Stanislavblog por Liz Perales

Concha Piquer, coplas de una España rediviva

Diana Navarro se mete en la piel de la coplista en 'En tierra extraña', musical del Teatro Español que procura un reencuentro con la historia sentimental de nuestro país de hace casi un siglo

26 noviembre, 2021 17:46

La copla En tierra extraña da título al musical consagrado a Concha Piquer que se representa hasta el 2 de enero en el Teatro Español de Madrid y que permite disfrutar del popular repertorio de la cantante interpretado magníficamente por Diana Navarro y enmarcado en una amena historia. Con coplas sobre mujeres de mala vida, de amores infieles o imposibles, de gitanerías y toros, letras de un costumbrismo español y andalucista que gran parte del público conoce y tararea, el musical procura un reencuentro con la historia sentimental de nuestro país de hace casi un siglo.

Este espectáculo es también un quiebro en la cartelera que hoy se estila en Madrid, donde cualquier incitación al sentimiento patriótico —como hace de una forma emotiva y natural la canción de En tierra extraña— se ve como una antigualla si no herejía ideológica. Pero la copla tiene una tradición tan arraigada en nuestro pueblo que sería una sonora tontería resistirse a ella. Lo sabía José María Cámara, uno de los productores musicales de éxito de España —tristemente fallecido el pasado mes de agosto— y cuya falta de prejuicios musicales a la hora de escoger artistas hizo que tuviera esta idea de espectáculo que compartió con Juan Carlos Rubio para que le diera cuerpo dramatúrgico.

A partir de la vida de la cantante, la más admirada de la órbita de la copla, Rubio ha construido un buen texto que mezcla realidad y ficción, bien dialogado, con personajes vívidos y que, ambientado en momentos inmediatos al estallido de la guerra, busca la equidistancia política. Imagina un encuentro de Piquer con su letrista Rafael de León y Federico García Lorca mientras la cantante ensaya en el teatro. León ha convencido a Lorca para que se presente ante Concha, ya que esta quiere pedirle que le escriba una canción.

Luego descubrimos que las intenciones de Piquer son otras, y con ello el autor Rubio muestra cuál es su propósito: romper con la leyenda que identificó a la cantante de partidaria del régimen franquista porque se quedó en España después de la Guerra Civil y mostrar también que los artistas antes de 1936 no estaban tan enfrentados políticamente como muchos se empeñan en sostener. En la obra se habla, por ejemplo, de la relación de Lorca con Primo de Rivera, ambos poetas y que se sabe se trataron en la vida real. La otra idea que atraviesa la obra es el sentimiento de españolidad que esgrimían tanto los artistas de un bando como del otro, y que explica el título del espectáculo. Rubio emplea astutamente en su trama este sentimiento para justificar que Lorca permaneciera en España tras estallar el conflicto, de manera que no pudo evitar su trágico destino.

Diana Navarro, Alejandro Vera y Avelino Piedad interpretando a Lorca, De León y Piquer. Foto: César Cámara

Es más que posible que Lorca y Piquer coincidieran en la vida real, aunque no hay testimonio documental de ello, pero hay que pensar que Rafael de León y Lorca eran amigos —en la obra se les relaciona sentimentalmente— y es más que plausible que dos de los personajes más célebres del momento quisieran conocerse. La anécdota que une al trío sirve para presentarnos a una temperamental Concha Piquer, una mujer muy libre e independiente, amancebada con un hombre casado y embarazada de él, lenguaraz y de gran profesionalidad, encarnada por Diana Navarro que con sus facultades canoras hace suyo el repertorio de la cantante, despertando el aplauso del público cada vez que termina temas como Tatuaje, Mari Trini, Ojos verdes, Romance de la otraSe incluyen temas americanos como If you knew Susie o My mammy que recuerdan el lustro que Piquer trabajó en Broadway y donde cuentan que aprendió la gran técnica vocal y la disciplina artística que luego practicó. E incluso hay dos temas nuevos compuestos para la ocasión a partir de versos de García Lorca: En la Habana y El amor oscuro.

Diana Navarro está acompañada de los actores Alejandro Vera, en el papel de Lorca, y Avelino Piedad, en el del letrista Rafael de León. Piedad, que también toca el piano, compone un personaje muy simpático, un sarasa inspirado que mantiene con la Piquer una relación de absoluta confianza y para los que Rubio ha escrito unos diálogos divertidos y ágiles, que revelan el ambiente libre que rodeaba a las estrellas de la copla. Por su parte, Vera se desenvuelve también como intérprete y cantante  

Este En tierra extraña trae el recuerdo de dos espectáculos precedentes también de gran nivel. Por un lado, el espectáculo Miguel de Molina al desnudo, de Angel Ruíz, estrenado hace más de nueve años y en el que el actor y cantante da vida al cantante malagueño de La bien pagá, dentro de una dramaturgia que le permite contar su vida. Molina, junto con Angelillo, fue la única voz masculina de copla en los años 30 y un gran competidor de la Piquer en perseguir las mejores canciones y los mejores compositores.

El otro espectáculo no es de copla, sino de su precedente, la tonadilla, y es el que Hugo Pérez de la Pica dedica a Raquel Meller y que acaban de reponer en el Teatro Tribueñe de Madrid: Por los ojos de Raquel Meller, una preciosidad de musical que recupera los cantables de la artista de sesgo cosmopolita pero también sus números de raigambre española.

@lizperales1

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