Elvira-Lindo

Elvira-Lindo

Letras

La historia más personal de Elvira Lindo

'A corazón abierto' es un libro hermosísimo, que transparenta tanto la necesidad de escribirlo como el dolor de darlo a la luz

25 marzo, 2020 00:17

A corazón abiertoElvira Lindo

Seix Barral. Barcelona, 2020. 384 páginas. 20,90 €. Ebook: 9,99 €

Elvira Lindo (Cádiz, 1962) se ha ganado a pulso el reconocimiento público del que goza hoy día. Desde su primera ocupación en Radio Nacional de España hasta la actual como novelista, columnista de cabecera de El País y colaboradora en la Cadena Ser, ha estado ligada a la escritura. Su personaje de Manolito Gafotas, de origen radiofónico, la catapultó a la fama, y sus posteriores novelas para adultos fueron, poco a poco, revelando a una autora seria que abordaba la realidad con una singular perspicacia. Ahora publica A corazón abierto, seguramente su obra más personal. También la más íntima. En ella, novela una etapa fundamental de su vida –la infancia y la adolescencia– y un tiempo anterior a su nacimiento. Lo hace centrándose en un hombre con el que no oculta su parentesco, y una mujer de corazón frágil que la abandonó a una orfandad demasiado temprana. Ese hombre y esa mujer son los padres de una narradora que vuelca en la escritura su curiosidad por la vida y su deseo de esclarecer el pasado con el fin de explicarse su presente vital; también su forma de estar en el mundo, aquello que la ha llevado a ser quien es como persona.

En este afán, Elvira Lindo ha escrito un libro hermosísimo, un texto sincero en el que se transparenta tanto la necesidad de llevarlo a cabo (hay obras que se van rumiando a lo largo de toda una vida) como el dolor que le ha causado darlo a la luz. Porque estamos ante una especie de parto al revés, ante una creación en la que la hija, por medio de la indagación y la reflexión, busca esclarecer –alumbrar– la vida de los padres. Lo hace para comprenderlos, para ponerlos en limpio y para intentar hacer justicia poética, algo que solo es posible en la literatura.

Conmueve leer esta historia que va desde el corazón de la autora (el título, de doble sentido, es
revelador) al corazón del lector, que acomete, emocionado, la intelección de unas páginas desbordadas de humanidad que derivan, a su vez, de un hondo y catártico ejercicio de la memoria.

Lindo ha escrito un libro hermosísimo, que transparenta tanto la necesidad de escribirlo como el dolor de darlo a la luz

El de Lindo es un libro que duele a fuer de honrado y veraz, un testimonio de valor profundo. Solo es posible escribir así cuando se ha alcanzado una determinada altura vital y se ha hecho una inmersión sincera en la propia realidad. “A veces se tarda media vida en mirarse a una misma con compasión”, dice la narradora al tratar de explicarse. En A corazón abierto, Elvira Lindo se lanza con todo, pertrechada de su inteligencia, de una enorme valentía y de una evidente fortaleza emocional; y lo hace con una mirada comprensiva y piadosa hacia una circunstancia (en el sentido orteguiano) delicada, comprometida y sumamente difícil por cercana. La obra descubre a una escritora capaz de observar con una meritoria lucidez y que, al mismo tiempo, consigue expresar unos hechos sensibles. Por eso, la lectura de ciertos pasajes es sobrecogedora, como cuando quien narra alude a la contradicción entre “la angustia a exhibirme” y “la necesidad de ser escuchada”, o cuando relata su paseo con la niña que fue.

En la obra, Elvira Lindo se adentra en el mundo cenagoso de las relaciones familiares, más concretamente de las paternofiliales, para mostrar sin condescendencia lo que todos sabemos: que no son tan idílicas como queremos representar. Hay madres duras que parecen incapaces de amar y padres llenos de defectos aunque desborden cariño. Parte de la historia se enmarca en la inmediata posguerra y es un homenaje a la generación, nunca suficientemente reconocida, que reconstruyó nuestro país desde los escombros, con esfuerzo y con coraje. Su técnica, centrada en personajes y situaciones, que da cabida a diversas voces y que incluye un componente metaliterario, se muestra eficaz; pero, por encima de todo, destaca su sentido del humor, que atenúa un contenido a veces desgarrador. Escritura testimonial de la buena en la que muchos lectores se verán reflejados.