Ángeles Toledano. Foto: Mara Alonso

Ángeles Toledano. Foto: Mara Alonso

Flamenco

Ángeles Toledano, fenómeno del flamenco actual: "Necesito que el día de mañana se me valore por el fuego lento"

La cantaora jienense regresa al Festival de Nimes con su proyecto 'Sangre sucia'. Un espectáculo con una puesta en escena perturbadora, de vibraciones espectrales y de sombras, que también podrá verse en el Inverfest de Madrid.

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Aunque Ángeles Toledano (Villanueva de la Reina, Jaén, 1995) ya estuvo en el Festival Flamenco de Nimes en 2024 como cantaora en el espectáculo de la bailaora María Moreno o../ o../.o/o./o. (soleá), vuelve ahora con proyecto propio, Sangre sucia, que es también el título del disco que publicó entonces.

Es decir, Sangre sucia, como disco o en calidad de concierto, es una propuesta que continúa dinamizando y nutriendo su actividad artística. “Estoy centrada en todo lo que tiene que ver con el directo, que nos ha llevado a lugares hermosos. Siento que no se apaga la llama de Sangre sucia”.

Nimes es una plaza de prestigio, donde todos los artistas flamencos quieren estar, por la que han pasado durante más de tres décadas las grandes figuras y con un público informado y atento, de amplia experiencia. “Voy con ganas enormes de compartir mi trabajo. El disco es la fotografía de un instante, del momento en que se graba. Pero en el directo la música está viva, va mutando, y eso para el flamenco es lo más atractivo, ya que se puede sentir cómo las cosas cambian”.

Para Toledano, que también estará en el festival Inverfest el 1 de febrero, cada ocasión es algo nuevo, que fluye y sigue creciendo. “Y puliendo eso que nació, llevándolo a otras direcciones también y saboreándolo”.

Con esa intención ha elaborado una puesta en escena perturbadora, de vibraciones espectrales y de sombras, pero que en todo caso tienen un impacto directo, creando inéditas sensaciones sonoras y visuales, que llevan al auditorio a enfrentarse a una realidad desconocida.

Es algo que está ocurriendo cada vez con más frecuencia. Para prescindir de estereotipos, se destierra la silla de anea pintada de abalorios, y el cantaor o cantaora antes inmóvil al lado del guitarrista, se convierte en un personaje que se desplaza de un lado a otro, rodeado de un juego de luces, con humo incluido y de efectos escénicos desacostumbrados en el flamenco.

Claro que en Sangre sucia como disco ya existía esa tendencia. “Siempre pedía que el concepto del disco fuera muy crudo, que no empleáramos mucho tiempo en limpiar las pistas, sino que quería que el carácter de ese ciclo quedara en la grabación. Y también unido a la idea de brujería, pues me vino el título de una de las protagonistas de Harry Potter, si bien el significado tiene mayor amplitud porque me siento más identificada con la parte sucia, no reglamentada, que con la parte normativa de la vida”.

"Me siento más identificada con la parte sucia que con la parte normativa de la vida"

Aunque por regla general el primer disco de cualquiera que comienza su trayectoria en el flamenco suele ser, a modo de carta de presentación, muy clásico, sin embargo no es ese el caso de Ángeles Toledano con una producción no solo elaborada sino un tanto sofisticada: electrónica en primer plano, sintetizadores, programaciones, espacios acústicos deconstruidos... “Porque esa es mi base realmente, yo he empezado por lo que soy y lo que soy tiene esas peculiaridades”.

Alabada y mimada por la crítica, que desde el primer instante vio en ella una renovación decidida del género, Ángeles Toledano inició una actividad imparable. Ahora, cuando habla con El Cultural, descansa en su pueblo, Villanueva de la Reina, Jaén.

Ángeles Toledano. Foto: Mara Alonso

Ángeles Toledano. Foto: Mara Alonso

“Este año he trabajado muchísimo y entre la grabación del disco, los directos y todo lo que nos ha venido... Muy feliz y muy agradecida, pero era indispensable este remanso y poder estar tranquila”. Lo que da lugar para la reflexión y hacer balance, en su caso con una sinceridad tan profunda como descarnada.

“He sacado conclusiones que tienen que ver con la autenticidad, con lo artístico y con lo que para mí es importante. He pensado en eso de ‘la carrera musical’. ¿Pero qué carrera?, si carrera lo atribuyo a correr, a precipitarse y alcanzar a gente y llegar a metas imposibles o aceptar cosas que te ponen encima de la mesa... De eso hay que despojarse porque me he dado cuenta de que no quiero correr, de que necesito hacer las cosas bien, de que el día de mañana se me valore por el fuego lento, por el amor al flamenco, por el amor al arte y por el amor a todas las compañeras y compañeros que tengo a mi alrededor y poder degustarlo todo. La escena flamenca en la mujer está viviendo un momento muy alegre. Hay una generación de gente muy aficionada, que ha indagado en la raíz desde pequeña y que está siendo valiente para querer aportar su visión y su personalidad”.

Ángeles Toledano pertenece a una generación que posee un verdadero arsenal de información para el estudio del flamenco de épocas anteriores. El rescate de documentos sonoros y audiovisuales procedentes del fondo de la historia, más las aulas abiertas de universidades, conservatorios y fundaciones con departamentos especializados en la didáctica del flamenco, hacen que la diferencia con generaciones anteriores sea significativa.

“Las prisas que te impone la industria o a las que te supedita la sociedad, te desplazan de esa verdad y de ese camino. La ansiedad por querer comerte el mundo, a veces te puede apartar de cosas maravillosas, de tu propio diamante, del talento que tengas. Este es el momento, tanto artístico como vital, en el que estoy ahora mismo”.

Rafaela Carrasco en 'Nocturna'. Foto: Beatrix Mexi Molnar / Compañía de Rafaela Carrasco

Rafaela Carrasco en 'Nocturna'. Foto: Beatrix Mexi Molnar / Compañía de Rafaela Carrasco

Raza y talento en Nimes

Siempre que se habla de los grandes festivales flamencos se enaltece la permanencia, y aunque en esta oportunidad su duración es más reducida, el de Nimes, Francia, cumple la 36.º edición.

En la programación aparecen lo mismo Tomatito, con su hijo José del Tomate, que Rafaela Carrasco, por partida doble, anunciando un avance de Humo y el espectáculo Nocturna, y Estévez y Paños con La confluencia, una obra que está recorriendo los más importantes teatros.

Los textos de García Lorca inspiran a Miguel Poveda en Poema del cante jondo, la gaditana María Moreno presenta Magnificat, una celebración de la vida, y la voz imprescindible de Sandra Carrasco se une a la sutil guitarra de su inseparable David de Arahal.

Más uniones: la de las guitarras de Joselito Acedo y su padre para recordar la Sevilla del maestro Niño Ricardo y la del baile de Paula Comitre, Florencia Oz y Carmen Angulo, que se transforman en Parcas. La voz, el ojo, la carne. Además, la presencia bien nutrida de artistas franceses.