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Los escritos de Aby Warburg, el pensador que reinventó la historia del arte a partir de Botticelli
Alianza recupera un tomo esencial que nos acerca a su peculiar interpretación de las imágenes.
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Es sorprendente pensar que un intelectual de la talla de Aby Warburg (Hamburgo, 1866-1929) nunca escribiera un libro, aunque atesoró miles de ellos.
La pervivencia del paganismo.
La pervivencia del paganismo
Aby Warburg
Traducción de Felipe Pereda Espejo y Elena Sánchez Vigil. Alianza, 2026. 592 páginas. 34,95 €
Publicó artículos, impartió conferencias, escribió una ingente correspondencia e incluso concibió un atlas de imágenes, pero jamás un volumen unitario.
Ahora tenemos la suerte de poder acercarnos a los textos de toda una vida a través de este tomo enciclopédico titulado La pervivencia del paganismo.
Sus investigaciones sobre Sandro Botticelli, la cultura florentina del Renacimiento, el mecenazgo de los Medici, la astrología, Lutero, la magia o la supervivencia de los dioses paganos en la Europa moderna constituyen el núcleo de este completo compendio dividido en dos volúmenes.
El primero repasa el Renacimiento de Botticelli (objeto de su tesis doctoral presentada en 1892 en la Universidad de Estrasburgo), los Medici o la pintura florentina de los Uffizi, mientras el segundo profundiza en este mismo periodo histórico en Alemania a través de la figura de Durero, Lutero o la vida cultural de Hamburgo.
Se trata de un compendio imprescindible para adentrarse en su pensamiento, aunque dista mucho de ser una lectura ligera.
Es una investigación exigente en la que demuestra que el Renacimiento no fue una simple recuperación de la Antigüedad clásica, como sostenía buena parte de la historiografía, sino el escenario de una tensión permanente entre el impulso racional, de raíz apolínea, y la persistencia de las fuerzas dionisíacas, mágicas y paganas que sobreviven en la memoria colectiva.
Esta segunda edición recién publicada, revisada y prologada por Felipe Pereda, afina la compleja traducción de conceptos fundamentales de su vocabulario, como Denkraum (espacio para el pensamiento), Nachleben (supervivencia) o Pathosformel (fórmulas del pathos).
Mucho antes de la IA, Warburg ya había imaginado una epistemología de la afinidad, donde una imagen convoca a otra y el pensamiento nace de constelaciones inesperadas.
Warburg no se consideraba un historiador del arte al uso –disciplina que juzgaba demasiado estrecha para explicar la complejidad de las imágenes–, sino un historiador de la cultura visual.
La vigencia de su pensamiento se actualiza no solo porque fue un escritor enormemente imaginativo, especulativo incluso, también por su gran erudición y rigor filológico. Este libro es una lectura esencial si le interesa entender la pintura y la arquitectura del Renacimiento desde sus fuentes literarias, mitológicas y formales.
Aby Warburg fue un hombre atormentado. A los trece años selló con su hermano Max su renuncia a la herencia familiar, el poderoso banco de los Warburg, de origen judío, que le correspondía como primogénito, a cambio de que le comprara todos los libros que deseara.
Aquella pulsión coleccionista, dirigida tanto a los libros como a las imágenes, acabaría dando origen a la extraordinaria biblioteca que hoy constituye el Warburg Institute. Tras su muerte en 1929 y el ascenso nazi en 1933 sus 60.000 volúmenes fueron evacuados de Hamburgo y trasladados a Londres.