Jon Berthnal y Tessa Thompson, en 'Él y ella'

Jon Berthnal y Tessa Thompson, en 'Él y ella'

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'Él y ella': un folletín tramposo que reafirma la apuesta de Netflix por las novelas superventas

La serie protagonizada por Tessa Thompson y Jon Bernthal emplea a discreción recursos procedentes de una determinada ortodoxia narrativa propia de Dan Brown o Juan Gómez-Jurado.

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Que la literatura ha sido una fuente inagotable de materia prima para el cine es una perogrullada que quizá ni convendría mencionar. Sin embargo, con la llegada de las plataformas de streaming esta corriente ha aumentado exponencialmente, tal y como refrendan la réplica de fenómenos ya explotados por el cine como El señor de los anillos o Harry Potter.

Una enorme base de lectores, independientemente de la calidad del material original, es sinónimo de captación de abonados, también de mantenimiento de suscriptores dispuestos a pagar cada mes para no perderse ni una sola de las aventuras de sus héroes.

Esta línea de producción está creciendo de manera imparable. Centrándonos en Netflix, su apuesta por las adaptaciones literarias de novelas superventas es evidente. Que un escritor como Harlan Coben tenga su propia colección en la plataforma ya nos da una idea de la dimensión que ha tomado el asunto.

Títulos como El abogado del Lincoln, basado en las novelas de Michael Connelly, superproducciones como El problema de los tres cuerpos, nueva versión de la saga escrita por Liu Cixin, o la compra de derechos de autores nacionales como Javier Castillo (El cuco de cristal), Aro Sáinz de la Maza (Ciudad de sombras) o Mikel Santiago (La última noche en Tremor), refrendan esta decisión editorial.

Él y ella es una nueva muestra de esta tendencia. Por buscar similitudes, este thriller de venganza oscila entre el arribismo de Todo por un sueño de Joyce Maynard, adaptada por Gus Van Sant en 1995, y los bizantinos ajustes de cuentas en la línea de la Gillian Flynn de Perdida, llevada al cine por David Fincher en 2014.

El asesinato de Rachel Hopkins (Jamie Tisdale) en un minúsculo pueblo del estado de Georgia reunirá un año después de su separación a la presentadora de televisión Anna Andrews (Tessa Thompson) y al inspector Jack Harper (Jon Bernthal), encargado del caso. Los dos se afanarán por resolver el enigma mientras sospechan el uno del otro, pues ambos tenían relación con la víctima. Ya saben, pueblo pequeño, infierno grande.

Esta adaptación de la novela de Alice Feeney llevada a cabo por William Oldroyd, conocido por aquella Lady Macbeth (2016) que puso en el candelero a Florence Pugh, nos entrega una historia plagada de traiciones y piruetas de guion.

Tessa Thompson, en 'Él y ella'

Tessa Thompson, en 'Él y ella'

El creador británico emplea a discreción recursos procedentes de una determinada ortodoxia narrativa propia de Dan Brown o Juan Gómez-Jurado. Ahí está el uso artero de la elipsis, suprimiendo pasajes para que el espectador sospeche de determinados personajes. O la proliferación de situaciones límite rayanas en la inverosimilitud, como la del policía que investiga un caso del que es sospechoso.

Tampoco faltan los personajes sobrecargados, como ese Jack Harper que arrastra el duelo por su hija y se hace cargo de su sobrina, desatendida por su madre alcohólica. Pero donde más trampea Él y ella es en el manejo del punto de vista.

La serie se presenta así: “Esta historia tiene dos versiones, la de él y la de ella, eso significa que alguien miente”. El eslogan es falso, pues el relato adopta el punto de vista que le interesa, no solo el de los dos protagonistas, escatima información y genera falsas expectativas, todo para culminar en un giro final que añade la perspectiva de un secundario que, sorpresivamente, será la voz que ordena la historia. Puro folletín.

Él y ella

Dirección: Anja Marquardt, William Oldroyd.

Guion: William Oldroyd, Bill Dubuque, Dee Johnson, Tori Sampson.

Intérpretes: Tessa Thompson, Jon Bernthal.

Año: 2026.

Estreno: 8 de enero.