Clara Janés, por Gusi Bejer
La historia de La indetenible quietud (Siruela), el último libro de Clara Janés (Barcelona, 1940), es cuento largo: en 1973 conoció a Eduardo Chillida en una exposición y comenzó entre ambos un diálogo sobre la creación que acabó cristalizando en 1998 con la edición de este libro. Una joya bibliográfica, con 32 poemas de Janés y seis grabados de Chillida, de 100 ejemplares y un precio de 1.250.000 de las antiguas pesetas, que se vendió en galerías de arte. Ahora lo recupera Siruela, con una parte inédita y para todos los públicos.
PREGUNTA: ¿Qué es hoy La indetenible quietud?RESPUESTA: Lo que se gestaba era hacer un libro, pero la idea inicial era otra. La indetenible quietud no empieza hasta el verano del 93, si no me equivoco, y lo escribí en un mes.
P: Por curiosidad, ¿por qué fueron necesarios casi 20 años para que viese la luz?
R: No se trataba de una necesidad, pero ese tiempo fue muy positivo. Me ayudó a comprender y encontrar explicaciones a lo que yo captaba intuitivamente en la obra de Chillida.
P: Sí, pero ¿qué aporta ahora el libro, una década después?
R: El tiempo en arte cuenta muy relativamente. En cualquier caso ahora quien quiera leer el libro no necesita ya acudir a la edición alemana, que es bilingue.
P: ¿Y la segunda parte, "Sondas al infinito"?
R: Me pareció un interesante complemento a los poemas.
P: ¿Se dejaron Chillida y usted algo en el tintero?
R:¿Tienen fin los diálogos si no los interrumpe la muerte?
P: ¿Qué cree que le diría el escultor de todo lo visto y vivido tras su muerte (como que Tindaya siga en el limbo, por ejemplo)
R: Era muy inteligente, seguramente no diría nada.
P: ¿Y de la instrumentalización de la cultura por el nacionalismo (de todo tipo) y por los políticos?
R: El verdadero artista es humilde y sabe que su problema fundamental es la obra.
P: ¿Qué haría falta para que Clara Janés entrase en campaña?
R: Nunca he dejado de estar en campaña.
P: Volviendo al libro, ¿tanto tienen que ver la escultura y la poesía?
R: La escultura de Chillida es poesía.
P: ¿Y ambas con las ciencias?
R:Las ciencias dicen el universo, también lo dicen la poesía y la escultura.
P: ¿La poesía con el infinito?
R: El no saber.
P: ¿Y Clara Janés con Chillida?
R: La poesía.
P: ¿Hay algún artista contemporáneo con quien le gustaría repetir la experiencia?
R: Tengo un proyecto pero aún no he osado formularlo.
P: ¿Y alguno con quien jamás se embarcaría?
R: Casi con ninguno me embarcaría.
P: ¿Sigue sintiendo que "el deseo de saber lo que uno no sabe tiene un poderío insuperable"?
R: Eso lo dijo Chillida y tal vez esté ahí la clave. Para mí también es así.
P: Perdone la impertinencia, pero ¿no teme asustar al público escribiendo poemas sobre fractales?
R: Los fractales son entes sencillos y hermosos, ¿a quién iban a asustar?
P: O sea, ¿no es una autora demasiado arriesgada, en estos tiempos en los que se prima tanto la facilidad?
R: Yo sólo miro lo que pide el poema, lo que el poema me está queriendo decir.
P: ¿Cómo ha logrado mantenerse al margen de las luchas entre sectas poéticas, conquistando el respeto de todas ellas?
R: Si es así, será precisa-mente porque no me muevo del poema.
P: ¿El lector de poesía es en España una especie lectora a proteger?
R: No hay que proteger a nadie, todo vive y muere, la historia, las sucesiones, deciden.
P: ¿Y el traductor?
R: Ahí entramos en cuestiones laborales. Se trata de derechos, de oferta y demanda. Y de justicia.
P: ¿Y el editor?
R: Yo cada vez creo más en el manuscrito y en la voz.
P: Hablando de traducciones, acaba de aparecer su versión de 9 piezas de teatro Nô: ¿una vía para aumentar el conocimiento de una cultura que nos es muy ajena?
R: Un sueño de adolescencia cumplido. ¡Que alegría!
P: Sin embargo, explica en el prólogo del libro que su simbolismo no está al alcance de todo el mundo... ¿La cultura sigue siendo clasista?
R: Lo explica Kayoki Takagi. Yo con frecuencia creo que no es necesario ni entender el idioma.
P: ¿Qué verso ajeno, qué poeta, recomendaría a un joven inexperto, y por qué?
R: El verso: "ROSA RUBEA NIGREDO TRANSPARENS", el poeta: Juan Eduardo Cirlot. En él se puede aprender de modo inagotable.
P: ¿Y qué poema suyo?
R: "Miro tus ojos/ hasta que mis ojos desaparecen", de Vilanos.
P: ¿Qué poetas jóvenes le interesan más?
R: Me interesa un poeta muy joven, Pablo Fidalgo, y todavía es inédito.
P: ¿Tienen razón quienes creen que la poesía joven española está demasiado pendiente de los medios y del dinero, y demasiado poco del trabajo y la inspiración?
R: Creo que los de verdad interesantes, como Pablo, son capaces de retirarse a una cueva perdida y escribir y nada más.
P: ¿Y ahora qué? Porque me la imagino traduciendo algo inédito de Holan, o versificando sobre ecuaciones
R: Me han pedido, como poeta visual, que
me reinterprete a través de una carta del Tarot y estoy en ello.