Montaje con Ezequiel, dueño de Casa Ezequiel, y el número 79.432, agraciado con el Gordo de la Lotería de Navidad

Montaje con Ezequiel, dueño de Casa Ezequiel, y el número 79.432, agraciado con el Gordo de la Lotería de Navidad

Sociedad

Ezequiel, vecino ganador de la Lotería en Villamanín: “Yo estoy a favor de una quita y cobrar el 90%, es que me parece de cajón”

El afectado tenía cuatro papeletas ganadoras del Gordo de Navidad y comentó que en las calles de Villamanín se vive una situación muy tensa.

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Las claves

Villamanín vivió una gran alegría tras ganar el Gordo de la Lotería, pero un error administrativo convirtió la celebración en un problema.

La Comisión de Fiestas vendió más papeletas de las disponibles, generando incertidumbre sobre el reparto de los premios.

Ezequiel, hostelero y afectado, propone aceptar una quita y cobrar el 90% del premio como solución para el pueblo.

La mayoría de los vecinos apoya esta medida, aunque la situación ha provocado tensiones y un ambiente de tristeza entre los habitantes.

El pasado 22 de diciembre, el pequeño municipio de Villamanín, León, se vio envuelto en la euforia al descubrir que les había tocado el Gordo: unos 80.000 euros por cabeza entre los 300 habitantes que compraron 450 papeletas de la Lotería.

No obstante, la emoción rápidamente se convirtió en una pesadilla al descubrir un fatídico error: la Comisión de Fiestas vendió más papeletas de las disponibles.

Desde entonces, los vecinos se encuentran en un clima de constante debate tratando de descubrir qué hacer con el dinero del Gordo. Ezequiel, afectado por este problema administrativo, calificó la situación en el programa Más Vale Tarde como "muy triste".

"Un error monumental"

Casa Ezequiel es uno de los restaurantes más famosos de la zona e, incluso, se comenta que es uno de los restaurantes de España que más factura cada año. Este lugar, ubicado en la carretera N-630, a la entrada del pueblo, supone 'un punto de encuentro' entre León y Asturias.

Ezequiel es dueño de este restaurante que, además de preparar muy buena comida, aquí se vendieron boletos de la Lotería de Navidad: "Aquí se vendió un talonario entero y luego otras participaciones más sueltas", recordó el hostelero.

Él mismo también compró participaciones: "Mi mujer que hace las cuentas se quedó con cuatro papeletas; tenemos dos hijas mayores, una por cada hija, y otras dos para nosotros", comentó.

Sin embargo, a pesar de la época de festividades, el vecino reveló que "la situación aquí es muy triste, porque de una alegría inmensa por haber ganado la Lotería, hemos pasado a una tristeza grande".

"No sabemos cómo acabará todo esto, si se podrá cobrar siquiera y la gente está muy pendiente de las noticias y de lo que sale porque la situación es muy complicada ahora", expresó Ezequiel.

Lo cierto es que el hostelero no dudó en señalar que lo que hay en Villamanín es "un lío... pero bastante fuerte".

Los vecinos de Villamanín recordarán siempre el número 79.432 que convirtió a esta pequeña localidad en un entorno muy hostil.

Los vecinos siguen con la incertidumbre de qué ocurrirá con las diez papeletas que se vendieron y que no estaban asignadas, lo que supondría una suma de hasta cuatro millones de euros que no se pueden cobrar.

Ezequiel, dueño de Casa Ezequiel, en Villamanín (León).

Ezequiel, dueño de Casa Ezequiel, en Villamanín (León). laSexta

Con esto, Ezequiel reveló que el bando que ha tomado en esta guerra ha sido el de "ceder": "Hay dos cosas aquí a tener en cuenta: una es que gracias a estos chicos tenemos el premio, porque son ellos los que trajeron las participaciones", comentó.

"Después han cometido un error monumental y ellos lo están pagando además del resto", sentenció firme el hostelero. Así, señaló que "yo estoy a favor de una quita y cobrar el 90% es que me parece de cajón".

Además resaltó: "Cada uno tiene su opinión, pero que tengamos 26 millones y pico de euros ahí para un pueblo como Villamanín y que no los cobremos... no sé en qué acabará esto, pero es una pena muy grande, después de la gran alegría que tuvimos".

Con este tono de pesar, el vecino comentó que la reunión que se había tenido para hablar sobre qué hacer con el premio fue "muy desagradable", pero que "la mayoría del pueblo está a favor de hacer la quita para solucionar el problema".

"Al final lo perdemos un poco todos", expresó el hostelero mostrando una actitud de 'vaso medio lleno' frente a la situación: "Si se pudiese conseguir cobrar el 90% del premio, al final es una cosa que te ha tocado y es el 90% del premio".

Sobre dicha reunión, que ocurrió el pasado viernes 26 de diciembre, Ezequiel no dudó en confesar que hubo mucha crispación. Principalmente porque los chicos de la Comisión de Fiestas, al ser muy jóvenes, "tienen falta de experiencia y se precipitaron".

Con lo cual, sus explicaciones tenían "errores", lo que resultó en que incluso se escuchasen amenazas hacia ellos y, tras "tres o cuatro horas" de reunión, se disolvió.

Sin embargo, Ezequiel no dudó en admitir que "no sirvió de nada". Así, los vecinos de Villamanín continúan viviendo una pesadilla digna de un relato fantasioso.