Letras

Nativel Preciado: "Las respuestas de J. A. Marina nos hacen más inteligentes"

“Las respuestas de J. A. Marina nos hacen más inteligentes”

26 junio, 2002 02:00

Nativel Preciado, por Gusi Bejer

Pregunta: Hace diez años describió en una entrevista a José Antonio Marina como “inquietante”. ¿Sigue siéndolo? ¿Qué otros adjetivos le atribuiría? Respuesta: Es inquietante porque sus respuestas son sugerentes y provo-can una inquietud muy saludable. Es, además, una persona generosa y leal con sus amigos. P: ¿Tiene razón el filósofo cuando llama a su generación “plañideras de mayo del 68”? R: Creo que no. Algunas ideas de “mayo del 68” me han sido de gran utilidad. Protestar es un deber cívico. Tampoco es malo desahogarse de vez en cuando. P: También asegura Marina que le gusta convertirse en una especie de Sherlock Holmes de la cultura. ¿Se siente la doctora Watson? R: Esta es, sin duda, la pregunta más ingeniosa que me han hecho. P: Si “los grandes descubrimientos comienzan con una buena interro-gación”, ¿el libro lo es sobre la obra de Marina? ¿Y da respuestas? R: Las respuestas de Marina hacen que el lector se sienta más inteligente. Por eso recomiendo su lectura. P: ¿Cuál es el secreto para “abandonar todo lo que produce confusión, ansiedad y malestar”? R: No hay secretos. Es un aprendizaje que dura toda la vida. Es muy difícil liberarnos de los pelmas, de los envidiosos y de toda esa gente que se empeña en llenarnos la cabeza de basura. P: ¿Por qué es José Antonio Marina una de las personas más envidiables del mundo? R: Porque es libre. Ha conseguido tener seguridad en sí mismo y en quienes le rodean. Esa clase de libertad es, para mí, la más admirable del mundo. P: Le pregunta a Marina por qué, siendo profesor, investigador... se dedicó a escribir libros. ¿Y usted? R: Es indiscutible que algunos nos repetimos hasta el aburrimiento; casi todo está pensado, dicho y escrito, pero cualquier persona tiene derecho a pensar que su vida es única y novedosa, a hablar con su propia voz, como si fuera la primera en hacer lo que hace. Dice Gao Xingjian que escribe porque le alivia la soledad. También a mí los libros me hacen mucha compañía. P: ¿Se puede aprender a utilizar la inteligencia creadora? R: Hay que hacer ejercicios mentales para que la inteligencia no se atrofie. P: ¿Qué resulta más difícil, aprender a pensar o a mirar? R: La cultura es el mejor instrumento para aprender a pensar y mirar de una manera provechosa. P: ¿Quien lea su libro podrá decir que ha leído a Marina? ¿Por qué? R: Llevo 30 años en este oficio y tengo cierta habilidad para sintetizar, divulgar y comunicar ideas. Quien lo lea, estoy segura de que querrá saber más de Marina. P: ¿Qué título le recomendaría a un joven que quisiera descubrir su pensamiento? R: Hablemos de la vida y La lucha por la dignidad, escrito por Marina con María de la Válgoma. P: ¿Cuál ha sido su mayor naufragio, y cómo sobrevivió a él? R: Estoy en pleno naufragio, pero convencida de que sobreviviré, como tantas veces, con la ayuda de las personas que más quiero. P: ¿De qué estamos más cerca, de la resignación precipitada o de la rebelión insensata? R: Vamos de una a otra con mucha soltura. Lo mejor es rebelarse para cambiar lo que se puede, y aceptar las cosas cuando no tienen remedio. P: ¿Qué es lo más valioso que ha aprendido en estos diez años de amistad con José Antonio Marina? R: Que nunca es tarde para encontrar personas admirables en las que confiar. P: En El sentir de las mujeres describía los esfuerzos que debemos hacer para triunfar y lo mucho que se deja en el camino... ¿De qué se arrepiente? ¿Valió la pena? R: Los esfuerzos que hago para salir adelante siempre merecen la pena. Sólo me arrepiento de mis torpezas. P: Las tres preguntas de Kant eran qué puedo saber, qué debo hacer y qué puedo esperar... ¿En qué medida ha logrado satisfacerlas? R: Sólo sé que debo hacer lo mejor posible lo que me propongo cada día. Los orientales dicen que si llegas a ser el que eres, podrás hacer lo que debes y sólo así tendrán lo que deseas.