La plaza Mayor de Valladolid acoge el concierto gratuito del guitarrista Ronnie Wood, integrante de la mítica banda The Rolling Stones
Ronnie Wood salda, a medias, la deuda histórica de los Rolling Stones con Valladolid
Con una leyenda de casi ochenta años sobre el escenario hubo mucho rock, sí, pero meditado y saboreado despacio.
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La leyenda británica del rock, Ronnie Wood, sació casi por completo la sed de la ciudadanía vallisoletana, acumulada durante dos décadas desde aquella noche en que los Rolling Stones cancelaran el que iba a ser el primer concierto internacional de la ciudad. La voz del mítico guitarrista retumbó sobre una abarrotada Plaza Mayor con nostalgia: sonaron todos los grandes temas de sus satánicas majestades. Y más.
El bullicio expectante antecedió las primeras palabras de Wood sobre el escenario como en cualquier otro concierto. “¿Estáis listos para un poco de rock and roll?”, gritó el artista frente a la multitud emocionada.
El guitarrista empuñó con orgullo los grandes éxitos de toda su trayectoria, recogidos en el recopilatorio Fearless: The Anthology 1965-2025, la columna vertebral de su gira Fearless European Tour, frente a un público entregado de principio a fin.
Atrás ha quedado aquella anécdota que enfureció a sus mayores fans en 2006, cuando apenas unas horas del inicio del espectáculo anunciaron que el cantante, Mick Jagger, sufría un cuadro de afonía y los médicos desaconsejaban su actuación.
Los más mayores de plaza ya han tenido tiempo de perdonar a un grupo que convirtió la desobediencia y el desparpajo en moda y, los más jóvenes, que los había y muchos, disfrutaron de una voz y, sobre todo, una guitarra sin las que no se entiende el panorama musical de hoy.
La plaza Mayor de Valladolid acoge el concierto gratuito del guitarrista Ronnie Wood (d), integrante de la mítica banda The Rolling Stones, y de la vocalista irlandesa Imelda May (i), dentro de la programación de las fiestas de la capital vallisoletana.
Por si quedaran dudas, el histórico guitarrista británico subió además a la plaza de la mano de la irlandesa Imelda May, una de las voces más reconocidas del blues y el rock europeo, con quien ya ha compartido escenario en otras fechas de la gira.
El concierto fue un viaje por las distintas etapas de la carrera de Wood, que abarcan desde sus primeros años en la escena londinense hasta sus composiciones en solitario, pasando por algunas de las bandas más sonadas de su trayectoria como The Birds, Faces y, por supuesto, los Rolling Stones.
La armónica, el violín y las maracas no faltaron en un concierto de la más alta calidad y complejidad musical, donde cada nota ocupaba su lugar exacto.
Aunque los roqueros y las crestas no faltaron en la plaza, el tercero de los temas interpretados por el artista, Take it easy (tómalo con calma), antecedió la naturaleza de lo que estaba por venir. Con una leyenda de casi ochenta años sobre el escenario hubo mucho rock, sí, pero meditado y saboreado despacio.
La plaza rugió con los grandes temas de los Rolling Stones como Hey Negrita o It’s Only Rock ’n’ Roll (But I Like It), pero también se bailaron temas de Faces como Flying o Ooh La La.
Además, el artista regaló a los vallisoletanos algunas canciones inéditas de su trayectoria en solitario, como una versión de A Certain Girl, y también varios estrenos absolutos en directo, como el cover de The Falcons You’re So Fine o el clásico River Deep, Mountain High.
Fans de Ronnie Wood en Valladolid
Valladolid ha puesto así uno de los escenarios a la primera gira en solitario del artista desde 2029, que ha comenzado en el castillo de Burg Clam, en Klam (Austria), y ha recorrido ya Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia, Países Bajos y Portugal. El próximo 12 de septiembre, Wood llevará la nostalgia a la Sala Razzmatazz de Barcelona.
Sin incidentes ni excesos, Valladolid disfrutó del concierto más ambicioso de la programación de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo que, con un presupuesto de 302.500 euros, ha dejado a la ciudad, finalmente, con un buen sabor de boca.