Image: El dominio ornamental de Rufo Criado
Composición, 2012
En plena madurez creativa, dedicado exclusivamente a su trabajo artístico, Rufo Criado (Aranda de Duero, 1952) ha deparado en el último lustro una sucesión de exposiciones tan intensas como reveladoras de las raíces de su concepción estética, a la vez que abría sus obras a técnicas y fórmulas nunca antes empleadas y con las que obtiene resultados igualmente brillantes. Meridiana y explícita en el enunciado del título, Contrapuntos ornamentales, esta exposición resulta equiparable a la hermosísima muestra en la Sala Rekalde de Bilbao en 2012, y a la que le dedicó en CAB de Burgos dos años antes.En todo este tiempo, el interés de Rufo Criado por nuevas técnicas, distintas a las de la pintura o la escultura, se ha consolidado en un dominio expresivo y elocuente discurso, como en la obra Contrapuntos, que vemos en esta exposición. Las pinturas hechas con acrílico, son complementarias de aquellas que tienen una base de impresión digital, sobre las que luego actúa el pintor; y unas y otras dialogan o parafrasean a las impresiones digitales puras, sean éstas integrantes de una serie, como unidades solas. En el caso de las primeras, se añade al suyo el universo visual que despliega la proyección de vídeo.
Otra cosa es que, manteniendo incólumes las bases sobre las que asienta su entendimiento de la abstracción geométrica, en el que ya ha hecho suyo tanto su estar en el paisaje natural como su deambular urbano, aborde ahora uno de los aspectos de la pintura más controvertidos en Occidente desde la irrupción y predominio de las vanguardias del siglo XX y que mantiene ahí los términos de la polémica: la ornamentación, aquello que es sinónimo de artístico y decorativo. Para pensarlo, el artista ha vuelto sobre su propia mirada a los templos mogoles y de la India y a las mezquitas de Marruecos y Estambul, buscado, como si se tratara de una investigación matemática y espiritual, las relaciones y contrastes que cabe establecer entre sus leyes y las de su propio sistema. Las conclusiones no pueden ser más asertivas.
Así, la serie de pinturas llamada Ornamentales encuadran o definen figuras surgidas del libre juego de las líneas, que originan formas racionales y otras imposibles, existentes sólo en la geometría plana. Unas y otras, adquieren corporeidad y dinámica por la sustancia y combinación de los colores, siendo la suya una paleta tan personal y exclusiva como alusiva a figuras antecedentes especialmente poderosas, como Matisse o Frank Stella.
Detalle de Estambul 7
En otras obras, como en las impresiones digitales de Estambul, fragmentos de fotografías de techos, mosaicos, alfombras u otros objetos combinan, en cortes de franjas verticales, con las realizaciones digitales de su mano, aunando líneas de fuerza, y alternando filigrana y color. Aún más, contradicciones formales elementales, como la contraposición fondo-forma, o sólido-hueco, la vibración de la línea o su sostenimiento estático alcanzan formulaciones especialmente vibrantes en las cajas de luz y en la gran composición digital sobre lona.El montaje en el Centro de Arte de Alcobendas es otro de los puntos fuertes de la exposición, donde volvemos a constatar la experiencia de Rufo Criado. Personalmente, el más satisfactorio sobresalto me vino al contemplar cuatro acrílicos sobre lienzo especialmente sobrios y casi ortogonales, los Ornamentales 11, 12, 13 y 14.