Letras

Manuel Vázquez Montalbán, destino Bangkok

18 octubre, 2003 02:00

Manuel Vázquez Montalbán

Novelista, gastrónomo, ensayista, periodista y poeta, Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939) ha muerto de un ataque al corazón en el aeropuerto de Bangkok. Había llegado procedente de Sidney (Australia) y esperaba su vuelo hacia Madrid tras una estancia en Australia en la que, además de pronunciar algunas conferencias, se había documentado para su última (y ya póstuma novela), Milenio, que se desarrolla en Bali, Nueva Zelanda y Australia. De hecho, en una de sus últimas entrevistas explicaba que este viaje le permitiría ultimar su obra para que saliera a la venta a principios del año próximo.

"Al menos ahora voy a tener una idea exacta de cómo es Sydney, porque hay situaciones claves de la Marina de Sydney dentro de la historia", expresó Montalbán antes de emprender el viaje del que nunca regresaría. El escritor catalán relató que en Nueva Zelanda, su viaje anterior a Australia, conoció a un muchacho vasco que a los 9 años atravesó el Pacífico en un velero, experiencia igual a la que tiene que realizar Carvalho en su última aventura. "Según la experiencia de este muchacho, es más adecuado navegar por la parte inferior de Nueva Zelanda que por encima, debido a la dirección de las corrientes marinas. Así lo haré constar en la novela", mencionó Montalbán. Carvalho y su inseparable compañero Biscuter emprenden un viaje alrededor del mundo que los lleva por Afganistán -ocupado por los estadounidenses- Pakistán, Tailandia e Indonesia. En Bali, la isla de los mil dioses, los sorprende el ataque terrorista del 12 de octubre del 2002, en el que mueren 202 personas y 350, la mayoría turistas extranjeros, resultan heridas.

Licenciado en Filosofía y Letras y Periodismo, Manuel Vázquez Montalbán dedicó su vida a la literatura y la política por igual. Comunista por corazón y por destino, deja una prolífica y versátil obra literaria, iniciada en la década de los 60 como poeta -fue uno de los nueve "novísimos" señalados en la Antología de Josep María Castellet- y simultaneada con ensayos y artículos de prensa siempre comprometidos y al filo de lo que era "políticamente incorrecto" durante el franquismo.

En su juventud había participado activamente en la oposición al régimen creado por el general Franco, primero en el Frente de Liberación Popular -coalición activa, sobre todo, en el mundo estudiantil, de muy distintas militancias junto a independientes- y, después, en el Partido Socialista Unificado de Cataluña (comunista).

Condenado a tres años de cárcel en un consejo de guerra en 1962, su actividad profesional no se regularizó hasta formar parte poco después -y hasta su desaparición- del equipo editorial de mayor relevancia de la oposición "tolerada" en la España de aquellos años: la revista "Triunfo". En esta publicación, Vázquez Montalbán desarrolló un estilo mordaz y brillante, ameno, penetrante y vitriólico, de cuya etapa quedan publicadas como libros series de artículos y ensayos como Crónica sentimental de España o Manifiesto subnormal.

Andanzas y desventuras de Pepe Carvalho
El personaje que le haría conocido internacionalmente como novelista no aparece hasta la década de los setenta, con Tatuaje (1974): se trata de Pepe Carvalho, un peculiar detective -gallego socarrón y bon vivant afincado en Barcelona, gastrónomo impenitente y no menos pertinaz soltero- siempre acompañado de su fiel criado "Biscuter". Los mares del sur, Premio Planeta 1979 y Prix Internacional de Littérature Policienne (París 1981) consagran definitivamente a su personaje, cuyas hazañas serían traducidas a varias lenguas, a la que siguieron Los pájaros de Bangkok -seleccionada para el Premio Nacional de Literatura 1983- y una larga secuencia, entre las que una buena parte han sido llevadas al cine o al teatro. En marzo de 1990 presentó la novela Galindez, basada en la vida del exiliado vasco Jesús de Galindez Suárez, que fue asesinado en Nueva York por sicarios del dictador dominicano Trujillo. En 1991 publicó su sexto libro de poemas titulado Pero el viajero que huye, trabajo con el que cerraba el ciclo poético reunido en Memoria y deseo, su obra poética completa iniciada con Una educación sentimental veinticinco años antes. Se dedicó a la novela policiaca porque, decía, "toda la literatura se divide en novelas policiacas y novelas de amor". Quizá por eso creó al detective Pepe Carvalho, protagonista de un ciclo que ha conseguido universalizarlo a partir de Los mares del Sur (Premio Planeta 1979 y Prix International de Littérature Policière 1981, París).

El propio Vázquez Montalbán explicaba así su éxito: Yo creo que ha tenido éxito internacional por un motivo, y es porque no solamente ha reflejado la transición española, sino una transición en un sentido más amplio. Es un hombre que reproduce la atmósfera de los años sesenta, que habían creado unas grandes expectativas de cambio ecológico, los hippies, la droga anticonceptiva, la libertad en todos los sentidos, revoluciones blandas, revoluciones líricas. Y esta especie de desesperanza finisecular, en la que todo el mundo tiene miedo a perder el trabajo, a enfermar de sida, ese miedo a la libertad que han sabido inculcar perfectamente mediante mecanismos de carácter represivo desde el Papa de Roma hasta los manipuladores de los mercados de trabajo. Carvalho ha reflejado todo eso en sus novelas, por eso yo creo que su discurso puede ser entendible en Atenas o en muchos otros lugares".