El Cultural

El Cultural

Música

Del club de los 27 al murciélago de Ozzy: la cara tenebrosa del rock

En 'La historia maldita del rock', Javier Ramos reúne algunos momentos estrambóticos y leyendas que nos han dejado músicos como Kurt Cobain, Janis Joplin, Ozzy Osbourne o Johnny Cash

11 diciembre, 2020 11:37

El rock nos ha dejado historias, algunas reales y otras inventadas, que nos siguen pareciendo inverosímiles. Existen infinidad de ellas, como la que asegura que Elvis Presley sigue vivo, la autodestructiva actitud de Sid Vicious, el bajista de los Sex Pistols al que le apagaban el amplificador en los conciertos y que fue acusado de asesinar a su novia, las locuras de los Who sobre el escenario o la macabra historia de Charles Manson, que aseguraba que el disco White Album de los Beatles hizo que desatara por completo su locura. Javier Ramos reúne un buen puñado de historias relacionadas con el misticismo, el ocultismo y la ciencia ficción en La historia maldita del rock (Ediciones Luciérnaga), páginas por las que pululan Chuck Berry, Joy Division, los Ramones, Eric Clapton, AC/DC, Rammstein, Frank Zappa, Bob Marley o Marilyn Manson. También nos habla de algunas muertes absurdas como la de Terry Kath jugando a la ruleta rusa o la del baterista de los Beach Boys, Dennis Wilson, al tirarse al agua helada para recuperar algunos objetos que había lanzado su novia durante un enfado. "El rock and roll se alimenta del riesgo. Se trata de un tipo de música que se arriesga con todo cuanto pudiese parecer mundano y predecible. El éxito en muchas ocasiones ha seguido un camino directo hacia el desastre, la autodestrucción. Este libro trata de ser un compendio de anécdotas y curiosidades, unas más amargas que otras, de la cara oculta del rock and roll", escribe el autor.

El club de los 27

Esta quizá sea una de las historias más conocidas. Pero, ¿cuál es su origen? Según cuenta Javier Ramos “se remonta al final de la era de la paz y el amor, cuando Alan Wilson, Brian Jones, Janis Joplin, Jimi Hendrix y Jim Morrison murieron entre 1969 y 1971, exactamente a la edad de veintisiete años”. Sin embargo, la prensa de entonces no se dio cuenta del paralelismo hasta que Kurt Cobain, 25 años después, decidió, aparentemente, suicidarse. Entonces su madre pronunció unas palabras que la prensa malinterpretó: “Ahora se ha ido y se ha unido a ese estúpido club. Le dije que no se uniera a ese estúpido club”. No se refería a los músicos mencionados sino a tres familiares que anteriormente habían decidido poner fin a sus vidas. 

Kurt Cobain

A esa lista hay que añadir nombres como Robert Johnson, “el rey del delta blues y primer ‘miembro’ de este selecto club” o, en tiempos más recientes, a la promesa de la música Amy Winehouse. “Todas estas muertes, como sabemos, tuvieron un denominador común. Y hasta hoy persisten la duda y la controversia”, escribe el autor. Sigue habiendo dudas sobre la muerte de Jimi Hendrix y se sigue apuntando a teorías conspiranoicas que incluyen a su novia e incluso al FBI. Tan solo unos días más tarde fue Janis Joplin. “Me pregunto si yo muriera…, ¿qué pasaría? ¿Hablarían de mí tanto como de Jimi? No es un mal truco para hacerse publicidad, pero no creo que pudiera morir también en 1970”, dijo la cantante. Y su predicción falló. ¿El misterio? se dijo que murió de sobredosis de heroína “pero esta fue administrada en un momento de enorme embriaguez. Lo más extraño es que no se encontró la jeringuilla con la que se la inyectó”, recuerda el autor. 

Tras estas dos leyendas del rock, el líder de The Doors, Jim Morrison, dijo que él sería el tercero. Y no se equivocó. Lo curioso en este caso es que no se le realizó ninguna autopsia, algo que lleva a muchos a pensar que fue el alcohol lo que lo mató mientras que otros apuntan a la heroína. El caso de Kurt Cobain tampoco ha estado exento de polémica e intriga. De hecho, se sigue cuestionando si fue un suicidio o un asesinato. A la última estrella en entrar en ese club maldito, Amy Winehouse, quizá la tengamos más presente pues seguimos sus aventuras y desgracias de muy cerca. Como dice Ramos, “lo único claro, para algunos, es que el tristemente famoso club de los 27 sigue a la espera de reclutar nuevos miembros”. Esperemos que no.

Esta es sin duda una de las leyendas más conocidas pero hay muchas más. Repasamos algunas de ellas.

