La autora Miriam Reyes. Foto: Susi G. Quintas.

La autora Miriam Reyes. Foto: Susi G. Quintas.

Letras

La primera novela de Miriam Reyes: una declaración de amor apasionado y fatal a Venezuela

La autora, galardonada con el Premio Nacional de Poesía 2025, esgrime en 'La edad infinita', una historia luminosa y dolorosa sobre el exilio.

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Con mucho de novela, bastante de crónica y de confesión y algo de ensayo, La edad infinita, de Miriam Reyes (Ourense, 1974) es ante todo una declaración de amor apasionado y fatal a Venezuela, desde las primeras líneas hasta el final.

La edad infinita

Miriam Reyes

Tránsito, 2025. 184 páginas. 18,95 €

La narradora, trasunto de la propia Reyes, llega al país sudamericano en 1983. Tiene ocho años, y deja atrás a sus abuelos y su pequeño pueblo para reunirse con sus padres, a los que apenas recuerda, pues marcharon un par de años antes.

La adaptación no será fácil, pero cuando ocurra, será definitiva: “Nada más llegar te vi como una cárcel. Muy pronto te convertiste en mi hábitat preferido, yo perfectamente amoldada a ti. Más tarde, fuiste mi manicomio, mi isla del tesoro y mi sala de fiestas, todo a la vez. Desde hace unos años, mi paraíso perdido”.

Pues la niña (cuyo nombre ignoraremos), aunque al principio solo será la “extranjera” en el colegio, acabará integrada y feliz.

El problema es que la familia ha emigrado buscando la prosperidad justo cuando el país comienza un invencible declive. Tras más de cuarenta años de crecimiento económico continuado impulsado por el petróleo, la huida de capitales y la inestabilidad política va arruinando todos los sueños.

También los del padre, presuntuoso y racista, vago ‘rrei’ de la casa con un lado oscuro y abusador que traumatizará a la niña.

Galardonada con el Premio Nacional de Poesía 2025, Miriam Reyes confirma en estas páginas que como narradora es todo (imaginativa, comprometida, valiente, sorprendente) menos primeriza.

Mención especial merece el lenguaje, enriquecido por numerosos venezolanismos que dotan al relato de una musicalidad sorprendente. Y el ritmo y las anécdotas, y una trama que secuestra al lector hasta el final.