Letras

'Poliamor', 'transgénero' y 'bitcóin', entre las novedades del diccionario de la RAE

Muñoz Machado y Paz Battaner presentan la actualización 23.5 del Diccionario de la Lengua Española

16 diciembre, 2021 13:37

La Real Academia Española ha presentado este jueves la última actualización anual de su Diccionario de la Lengua Española, que incorpora a su versión electrónica 3.836 novedades. La mayoría son adiciones y enmiendas de acepciones o etimologías, pero también se incorporan nuevas palabras. Algunas son de uso extendido desde hace años, como “top manta”, “prepago”, "sindiós", "ojiplático" o “amigo invisible”, mientras que otras, por su reciente aparición en el léxico habitual de los hispanohablantes, son “reflejo de la sociedad de hoy”, afirma la directora del Diccionario, la académica Paz Battaner, que ha presentado esta actualización junto al director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, en un "día triste" para la Academia, ya que precisamente esta madrugada ha muerto uno de los mayores lexicógrafos de nuestra lengua, el académico Manuel Seco.

Por segundo año consecutivo, se hacen hueco entre las novedades del DLE términos relacionados con la pandemia de coronavirus, tales como “vacunólogo” o una nueva acepción de la palabra “cribado”. 

En la actualización 23.5 del diccionario también se han incluido nuevas palabras relacionadas con la realidad social y sus fenómenos, transformaciones, problemas y debates más candentes, como “gentrificación”, "exclusión social" o “banco de alimentos”. Del ámbito de la sexualidad y la identidad de género entran en el DLE términos como “transgénero”, “cisgénero”, “poliamor” y “pansexual”.

Del ámbito digital y tecnológico se incluyen palabras como “bitcóin”, “intro” (la tecla), “inmersivo”, "geolocalización", “cortapega”, "cigarrillo electrónico", y varios términos con el prefijo ciber-, como “ciberacosador” y “ciberdelincuencia”. Además encontramos términos procedentes de la gastronomía, como "cachopo" o "panga", y del deporte, como "duatlón" o "apneísta".

Battaner y Muñoz Machado han recordado que la próxima edición del diccionario, la 24.ª, ya no será como hasta ahora una obra nacida en papel y volcada al ámbito digital, sino al revés: se sustenta en una “gran base de datos lexicográfica electrónica” de la que se derivará una versión impresa minoritaria. Según ha reconocido el director de la RAE, “el diccionario es uno de los libros que han pasado a la historia más rápidamente. Para las editoriales ya no tiene atractivo y es muy voluminoso, ocupa mucho espacio en las estanterías. Todos preferimos el manejo de la versión electrónica”.

Además, de la base de datos con la que trabajan los lexicógrafos, se pueden extraer “varios diccionarios, en plural”, especializados por materias, mientras que el DLE seguirá siendo un diccionario de “uso general”. Otra de las grandes ventajas del próximo diccionario, para los usuarios, será que podrá navegarse por etiquetas temáticas.

En cuanto al proceso de trabajo que existe detrás del diccionario, Muñoz Machado ha precisado que la RAE se divide en comisiones temáticas que recogen propuestas que proceden de académicos, asociaciones o “cualquier hispanohablante”. Tras su estudio, debate y discusión, las novedades se envían desde España al resto de academias de ASALE, que hacen sus propias correcciones y sugerencias y las devuelven a la RAE, donde estas novedades se aprueban o rechazan definitivamente en la comisión delegada del pleno. 

“La RAE tiene tendencia a no precipitarse e improvisa poco”, precisa su director. “Es un proceso lento y concienzudo. No es un trabajo para un ratito ni fruto de ocurrencias o de que un académico se haya encaprichado de una palabra que ha oído en la calle”.

Consulte aquí una muestra de las novedades incluidas en la actualización 23.5 del DLE