Rosa, camionera y madre soltera, en el pódcast 'Rutas de Éxito'

Rosa, camionera y madre soltera, en el pódcast 'Rutas de Éxito'

Sociedad

Rosa, camionera y madre soltera: "Cobro 2.300 € por 9 horas, pero me siento culpable por querer estar con mi hija"

Tras dejar el transporte internacional y establecerse en rutas regionales, ha logrado mejorar su conciliación al poder estar más presente con su hija.

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Las claves

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Rosa, madre soltera ecuatoriana en España, trabaja como camionera y ha mejorado notablemente su salario respecto a su empleo anterior en una fábrica.

A pesar de ganar entre 1.700 y 2.300 euros mensuales y poder dormir en casa, Rosa siente la presión emocional de la maternidad y la culpa de no pasar suficiente tiempo con su hija.

El trabajo nocturno como camionera le permite mayor flexibilidad para conciliar y estar con su hija, aunque reconoce que la carga mental es mayor para las mujeres.

Rosa considera que su profesión es también un refugio personal frente a las exigencias de la crianza, y se esfuerza por ser un ejemplo de superación para su hija.

La conciliación familiar sigue siendo uno de los mayores retos para las mujeres trabajadoras, un desafío que se multiplica exponencialmente cuando tu lugar de trabajo es la cabina de un camión.

Rosa, una joven madre soltera ecuatoriana afincada en España, ha encontrado en el sector del transporte su salvavidas económico y profesional.

Sin embargo, su historia demuestra que, incluso logrando unas condiciones laborales favorables que le permiten dormir en casa, el peso emocional de la maternidad es un compañero de viaje que nunca desaparece del todo.

Antes de subirse al camión, Rosa pasaba sus días atrapada en una fábrica textil cobrando apenas 1.200 euros por jornadas enteras de lunes a viernes. La insatisfacción vital era inmensa: "Me despertaba todos los días y no me gustaba ir a trabajar".

Buscando un futuro mejor para su hija de siete años, decidió dar un giro radical e invertir en sacarse el carnet. Sus inicios fueron duros haciendo rutas internacionales en las que cobraba unos 1.700 euros, pero pronto el coste afectivo se volvió insostenible.

"Cuando estaba fuera, la niña me reclamaba mucho porque la dejaba sola; se ponía a llorar y yo luego también lloraba [...] entonces decidí cambiar por ese tema, por la niña", afirma en el pódcast 'Rutas de Éxito'.

Tras mucha perseverancia y no conformarse, logró encontrar el equilibrio haciendo transporte regional por la zona de Murcia. Hoy en día, conduce un camión Ford y trabaja entre ocho y nueve horas diarias.

El salto en su calidad de vida ha sido innegable, logrando un salario que "empieza desde los 1.700 hasta los 2.300, o sea, mucho mejor que en la fábrica".

Al priorizar el horario nocturno, consigue por fin la flexibilidad que tanto buscaba: "Empiezo a las 11 de la noche y a las 8 o 9 de la mañana ya he terminado; entonces me da tiempo para recoger a la niña y pasar tiempo con ella".

No obstante, la tranquilidad económica no borra por completo la presión social y personal de ser madre. "Ser madre es como sentir esa culpabilidad, ¿sabes?, de estar trabajando y, al mismo tiempo, querer estar con tu hija [...] una culpabilidad que siempre está ahí y que siento que la vivimos más las mujeres", confiesa.

De hecho, paradójicamente, su exigente profesión se ha convertido en su refugio personal frente a las enormes demandas de la crianza: "Creo que me agota más ser madre. Yo siempre digo que cuando mejor me lo paso es en el camión, porque voy y no tengo que hacer nada más que cosas del camión, y ya está".

A pesar de los múltiples obstáculos, Rosa está inmensamente orgullosa del camino que ha recorrido. Vive enfocada en ser un ejemplo de superación para su pequeña, rechazando de frente la autocompasión: "Llega un punto en que dices: 'no tengo que seguir así ni hacerme la víctima, tengo que cambiar y seguir adelante'".