Carlos Sainz, en el paddock del GP de China.

Carlos Sainz, en el paddock del GP de China. Reuters

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El palo de Carlos Sainz a la F1 por el cambio de reglamento: "Si no cambiamos, habrá grandes accidentes en algún momento"

La nueva normativa no es del agrado del madrileño, quien teme que pueda pasar alguna desgracia si no se produce alguna novedad con respecto a las salidas.

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Carlos Sainz fue uno de los primeros en advertir que el nuevo reglamento de la Fórmula 1 necesitaría correcciones o ajustes. La normativa apostó por un equilibrio del 50/50 entre energía de combustión y eléctrica, una decisión que está condicionando el arranque del Mundial.

El piloto madrileño pidió tiempo antes de posicionarse y, ahora, parece tener clara su opinión. "Adelantar a otro coche como si estuviese parado no forma parte del ADN de la F1, para mi no es F1", sentenció este jueves durante la rueda de prensa previa al Gran Premio de China.

El piloto de Williams reconoce que no tiene claro cuál es la solución técnica al problema, pero sí considera que el concepto actual no está funcionando como se esperaba.

"No conozco las soluciones, no soy ingeniero. No entiendo cuál la potencia necesaria para, por ejemplo, aumentar el flujo de combustible, aumentar un poco más la racarga o reducir la asignación de recarga... No tengo ni idea de cuál es la solución o el equilibrio adecuado", expuso el madrileño.

"Lo único que diría es que, incluso después de los entrenamientos libres, Australia dejó claro que la fórmula que ideamos a principios de año, con una situación híbrida al 50%, probablemente no sea la definitiva ni la correcta", valoraba.

Optimista de cara al futuro

En cualquier caso, Sainz confía en que el paso de las carreras y el análisis del comportamiento de las nuevas unidades de potencia permitan introducir mejoras.

"Cuanto más hablo con la gente y más comprendo la opinión de todos, incluso en los de cabeza, parece que todos están bastante de acuerdo y espero que esto cambie un poco a medida que avance el año y conozcamos mejor la normativa de la unidad de potencia", deseó el piloto de Williams.

Carlos Sainz, en el paddock de Fórmula 1 con el equipo Williams

Carlos Sainz, en el paddock de Fórmula 1 con el equipo Williams Europa Press

El madrileño asume que parte de la solución puede llegar a través del desarrollo técnico, aunque cree que el reglamento también deberá intervenir.

"Bueno, seguro que habrá una combinación de desarrollo de motores, de software, pero el desarrollo tiene sus límites, y creo que al final necesitaremos un poco de ayuda del propio reglamento, como dije después de la carrera de Australia. Esto es Fórmula 1 y la que se ha ideado no es la más pura ni la que más se ajusta al ADN de la Fórmula 1, así que creo que necesita algunos ajustes", valoró.

Entre los aspectos que más le preocupan está la pérdida de velocidad al final de las rectas provocada por el llamado clipping -la caída de potencia eléctrica- o el superclipping, cuando la batería se agota por completo.

"No me gusta ver cómo la velocidad punta disminuye en mitad de una recta y tener que perder 30-40 km/h en un 'superclipping' en medio de una vuelta de clasificación. No me gusta tener que acelerar y dejarlo todo en medio de una vuelta de clasificación, y no me gusta, digamos, la carrera que vimos en Melbourne...", aseguró.

También criticó la gran diferencia de velocidad que se produce cuando se activa el sistema de adelantamiento.

"Creo que las velocidades que tenemos al usar el botón de aceleración (boost) y el modo de adelantamiento, con una diferencia de 60 km/h entre adelantar y adelantar como si el otro coche estuviera completamente parado, no es un adelantamiento real de Fórmula 1. Cualquier cosa que te permita hacer eso, creo que, en cierto modo, se puede llamar artificial. He visto a algunos llamarlo artificial, yo simplemente, no lo considero parte del ADN del deporte", expuso.

"Creo que el ADN del deporte es ponerse en posición de adelantar y finalizarlo con una frenada potente o una buena curva. La energía solo debería permitirte llegar a ese punto, pero no adelantar a alguien como si estuviera completamente parado. En cuanto al reglamento y cómo llegamos a este punto, creo que la mayoría de los pilotos coinciden en que no es muy divertido de conducir", analizaba Carlos.

Preocupación por la seguridad

Más allá del rendimiento, el piloto también mostró su inquietud por algunas situaciones de seguridad, especialmente en las salidas. El incidente vivido en Albert Park, cuando varios pilotos tuvieron que esquivar a Liam Lawson casi detenido, encendió las alarmas.

"Todos lo vimos y es un doble golpe, porque las salidas son complicadas este año y, además, los pilotos de atrás van más rápido al llegar al frente del grupo. Creo que hay dos puntos principales en cuanto a la seguridad este año. Uno son las salidas y las situaciones que ya vieron en los entrenamientos y que se volvieron a ver en Melbourne", destacó.

El español vaticinó que, si no se toman medidas, existe el riesgo de que se produzca un accidente grave.

"Tuvimos muchísima suerte de que no pasara nada con Liam y Franco, y tengo la sensación de que habrá uno de esos grandes accidentes si no cambiamos nada en la salida en algún momento de este año. Cruzo los dedos para que tomemos medidas a tiempo para mejorarlas y que nunca ocurra, pero si no hacemos nada, tengo la sensación de que en algún momento veremos una de esas situaciones", advirtió.

Además, también cuestionó el comportamiento de los coches en los adelantamientos cuando se utilizan los modos aerodinámicos abiertos.

"El segundo punto para mí es, en general, los adelantamientos con el modo SM (aerodinámica activa con alerones abiertos) en la recta y las velocidades de cierre de 40, 50 y 60 km/h (de diferencia) sin carga aerodinámica en el coche procedente del SM), se vuelve todo muy turbio, se pone muy turbio cuando luchas contra otro coche. En general, no me parece correcto", certificó.