, y ha creado una nueva serie de libros alejada de Fjällbacka, centrada en asuntos internos. Sus historias ya han sido adaptadas en Francia e Italia y le gustaría que también se produjera una versión española. La versión sueca, que comienza a grabarse en apenas unas semanas, también contará con ella, pero esta vez delante de las cámaras, ya que aparecerá en un cameo "a lo Hitchcock". Fjällbacka, por su parte, todavía tiene futuro, ya que Läckberg ya ha terminado el siguiente libro de la saga.