Johnny Cash

El Hombre de Negro, el hombre del country, el hombre que cantaba a los desfavorecidos, el hombre que estuvo hasta en siete ocasiones en prisión. El cantante, para dejar los campos de algodón se alistó en el Ejército, donde su misión era “interceptar las transmisiones en morse del enemigo soviético. Fue el primer soldado en comunicar que Joseph Stalin, presidente de la URSS, había muerto en 1953”. Sin embargo, son varias y sonadas las andanzas por las que Cash estuvo breves periodos entre rejas: el cantante y su equipo derribaron una pared de un hotel a hachazos para que sus habitaciones estuvieran comunicadas, fue pillado arrancando flores de una propiedad privada, la fuga de gasolina de su furgoneta causó un incendio en los bosques de tres montañas, pintó la habitación de un motel de negro y en otro alojó a un burro. Pero hay más. Javier Ramos destaca la del 4 de octubre de 1965, cuando “fue arrestado por la brigada de narcóticos en El Paso porque sospechaban que llevaba contrabando de heroína desde México, pero no había polvo. En su lugar encontraron una farmacia completa: 688 anfetaminas y 475 tranquilizantes que había escondido dentro de la caja de su guitarra”. Una de las últimas hazañas tuvo lugar en Walker (Georgia), donde “tuvo un accidente automovilístico y la policía le encontró un alijo de pastillas ilegales”.

Led Zeppelin

Jimmy Page estaba obsesionado con el escritor Aleister Crowley hasta el punto de que compró su casa situada a las orillas del lago Ness. También contrató a una persona para que se hiciera con los objetos de Crowley, “un ocultista británico que además fue poeta, pintor, novelista, mago ceremonial y experto satanista, y que fundó la religión Thelema”, escribe Ramos. El ascenso de Led Zeppelin al estrellato fue tan rápido que “provocó que comenzara a hablarse de un posible pacto con el diablo”. La obsesión por el oscurantismo de Page no cesó y este le llevó a comprar la abadía Thelema de Crowley situada en Sicilia. Estando de vacaciones en Rodas junto a Robert Plant y su familia, decidió llegar hasta el preciado edificio. Tan solo un día después la mujer de Plant conducía un coche con sus dos hijos y la hija del guitarrista. De pronto perdió el control del vehículo y como consecuencia del accidente todos tuvieron alguna repercusión excepto la hija de Page. “¿Tuvo Page algo que ver con el accidente? Las malas lenguas aseguraron que el siniestro fue consecuencia de algún rito realizado por el líder de la banda durante su visita a la abadía”.

El día que Ozzy Osbourne 'se comió' un murciélago

El concierto que el músico dio en Iowa en 1982 estuvo un tanto accidentado. En un momento de la noche un fan lanzó un murciélago al escenario. Ozzy lo cogió “pensando que lo que había lanzado era un animal de juguete”, matiza Ramos. Acto seguido el cantante lo mordió con fuerza y le cercenó la cabeza. Osbourne lo recuerda así: “Me parecía falso, de plástico. Por ello, con un gesto teatral, decidí morderlo. Pero el pobre murciélago estaba vivito y coleando, solamente se había aturdido, al parecer por el ruido. Cuando lo mordí sus alas comenzaron a moverse y trató de zafarse…, pero mis dientes ya se habían clavado y le arranqué la cabeza… Podía sentir cómo me manchaba los dientes y la sangre me corría por la barbilla”. Por supuesto fue trasladado al hospital donde le pusieron una inyección antirrábica. Aunque se recuperó del incidente el músico fue acusado de maltratar y torturar animales por la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, asociación que lo siguió durante el resto de la gira para evitar otro incidente similar.

Keith Richards y las cenizas de su padre

Keith Richards

A Keith Richards le va la marcha, eso es conocido. El guitarrista de los Rolling Stones ha estado rodeado de polémicas en un sinfín de ocasiones. En alguna ocasión se ha llegado a decir que se hacía una transfusiones de sangre "con el objeto de quitarse la adicción a la heroína". Por supuesto, conocida era su adicción a las drogas duras y con eso está relacionada una de las anécdotas más disparatadas que le achacan: ¿realmente esnifó las cenizas de su padre? Así hablaba el propio Richards en una entrevista: “¿La cosa más extraña que he tratado de jalar? Mi padre. Jalé a mi padre. Fue cremado y no pude resistir molerlo con un poquito de coca. A mi papá no le hubiese molestado, no le importaba una mierda. Funcionó bastante mal, y aún estoy vivo”. A pesar de sus palabras nunca llegaremos a saber si es cierto o lo dijo para continuar con la leyenda. 

@scamarzana