Nicolás Zárate, en 'Hangar rojo'
'Hangar rojo': un 'thriller' moral que expone el horror del golpe militar en Chile
El debut en el largometraje del chileno Juan Pablo Sallato narra con la tensión del mejor cine de género y el rigor del buen cine de autor la historia real del capitán Jorge Silva, sospechoso entre los mandos del ejército de simpatizar con Allende.
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Hangar rojo fue uno de los filmes más laureados y celebrados del pasado Festival de Málaga. El debut en el largometraje del cineasta chileno Juan Pablo Sallato se llevó los galardones al mejor actor para Nicolas Zárate y al mejor montaje, pero más significativo es que levantara tanto el Premio del Público como el de la Crítica, que no suelen ir de la mano. Pero tiene sentido: se trata de un filme que aúna el ritmo y la tensión del mejor cine de género con el rigor y la profundidad del buen cine de autor.
La película narra la historia real del capitán del ejército Jorge Silva, un ex jefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea que se encarga de formar a jóvenes cadetes en la Escuela de Aviación. Lo conocemos en la noche del 11 de septiembre de 1973: aunque él no lo sepa, ya está desplegándose el golpe militar en el que fue asesinado el presidente Allende y que desembocó en la dictadura de Pinochet.
El protagonista va tomando poco a poco conciencia de lo que se avecina, gracias a una visita inesperada al cuartel, a las calles vacías de camino a casa y a una llamada telefónica que le alerta (y a nosotros espectadores también) en plena noche, mientras su mujer duerme, de que no está en la mejor posición de cara a los inminentes acontecimientos. Y es que Silva, unos años atrás, se convirtió en héroe nacional por, cumpliendo su deber, salvar a Allende de un atentado.
El guion de Luis Emilio Guzmán funciona como una explicación de los mecanismos del horror que pone en funcionamiento la utilización de la violencia para ejercer el poder. Silva es un hombre hierático, de rostro impenetrable, al que es difícil leer. Ante sus superiores defiende la disciplina y la obediencia castrense como su única ideología y su idea parece ser intentar mantenerse lo más al margen posible y rezar para que todo pase rápido.
Pero no será posible. El coronel Jan, un viejo rival, llega a la Escuela de Aviación para convertir uno de sus hangares en centro de detención y tortura e irá poniendo a prueba la lealtad al golpe de Silva.
Lo interesante del filme es que no se le ponen delante un gran dilema moral de golpe sino que tendrá que ir tomando pequeñas decisiones, en la que están en juego tanto su vida como, a la postre, la de su mujer: ¿se puede mirar hacia otro lado ante un abuso a un joven cadete o ante el asesinato y la tortura de jóvenes comunistas? ¿Es justificable participar en el interrogatorio de estos jóvenes si se consigue sacarles información sin el uso de la violencia física? ¿El único límite será el asesinato?
Sallato, recurriendo al blanco y negro y manteniendo con rigor el punto de vista de Silva durante todo el metraje, consigue una narración tensa y vigorosa, que no desfallece. Es en gran medida un thriller modélico, pero además nos plantea la terrible pregunta de qué haríamos nosotros. Y la respuesta no es complaciente. En la disyuntiva entre matar y morir no es fácil ser un héroe.
Hangar rojo
Dirección: Juan Pablo Sallato. Guion: Luis Emilio Guzmán. Intérpretes: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Catalina Stuardo, Arón Hernández. Año: 2026. Estreno: 8 de mayo