Iris y Arco en 'Arco'

Iris y Arco en 'Arco'

Cine

'Arco': un rayo de luz entre distopías oscuras que ilumina el cine de animación de 2025

Tras el éxito de 'Flow', el cine de animación europeo sigue de dulce gracias a un filme que en lo visual se inspira en el anime y en lo narrativo, en 'E.T. el extraterrestre'.

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2025 no ha sido un año particularmente brillante en el cine de animación comercial, con un nuevo pinchazo de Pixar, cuya Elio está lejos de alcanzar la emoción y originalidad de los clásicos de la compañía, o filmes como Zootrópolis 2 de Disney y Las guerreras k-pop de Netflix –eso sí, la película más vista de la historia de la plataforma–, que funcionan bien
en todos sus apartados, pero que no aportan demasiado en ningún aspecto.

Sin embargo, la animación europea, de carácter independiente, tras el celebrado trabajo letón Flow (Gints Zilbalodis, 2024), ha vuelto a mostrar que la limitación de medios a veces es un acicate necesario para alcanzar la excelencia narrativa y visual. Es lo que ocurre con Arco, el debut en el largometraje del dibujante francés Ugo Bienvenu (1987), conocido previamente por los cortos Maman (2013) y L'entretien (2019) y por su obra en cómic.

El filme, que coincide con Flow en alertar sobre la inminente catástrofe medioambiental, sí consigue alcanzar aquel estándar por el que la compañía del flexo se hizo célebre con propuestas como Wall-E (Andrew Stanford, 2008) o Up (Pete Docter, Bob Peterson, 2009): entregar aventuras ambiciosas para el gran público, que preparan a los más jóvenes para una realidad compleja, a veces desalentadora, y que entrega reflexiones e ideas interesantes a los ya talluditos.

Sin embargo, no es precisamente a Pixar a quien, desde un punto de vista estético, mira Bienvenu. En las imágenes de Arco es fácil distinguir la influencia de un género en alza a nivel mundial como el anime, en especial el trabajo de dos clásicos japoneses como Hayao Miyazaki y Makoto Shinkai. En el plano narrativo, en cambio, la película sigue los pasos del Steven Spielberg de E. T. el extraterrestre (1982), con algún guiño a un clásico de la literatura infantil como Peter Pan.

La película transcurre en el año 2075, en donde vemos un planeta Tierra en el que todo lo que preocupa y, de alguna forma, marca nuestro tiempo, ha llegado al extremo, situando el mundo al borde del colapso. Por un lado, el trastorno de las relaciones humanas por la precariedad laboral o el deterioro del medio ambiente. Por el otro, el control de la sociedad a través de una tecnología ultraavanzada al servicio de oscuros intereses.

En ese contexto crece Iris, una niña de un pequeño pueblo sometido a lluvias extremas y bajo la amenaza de un gran incendio, que vive junto a su hermano de apenas un año en una casa con jardín. El robot Mikki es el encargado del sustento y la educación de ambos, mientras sus padres, con cuyos hologramas comparten la cena, trabajan en la ciudad sin apenas descanso.

Un día, Iris presencia cómo cae del cielo Arco. Es un niño de 10 años que viene de un futuro lejano. Para ello, ha utilizado sin permiso un traje arcoíris que permite viajar en el tiempo y que deja una estela multicolor. Pero la trastada no ha salido como él quería y no sabe cómo regresar a casa. A partir de entonces, Iris tratará de ayudarlo, estableciéndose entre ambos una entrañable relación de amistad en un mundo cada vez más terrorífico.

Iris, el robot Mikki y el resto de la familia en 'Arco'

Iris, el robot Mikki y el resto de la familia en 'Arco'

Más allá de la peripecia que protagonizan Iris y Arco, tan emocionante como adorablemente estrafalaria –con el impagable alivio cómico de los tres hermanos que cazan alienígenas–, la propuesta tiene la virtud de dejar un rayo de esperanza, pintando un luminoso futuro lejano que se distancia de la habitual distopía oscura y apocalíptica.

Arco

Dirección: Ugo Bienvenu.

Guion: Ugo Bienvenu, Félix De Givry.

Año: 2025.

Estreno: 23 de enero