Fotografía de archivo del 17 de diciembre de 2021 del director de cine chileno Patricio Guzmán en Madrid.

Fotografía de archivo del 17 de diciembre de 2021 del director de cine chileno Patricio Guzmán en Madrid. EFE/Rodrigo Jiménez

Cine

Muere a los 85 años Patricio Guzmán, el documentalista de la memoria chilena

Fue autor de la mítica y aclamada trilogía La Batalla de Chile, una referencia del documental político por su profundidad e innovador formato.

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J. Yuste
EFE
Publicada

El documentalista chileno Patricio Guzmán falleció a los 85 años en la madrugada del martes en un hospital de París debido a un paro cardiorrespiratorio, ha confirmado la Academia de Cine de Chile.

Según medios locales, el realizador enfrentaba complicaciones desde hace tres años producto de una prolongada enfermedad.

Fuentes próximas a la familia indicaron a EFE que el cineasta se sintió mal el lunes en París, con mucha fiebre, por lo que fue llevado a un hospital, donde falleció hacia las 5.00 hora local (03.00 GMT) del martes.

El aclamado cineasta, radicado en Francia hace más de cuatro décadas, realizó más de una veintena de películas, en su mayoría trabajos documentales, entre los que destaca La Batalla de Chile (1975-1979), trilogía que retrata los álgidos años de la Unidad Popular (1970-1973) y la desestabilización política que culminó con el golpe de Estado contra el expresidente Salvador Allende (1908-1973).

La película, que Guzmán tuvo que sacar clandestinamente del país producto de la persecución de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), se transformó en el documental latinoamericano más difundido de la historia y una obra de referencia del documental político a nivel global.

El material fílmico para la realización del documental, que incluye entrevistas en terreno y registros de las huelgas más emblemáticas del agitado periodo, fue entregado por el icónico escritor y director francés Chris Marker (La Jetée, 1962), que conocía parte de sus trabajos previos.

Nacido en Santiago en 1941, Guzmán desarrolló desde pequeño una especial fascinación por el cine, interés que lo llevó a explorar el formato de 8 milímetros a los 14 años con un grupo de amigos.

En 1960, ingresó a la Escuela de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, para luego continuar sus estudios en la Facultad de Filosofía y Humanidades (1961-65). No fue, sin embargo, hasta finales de la década que Guzmán llegó a la Escuela Oficial de Cine de Madrid, espacio del que tenía referencias y donde el documental sobre la guerra civil española Morir en Madrid (1963), de Fréderic Rossif, le causó una profunda impresión.

"Yo tenía la voluntad de retratar Chile, me gustaba mostrar el conjunto de ese país que nadie conocía, pero cuando entra la política, mucho más, porque cuando Allende es elegido, dije: Esta es la oportunidad de dar a conocer Chile a través de él", relató Guzmán en una entrevista en febrero 2016 al programa español La Tuerka, conversación en la que describió su paso por España como una etapa "estupenda".

Tal era la convicción del director chileno de retratar el proceso de la Unidad Popular (1970-1973) dirigido por Salvador Allende (1908-1973), que al terminar su paso por la escuela de cine madrileña regaló sus pertenencias y junto a su familia regresó a Santiago prácticamente sin ahorros.

El primer año (1972) fue el primer producto cinematográfico de ese impulso, trabajo que Chris Marker pudo ver en un discreto viaje que realizó a la capital chilena con el mismo fin de registrar la llamada vía chilena al socialismo.

Marker renunció a concretar el trabajo, pero la propuesta de Guzmán le causó tal impacto que le ofreció comprar y financiar su proyecto documental.

La película se transformó en la primera piedra de la que sería la obra mayor de Guzmán: la mítica y aclamada trilogía La Batalla de Chile (1975-1979), una referencia del documental político a nivel internacional por su profundidad e innovador formato para la época.

En total, un equipo de cinco jóvenes, entre ellos Guzmán, realizó a las tres partes del filme: La insurrección de la burguesía (1975), El golpe de Estado (1976) y El poder popular (1979), todas películas que llevan impresa la mirada del camarógrafo y director de fotografía Jorge Muller, quien junto a su pareja, la actriz Carmen Bueno, eran militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y permanecen hasta la fecha en calidad de detenidos desaparecidos.

Producto de la represión y persecución política de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), las cintas de La Batalla de Chile tuvieron que ser sacadas clandestinamente del país y enviadas en barco a Estocolmo gracias a una gestión diplomática, para posteriormente ser difundida en las salas europeas.

Pese a estar radicado en Francia desde 1980, Guzmán nunca dejó de situar en el corazón de su obra la memoria chilena, sus más profundas problemáticas políticas y sociales, así como su diversa geografía e identidad.

Esta vocación dio origen a Nostalgia de la luz (2010), El botón de nácar (2015) y La Cordillera de los Sueños (2019), una trilogía que conectó con una sensibilidad particular la búsqueda de los detenidos desaparecidos en el vasto desierto de Atacama con los prístinos cielos chilenos, el agua y el exterminio de los pueblos originarios en la Patagonia con los crímenes de la dictadura, y la Cordillera de los Andes como un testigo y vehículo para entender la identidad chilena.

Su último documental, Mi país imaginario (2019), fue un registro en terreno de la ola de protestas que remeció a Chile desde octubre de 2019, grabando las masivas protestas y enfatizando el rol de las mujeres y del movimiento feminista en los cambios sociales que se desarrollaban en el país.

Entre sus máximos galardones destacan el Oso de Plata al mejor guion de la Berlinale en 2015 por su documental El botón de nácar o el Premio Goya a la mejor película iberoamericana en 2022 por La Cordillera de los Sueños, primer documental que logró ese premio.

Por ese título se llevó además el reconocimiento a mejor documental en el festival de Cannes y por Nostalgia de la luz el Premio del cine Europeo a mejor documental en 2010.

En 2023, Guzmán recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, consolidándose como uno de los cineastas de mayor trascendencia en la historia del país sudamericano.