Image: Claudia Cardinale: Soy una tunecina, de cultura francesa y con pasaporte italiano

Image: Claudia Cardinale: "Soy una tunecina, de cultura francesa y con pasaporte italiano"

Letras

Claudia Cardinale: "Soy una tunecina, de cultura francesa y con pasaporte italiano"

La famosa actriz italiana invita a los lectores a conocer su Túnez en un libro de amplio contenido gráfico en el que recupera las vivencias de su niñez y juventud

28 mayo, 2009 02:00

Claudia Cardinale durante la presentación del libro Mi Túnez en Madrid. Foto: Bernardo Díaz

Ivana Saccone
Al presentar su libro, Claudia Cardinale se muestra contenta de regresar a España, país en el que rodó películas como El fabuloso mundo del circo, Las petroleras y Hasta que llegó su hora. Pero, sobre todo, de poder mostrar al público una importante etapa de su vida, la de la joven Claude en el país árabe, aquella que fue antes de convertirse en una estrella del Gran cinema d'autore de fama internacional. Lo hace a través de Mi Túnez (Ediciones Timeo), obra que firmará estos días en la Feria del Libro de Madrid.

Ojeándola, además de apreciar imágenes y preciosos rincones de Túnez, el lector asiste a una invitación directa de la actriz, que abre las puertas de su casa invitándonos a entrar en su intimidad familiar, lejos de los flashes y de las alfombras rojas.

Con fotos de su niñez y juventud, Mi Túnez muestra a la Cardinale colegiala, como cualquier otra, a una nieta que iba al taller de su abuelo para ver cómo construía barcos, o a una chica a la que le encantaba comer couscous. Así, la actriz acompaña el lector por los lugares de su país de origen, en una ruta fascinante por playas, dunas, callejuelas y pequeños pueblos que dejaron una honda huella en su vida y en su carácter.

"Soy una tunecina, de cultura francesa y con pasaporte italiano", comenta la Cardinale, y añade: "Me siento una nómada que ha hecho del mundo un terreno por el que vagar, una viajera implacable que se encuentra a gusto en cada sitio, pero cuya verdadera patria es Túnez".

De la niña que allí fue conserva -explica mientras esboza una sonrisa- "la misma energía, las ganas de viajar y de estar siempre en movimiento". Esta actividad de la que habla se aprecia en sus próximos proyectos, pues tras su visita a Madrid, viajará a Lecce (Italia), luego a Transilvania para, finalmente, desembarcar en Túnez. Además, pronto rodará una película en Marruecos, otra en París y una más en Estados Unidos, para acabar o, mejor dicho, empezar, porque ella nunca acaba, con una obra teatral.

Así vive su día a día quien sigue siendo La chica de la maleta, siempre lista para viajar. Y aunque su sueño infantil era ser maestra en el desierto, parte de su propensión exploradora sigue cumpliéndose.

Leyenda viva del cine, pronto estrenará en Francia su última película, rodada precisamente en Túnez, y titulada Le fil. Preguntada por sus inicios, la actriz recuerda su debut en la gran pantalla: "Fue un accidente, en el que empleé la misma táctica que con los hombres, decir siempre ¡No! ¡No! ¡No!". Y continúa entre risas: "Cuando empecé mi carrera cinematográfica en Italia no entendía ni una palabra y con el mal carácter que tenía decidí regresar a Túnez... pero el cine vino a buscarme otra vez". Y así fue como aquella tunecina pasó directamente a trabajar con los mejores directores y actores del momento, como Fellini, Mastroianni, Totó y Gassmann.

A pesar de todo, se aprecia una pizca de amargura en su rostro cuando comenta que el cine de hoy es muy diferente al de los años sesenta: "Antes era un sueño, una gran aventura, no había nada establecido... lo necesario era la historia, una cámara y los actores. Sin embargo, ahora todo es bussiness".

Al despedirse, la actriz, que presume de elegancia italofrancesa a sus 70 años, no consigue elegir un lugar concreto de Túnez. Lo recomienda, en cambio, "en su totalidad; desde su naturaleza, que es lo que mejor define a esta fascinante tierra, a sus colores, sus costumbres, sus perfumes a jazmín y a flor de naranja". El resto, queda descrito en su libro.