James Vowles, junto con Carlos Sainz
El jefe de Carlos Sainz baja las expectativas en Williams: "El año que viene no estaremos donde quiero que estemos"
James Vowles ha celebrado la renovación del madrileño, de quien ha dicho que "es más que un piloto" por todo lo que aporta.
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James Vowles no ha querido maquillar la situación de Williams. El responsable del equipo británico ha hecho una radiografía del momento que atraviesa la escudería y reconoció que varios errores cometidos durante el invierno condicionaron de forma importante el rendimiento del FW48.
Según explicó en el desayuno que la escudería de Grove ha ofrecido a los medios españoles entre los que se encontraba EL ESPAÑOL, "fueron seis o siete grandes errores" los que marcaron el desarrollo del coche, desde la llegada tardía del monoplaza hasta un exceso de peso.
Vowles admitió que el equipo había afrontado el invierno con mucha confianza después de haber sido el quinto equipo la temporada pasada, pero el desarrollo de este curso les ha puesto en su lugar: Williams no solo está lejos de los Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull, sino que además han dado un paso atrás.
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El coche actual continúa teniendo sobrepeso y el equipo tomó decisiones equivocadas en materia aerodinámica como consecuencia de haber trabajado con una altura de pilotaje incorrecta.
Parte de esos errores ya están siendo corregidos y en Bakú llegará un paquete de mejoras, pero quiso dejar claro que la recuperación no será inmediata.
Un salto adelante, pero no suficiente
La gran incógnita para Williams pasa ahora por saber hasta dónde puede llegar el proyecto de 2027. Vowles quiso rebajar las expectativas más optimistas y avisó de que el próximo año no convertirá automáticamente a la escudería en un equipo capaz de luchar de forma habitual por podios y victorias.
El cambio de reglamento de 2026 ha sido, según recordó, el mayor en 25 años, mientras que las modificaciones previstas para el año que viene serán considerablemente menores. Esa circunstancia debería permitir a Williams construir sobre una base mucho más estable y evitar algunos de los problemas que han condicionado el proyecto actual. "Los cambios del próximo año no crearán los problemas que crearon este año", señaló.
Sin embargo, el británico fue claro al señalar que ni siquiera el coche del próximo año estará todavía donde él considera que debe estar. "Ni siquiera el año que viene estaremos donde quiero que estemos, donde Carlos necesita que estemos. Simplemente será un paso adelante", advirtió.
James Vowles atiende a los medios españoles en el motorhome de Williams.
La esperanza está puesta en algo más ambicioso que un simple salto de rendimiento. "Carlos tiene visibilidad de lo que estamos haciendo en la fábrica, lo que estamos cambiando, en lo que estamos trabajando, lo que está pasando en el túnel de viento, lo que está pasando en el simulador, y él está conduciendo el coche del año que viene", explicó. "Puede ver que es un buen paso adelante para el próximo año".
Para Vowles, sin embargo, la verdadera razón para el optimismo está más allá de 2027. El británico considera que Sainz apostó por Williams no solo por la posibilidad de mejorar el próximo coche, sino por la perspectiva de formar parte de una reconstrucción a varios años vista.
"Lo que él puede ver más es a largo plazo, más que solo un año", explicó Vowles. "Hay algunos conceptos realmente interesantes que son a varios años vista, y es por eso que quería estar aquí durante ese período de tiempo".
Un examen en Bakú
El siguiente paso llegará en Bakú, donde Williams introducirá un nuevo paquete de mejoras. No obstante, más allá del impacto en los tiempos, Vowles destacó que prefiere comprobar que van por el buen camino en el desarrollo del coche. "Quiero asegurarme de que estamos añadiendo rendimiento y que eso se traduce en la pista y de que los métodos que estamos utilizando se puedan utilizar en nuestro futuro".
La evolución de Bakú será, por tanto, una especie de examen. Williams necesita comprobar que lo que funciona en sus herramientas de desarrollo también funciona cuando llega al circuito. El rendimiento absoluto será importante, pero más lo será la correlación entre fábrica y pista.
En ese proceso, Vowles situó a Carlos Sainz en un papel especialmente relevante. El jefe de Williams destacó que el español aporta mucho más que rendimiento al volante y lo describió como un líder capaz de impulsar a una organización y de trasladar su experiencia a los ingenieros.
"Carlos es más que un piloto, mucho, mucho más", afirmó tras destacar su capacidad para liderar y conseguir que un equipo avance en la dirección correcta. "Es un líder, pero entiende lo que es liderar organizaciones y hacerlas avanzar", explicó.
Carlos Sainz, durante la qualy del GP de Bélgica.
Más allá del coche, Vowles puso sobre la mesa una de las dificultades estructurales que Williams arrastra frente a los grandes equipos. El británico explicó que Mercedes, Red Bull o Ferrari parten con una ventaja importante en sistemas y herramientas de software utilizadas para diseñar y fabricar los monoplazas.
Williams, según detalló, necesita invertir entre seis y ocho millones de dólares anuales en este ámbito. Esa inversión sale además del mismo límite presupuestario que condiciona el desarrollo deportivo, lo que genera una doble desventaja: los trabajadores son menos eficientes y, al mismo tiempo, una parte del presupuesto disponible debe destinarse a corregir esa ineficiencia.
"Cuando diseñamos el coche, le pedimos a nuestra gente que sea probablemente un 30% menos eficiente en su tiempo de lo que sería en cualquier otro sitio. Y luego estoy tomando dólares del límite de costes y poniéndolos ahí al mismo tiempo", explicó.
Madrid no es una oportunidad
En cuanto al fin de semana, Vowles no escondió las limitaciones actuales de Williams. Consideró que el circuito madrileño no se adapta especialmente bien a las características del coche y descartó esperar un rendimiento destacado. "Creo que será muy, muy difícil sumar puntos", reconoció.
Sin embargo, sí confía en la experiencia de Sainz y Albon para minimizar los daños. En un trazado completamente nuevo, la capacidad de los pilotos para adaptarse rápidamente y proporcionar información útil se convierte en un factor especialmente importante.
El primer objetivo será comparar cuanto antes las simulaciones con la realidad y corregir los modelos después de las primeras vueltas.